• 19 julio 2018

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    Posteado en : Opinion

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    Las mujeres con discapacidad, unidas por sus derechos en Sudán

    La sociedad civil tiene un rol clave en la inclusión de las personas con discapacidad, especialmente mujeres, en Sudán. El principal reto es que se tome conciencia de sus derechos, también a nivel institucional

     

    Las personas con discapacidad suponen en torno al 6% del total de ciudadanos de Sudán. A pesar de que existen políticas y leyes específicas destinadas a este grupo, estas personas siguen siendo discriminadas dentro de sus comunidades, en relación con el acceso a los servicios o sus derechos.

     

    El principal reto al que se enfrentan es la escasa sensibilización respecto a esos derechos específicos. Por ello, en la actualidad, las asociaciones de la sociedad civil trabajan activamente para que las personas con discapacidad en Sudán sean conscientes de sus derechos, de cómo obtenerlos, al mismo tiempo que impulsan políticas y leyes para promoverlos.

     

    El derecho a una mejor educación o el acceso al empleo son, por ejemplo, dos de los principales retos a los que se enfrentan. Las universidades y escuelas de Sudán no están bien equipadas para las personas con discapacidad. En el caso del mercado laboral, sí que hay puestos que pueden solicitar, pero existen problemas de accesibilidad al entorno de trabajo.

     

    En Sudán, además de las asociaciones dedicadas a cada tipo de discapacidad, existe la Organización de Mujeres con Discapacidad, que incluye a todas las mujeres independientemente del tipo de discapacidad que tengan. Esta organización funciona como una red que favorece el intercambio de experiencias entre las mujeres con discapacidad, lo que les permite entender las necesidades de sus compañeras: trabajan juntas para ayudarse y apoyarse mutuamente. Y es que el principal objetivo de la organización es la inclusión social de las mujeres con discapacidad en las comunidades.

     

    Una de las historias exitosas fruto de este trabajo fue el caso de una chica con discapacidad visual que dejó de ir a la escuela, estuvo en casa 14 años y ahora la organización la ha apoyado para completar su educación escolar. La enviaron a una institución especializada para personas ciegas, pagaron las cuotas para ella y ha aprobado el examen para acceder a la universidad.

     

    Otra mujer solicitó nuestra ayuda para acceder a la Universidad, ya que la Facultad de Educación la rechazó porque tenía discapacidad auditiva: cómo iba a trabajar como profesora en la escuela si no podía oír a los alumnos. Frente a esta situación, la organización fue a la Universidad para resolver este problema y consiguió que esta mujer pudiera seguir estudiando, lo que esperamos que en un futuro le permita desarrollar su carrera profesional como profesora.

     

    Y es que el acceso al empleo para las mujeres con discapacidad sigue siendo limitado en Sudán. De ahí que en la organización valoremos muy positivamente el trabajo que estamos desarrollando junto a Bridging the Gap, proyecto financiado por la Unión Europea, coordinado por la FIIAPP e implementado en Sudán a través de la Agencia Italiana de Cooperación al Desarrollo (AICS). En concreto, trabajamos en el estado de Gedaref para fortalecer las capacidades de mujeres con discapacidad procedentes de zonas rurales y, con ello, aumentar sus posibilidades para encontrar un empleo o crear oportunidades empresariales y de cooperativas.

     

    En estas capacitaciones, se promueve la concienciación de los profesores, las familias y las propias personas con discapacidad sobre el derecho a la educación y la inclusión de las mujeres con discapacidad en el mercado laboral, que beneficia a toda la sociedad. También trabajan en la creación de un mejor entorno, accesibilidad y equipamiento, y para que se trate de manera adecuada con personas con diferentes tipos de discapacidad.

     

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    Akhyar Omar, a la derecha, durante una visita a la FIIAPP

     

    En general, la sociedad sudanesa considera la discapacidad como un estigma, aunque depende de las personas. Mientras que para algunos no es tan grave, otros esconden a sus hijos de amigos y familiares. Tienen miedo a tener hijos con discapacidad, especialmente niñas, porque creen que no serán capaces de protegerse a sí mismas mientras caminan por la calle, por ejemplo, de las agresiones sexuales. Así que las mantienen dentro de casa, que se convierte en una prisión para ellas. El acceso a la educación y, posteriormente, al mundo laboral, se convierte, por tanto, en una experiencia liberadora para ellas.

     

    Bridging the gap es un buen proyecto porque trabaja tanto con las autoridades del Gobierno como con las propias personas con discapacidad. Esto ayuda a Sudán, a la sociedad, a reducir la brecha entre personas con y sin discapacidad y que esto se refleje en políticas y leyes.

