• 04 abril 2013

    |

    Categoría : Entrevista

    |
    facebook twitter linkedin

    Acabar con el hambre no es una utopía

    Entrevista: Graziano da Silva, Director General de la FAO.

    El Ministro García – Margallo junto al Director General de la FAO

    ¿A estas alturas podemos hablar del cumplimiento de uno de los ODM de erradicar a la mitad la pobreza extrema?

    Sí, ya hay 45 países que lograron reducir la pobreza extrema mil días antes, y hay otros tantos en condiciones de cumplirlo. El gran desafío es Asia. La mitad de los hambrientos del mundo están en el sur de Asia.  Aún así, en Asia, 300 millones de personas han salido de la pobreza extrema con desarrollo rural y empleo. El modelo chino hoy en día se está copiando en otros países y puede ser la solución.

    No es una utopía. No estamos hablando de mandar un robot a Marte, estamos hablando de acabar con el hambre. En Africa tenemos un contingente de 50 millones de personas dedicados a agricultura de subsistencia. Si logramos que mejoren y pasen a mercados locales estaremos en el buen camino para acabar con el hambre en Africa.

    ¿Cuál es el mayor error que hemos cometido y que no podemos repetir en el futuro?

    Hemos tratado el hambre durante más de medio siglo como aumento de la producción agropecuaria. Nos hemos dado cuenta de que no basta producir, tenemos que tener consumidores, y para eso hay que tener dinero y para tener dinero hay que tener un buen empelo… etc.

    ¿Cómo podemos enfocar la subida de precios de los alimentos en los últimos meses?

    Es un ciclo económico. Desde los 70 los precios han estado muy abajo y esto desestimuló mucho la inversión, los agricultores se han convertido en pobres. Ahora la situación es más favorable y lo que tenemos que hacer es abrir mercados como Japón y Europa a países en desarrollo para que puedan tener buenos mercados y precios.

    ¿Cuáles son los retos del futuro?

    Todavía hay 870 millones de personas con hambre así que todavía queda mucho por hacer. ¿Qué podemos hacer? Es imprescindible mejorar la gobernanza en el tema de la seguridad alimentaria y convertir el hambre y la pobreza extrema en un asunto político, en un compromiso nacional. La decisión de erradicar el hambre la toma una sociedad, el sector privado, las ONG y los Gobiernos.

    Las opiniones y comentarios vertidos en este blog son sólo responsabilidad de su autor.