• 04 junio 2013

    |

    Categoría : Opinion

    |
    facebook twitter linkedin

    En un capítulo de CSI

    El pasado 19 de abril finalizaba el proyecto de mejora de capacidades forenses en Turquía. Dos años de trabajo para capacitar un gran número de especialistas de varias instituciones en las más insólitas y diversas disciplinas. Y es que si algo ha caracterizado a este proyecto ha sido precisamente esa multidisciplinariedad.

    A Turquía han viajado ingenieros especialistas en investigar los impactos en los accidentes de tráfico, entomólogos expertos en los organismos que producen la descomposición de los cuerpos, antropólogos capaces de hacer hablar a los huesos, genetistas que pueden identificar sospechosos a partir de muestras de sangre prácticamente insignificantes…

    Pero este proyecto no sólo ha resultado muy interesante por la variedad de los saberes implicados.Más allá de tener la impresión en alguna de sus actividades de estar en un capítulo de la serie CSI, los números del proyecto son espectaculares: Se han llevado a cabo más de200 actividades (lo que prácticamente significa 10 actividades al mes). Más de 2000 profesionales han recibido formación directa. Algunos de ellos además se capacitaron como formadores, por lo que podrán a su vez impartir nuevos cursos, diseminando los resultados. Varios laboratorios han certificado algunos de sus procedimientos con los más altos estándares de calidad a nivel europeo y mundial… Para hacer esto posible, hemos necesitado expertos de 6 países europeos, implicando a 17 instituciones entre universidades y administraciones públicas y hemos contado con la presencia de más de 100 expertos en explosivos, balística, drogas, violencia de género, o psiquiatría por poner algunos ejemplos más.

    En definitiva,un proyecto que ha invertido 2.000.000 de euros de manera eficiente en la mejora de los forenses turcos.

    Pero el objetivo principal de este proyecto no es solo el inmediato de ayudar a las instituciones encargadas de la pericia forense a mejorar.De poco servirían este tipo de proyectos si se quedaran en un beneficio para la institución en la que intervenimos. Es muy importante para nosotros que los proyectos repercutan directamente en la mejora de las condiciones de vida de la población local. Este proyecto ayudará a Turquía a aproximarse a los estándares técnicos necesarios para su futuro acceso a la Unión Europea, pero aún más importante es que gracias a él se consigue mejorar la calidad de la justicia turca. Y pocas cosas son tan valoradas por los ciudadanos como un sistema de justicia que realmente solucione sus problemas.

    Y a pesar de todo esto no hemos hecho más que empezar. El proyecto ha abierto la espita para intensificar la colaboración entre España y Turquía en materia de Justicia. Las instituciones de ambos países ya elaboran una agenda de temas prioritarios para la cooperación entre ambos países. En el entorno de las ciencias forenses ya se empiezan a discutir líneas de cooperación tan importantes como la investigación de la violencia contra las mujeres o la reconstrucción de accidentes de tráfico. Y en junio una delegación del Ministerio de Justicia español viajará a Ankara para profundizar en estas y otras líneas de colaboración. Esperamos recorrer juntos el camino completo de su acceso a la UE.

    Mariano Guillén
    Técnico de Proyectos

    Las opiniones y comentarios vertidos en este blog son sólo responsabilidad de su autor.