     

    En este sentido, el papel de la sociedad civil es clave ya que las instituciones del país suelen solicitar su apoyo cuando tienen que abordar temas de discapacidad debido a que los funcionarios no están preparados para tratar con personas con discapacidad. No obstante, el Consejo Nacional de las Personas con Discapacidad está trabajando en un Plan Estratégico para las Personas con Discapacidad en Sudán que, una vez que lo apruebe el Gobierno, deberá ser adoptado por todos los ministerios.

     

    En las organizaciones relacionadas con la discapacidad en Sudán, la representación de las mujeres ha sido escasa en el pasado. Pero ahora se considera que las mujeres tienen la capacidad y están preparadas dentro de las comunidades para hablar sobre sus derechos.

     

    Akhyar Omar, presidenta de la Organización de Mujeres con Discapacidad en Sudán

     

    Sobre el proyecto

     

    Bridging the Gap cuenta con el respaldo de las instituciones nacionales sudanesas y está en línea con la estrategia de desarrollo del país, que incluye el apoyo a la inclusión social de las personas con discapacidad. Por eso, el proyecto busca ayudar a fortalecer la participación de las organizaciones nacionales de la sociedad civil y las organizaciones de personas con discapacidad en los procesos de formulación de políticas. Desde la Organización de Mujeres con Discapacidad, siguen trabajando para que esas políticas inclusivas presten especial atención a las mujeres con discapacidad.

     

  • 31 mayo 2018

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    Posteado en : Reportaje

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    La FIIAPP en los EDD 2018

    Varios proyectos gestionados por la FIIAPP participan en las Jornadas Europeas de Desarrollo 2018, con la igualdad de género como tema central

     

    «Mujeres y niñas a la vanguardia del desarrollo sostenible: proteger, empoderar e invertir» es el lema escogido para las Jornadas Europeas de Desarrollo 2018, que se celebran la próxima semana en Bruselas. Durante los días 5 y 6 de junio, la capital de Europa se convierte también en la capital del desarrollo.

     

    Y es que las jornadas organizadas por la Comisión Europea tienen este año la igualdad de género como tema central. Además de impulsar la participación de las mujeres en los distintos foros, esta edición aspira a conseguir para todas ellas un mundo más seguro, más abierto y más inclusivo.

     

    El evento sobre desarrollo más importante del mundo, abierto al público, concentrará unas 500 sesiones en dos días, en las que participarán más de 2.600 ponentes. Entre ellos, 7 premios Nobel y 100 líderes mundiales. La FIIAPP también estará presente en los European Development Days (EDD) a través de cuatro de los proyectos que gestiona: EUROsociAL+, Bridging the Gap, Cooperación Triangular y EUROCLIMA+.

     

     

    El programa EUROsociAL+ promueve la cooperación y el diálogo entre la Unión Europea y América Latina en la promoción de políticas públicas que mejoran la cohesión social y reducen las desigualdades en Latinoamérica.

     

    Pero según Enrique Martínez, técnico de Comunicación y Visibilidad del programa, “estas políticas públicas sólo son efectivas cuando atacan la brecha de desigualdad entre hombres y mujeres, un reto y un objetivo que están marcados fuertemente en el ADN de EUROsociAL+”.

     

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    EUROsociAL+ celebró su encuentro anual en Costa Rica

     

    Por ello, el programa comparte en Bruselas tres avances en políticas de equidad de género en Paraguay, México y, a nivel regional, en América Latina. Así como la transferencia europea en esta materia.

     

    La directora ejecutiva del Gabinete Social de la Presidencia de Paraguay, Mirta Denis, la secretaria ejecutiva del Instituto de las Mujeres de México, Marcela Eternod, la directora de la Fundación Género y Sociedad, Ana Isabel García Quesada, y la Consejera de Estado de Francia, Marisol Touraine, componen “el panel 100% femenino de EUROsociAL+ como contribución a este camino conjunto hacia la igualdad plena”, destaca Martínez. Además, la apertura y clausura del panel la efectuará Jolita Butkeviciene, Directora para América Latina y el Caribe en la Dirección General para Cooperación Internacional y al Desarrollo de la Comisión Europea.

     

    El proyecto Bridging the gap también participa en la edición 2018 de los European Development Days, con la sesión Women on the rise-no one left behind!, organizada en colaboración con el Programa europeo de sistemas de protección social (EU Social Protection Systems Programme) y la ONG Light for the World. Este es su vídeo de presentación:

     

     

    El objetivo de esta sesión es, según Carmen Serrano, técnico de Comunicación del proyecto, “mostrar que, pese a la doble discriminación a la que suelen enfrentarse, las mujeres con discapacidad están liderando el desarrollo sostenible en países de renta baja”. En este sentido, cuatro mujeres compartirán sus experiencias en cuanto a las cuestiones de género y discapacidad a partir de los diferentes enfoques abordados por las tres iniciativas organizadoras de la sesión: protección social, liderazgo y emprendimiento, y acceso al trabajo y empoderamiento económico. Todo esto bajo la moderación de Hisayo Katsui, investigadora y profesora experta en discapacidad.

     

    No obstante, afirma Serrano, “el objetivo de Bridging the gap en este gran evento europeo, no es tanto compartir experiencias como generar diálogo y reflexión sobre el papel de las mujeres con discapacidad en sus comunidades”. De ahí que hayan optado por la modalidad de Brainstorming lab. Durante 75 minutos, la interacción de la audiencia con las ponentes será constante, recogiendo sus insumos e ideas sobre cómo cada persona puede crear conciencia en su entorno sobre la contribución que las mujeres con discapacidad pueden hacer a la sociedad.

     

     

    El proyecto Evalúa, para la promoción de la Evaluación de Políticas Públicas en América Latina y el Caribe, busca estrenarse en los EDD’s dando a conocer algunos de los resultados obtenidos desde su concepción en 2014.

     

    El equipo de coordinación del proyecto asistirá a este foro de cooperación internacional con uno de sus más recientes exponentes: los resultados de la evaluación de la Política de Igualdad de Género de Costa Rica. Asimismo, la gestión, liderada por el equipo de evaluación del Ministerio de Planificación (MIDEPLAN), estará representada por Ericka Valerio, del área de Evaluación y Seguimiento.

     

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    El proyecto participó en el encuentro sobre evaluación de políticas climáticas en México

     

     

    El proyecto se enmarca dentro del programa ADELANTE, cuyo objetivo es mejorar la integración de los países de América Latina y el Caribe y contribuir a alcanzar sus objetivos de desarrollo (ODS). Los EDD serán un espacio interesante para exponer las principales conclusiones y recomendaciones de la evaluación de esa política pública, así como el uso previsto de la misma como insumo para la elaboración de las siguientes fases.

     

    Según Alina Orrico, técnico del proyecto, “esta participación adquiere especial relevancia en un evento en el que la presencia de experiencias latinoamericanas es mucho más escasa que las de otros continentes y, sobre todo, porque se enmarca en un año cargado de emociones, demandas y alusiones a la necesidad de ofrecer respuestas tangibles que garanticen la igualdad entre los géneros”.

     

     

    EUROCLIMA+ es el programa regional de la Comisión Europea para promover el desarrollo ambientalmente sostenible en América Latina. Una acción en beneficio de la mayoría de las poblaciones vulnerables, con un enfoque específico en el género, la población rural pobre y los pueblos indígenas.

     

    En estas jornadas, proyectarán un video general sobre Género y Cambio Climático y elaboran un mapa informativo de América Latina con información sobre género.

     

    Taller de intercambio sobre certificación
    Actividad sobre educación ambiental en Uruguay. Fuente: Pablo La Rosa / adhocFOTOS

     

    EUROCLIMA+ apoya a los países en el desarrollo de sus NDCs o Contribuciones Nacionalmente Determinadas, que se enmarcan en el Acuerdo de París. Las NDCs reflejan el compromiso de la comunidad internacional para enfrentar los impactos del cambio climático.

     

    Según Alexandra Cortés, experta en Comunicación y Visibilidad del programa, las NDCs “promueven la integración de la acción climática en un marco político que pueda brindar un crecimiento económico y desarrollo social, además de la protección del medio ambiente y resiliencia climática”.

  • 30 noviembre 2017

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    Posteado en : Opinion

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    Acortando distancias para no dejar a nadie atrás

    El proyecto Bridging the Gap quiere contribuir a la implementación efectiva de las políticas inclusivas para personas con discapacidad en cinco países de renta media y baja: Burkina Faso, Ecuador, Etiopí­a, Paraguay y Sudán

    Según el Informe mundial sobre discapacidad elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial (BM), las personas con discapacidad representan aproximadamente el 15% de la población mundial, de las cuales el 80% viven en países en desarrollo. De acuerdo con estas cifras, el vínculo entre discapacidad y pobreza es más que evidente. Sin embargo, el desarrollo inclusivo con enfoque de discapacidad aún no está lo suficientemente integrado en los proyectos de cooperación internacional.

     

    Los países en vías de desarrollo están haciendo grandes esfuerzos por incluir a la población con discapacidad en el diseño de sus políticas públicas, pero en la práctica siguen encontrando muchas dificultades para implementar esas polí­ticas debido a la falta de recursos económicos y profesionales.

     

    Precisamente ese objetivo de contribuir a la implementación efectiva de las políticas inclusivas para personas con discapacidad es el que persigue Acortando distancias (Bridging the Gap), un proyecto financiado por la Unión Europea para promocionar los derechos y la inclusión efectiva de las personas con discapacidad en cinco países de renta media y baja (Burkina Faso, Ecuador, Etiopí­a, Paraguay y Sudán).

     

    Para ello, el proyecto plantea acciones concretas en cada uno de los paí­ses beneficiarios en función de las necesidades planteadas por las instituciones públicas y las organizaciones de personas con discapacidad de cada paí­s. Así­, en Burkina Faso estará centrado en la mejora en el acceso universal a la salud de las personas con discapacidad; en Ecuador, en el derecho a la educación inclusiva de los niños con discapacidad; en Etiopía, en promover un nivel de vida adecuado y la protección social de las personas con discapacidad; en Paraguay, en la mejora de la recolección y sistematización de datos sobre discapacidad y en el fomento de la educación inclusiva; y en Sudán, en mejorar el acceso universal al empleo para personas con discapacidad.

     

    El hecho de plantear cinco acciones-país concretas hace que se puedan obtener resultados visibles y, lo que es más importante, permitir que los países se apropien de esos resultados. Bridging the Gap aspira a que las buenas prácticas que se generen en este proyecto sean replicables, queden recogidas gracias a una estrategia de gestión del conocimiento y puedan ser llevadas a un nivel transversal global, fomentando el mainstreaming de la inclusión de las personas con discapacidad en la cooperación internacional.

     

    Los cinco ámbitos en los que se focaliza el proyecto están contemplados en la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), el instrumento internacional para la protección de los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad. En su artículo 32, la Convención establece que todos los Estados Partes deben velar porque todas sus acciones en el marco de la cooperación internacional, incluidos los programas de desarrollo, sean inclusivos y accesibles a las personas con discapacidad. Además, la promoción de los derechos de las personas con discapacidad está reforzada por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible y del nuevo Consenso Europeo sobre Desarrollo aprobado por la Unión Europea.

     

    La inclusión del enfoque de discapacidad en la cooperación internacional es, por tanto, un tema urgente para cumplir de manera eficaz los Objetivos de Desarrollo Sostenible y no dejar a nadie atrás. Bridging the Gap trabajará para sentar unas bases sólidas que permitan conseguirlo

     

    El proyecto Bridging the Gap se presentará oficialmente el próximo martes, 5 de diciembre, en Bruselas, en el marco de la European Disability and Development Week (EDDW).

     

    Carmen Serrano es Técnico de Comunicación de Bridging the Gap II

  • 07 septiembre 2017

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    Posteado en : Entrevista

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    “Es frecuente que no se comprenda nuestro derecho a la autonomía”

    Olga Montúfar, ‎presidenta de la Fundación Paso a Paso y de la Red Global de Personas Indígenas con Discapacidad, nos habla sobre su trayectoria como defensora de los derechos de las personas indígenas con discapacidad

    Olga nació hace 38 años en México en el seno de la comunidad indígena San Miguel Totolapan en el Estado de Guerrero. Como consecuencia de la poliomelitis, tiene una discapacidad motriz que le impide caminar.

     

    Ingeniera de formación, las dificultades a las que tuvo que enfrentarse para encontrar un trabajo acorde con su profesión hicieron que decidiese dedicarse a trabajar en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad.

     

    El pasado mes de julio participó como experta externa en el seminario de inicio de Bridging the Gap II, proyecto financiado por la Unión Europea y liderado por la FIIAPP cuyo objetivo es contribuir a la inclusión socioeconómica, la igualdad y la no discriminación de las personas con discapacidad en los países de ingresos bajos y medios mediante el fortalecimiento de instituciones y políticas más inclusivas y responsables.

     

    En él participan, tres agencias de cooperación de la Unión Europea (Austria, Italia y España), una organización europea de personas con discapacidad (EDF), una red de organizaciones de discapacidad y desarrollo (IDDC), la Dirección General de Cooperación Internacional y Desarrollo de la Comisión Europea (DG DEVCO), además del Ministerio de Asuntos Exteriores de Finlandia y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en calidad de observadores.

     

    ¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrentan las personas indígenas con discapacidad?

     

    El principal problema que enfrentamos es que esa doble identidad hace que en muchas ocasiones no exista claridad sobre qué administración es responsable de elaborar la política pública o los programas a favor de las personas indígenas con discapacidad.

     

    Las propias personas indígenas con discapacidad también presentan esa misma confusión. Muchas personas que se encuentran dentro del movimiento de pueblos indígenas se identifican únicamente como indígenas y no como personas con discapacidad y viceversa.

     

    Además, nuestra participación activa es poco visible y a menudo los familiares, la falta de recursos económicos y la falta de accesibilidad limitan nuestra participación.

     

    En el caso de las mujeres se da, además, una situación de triple interseccionalidad y riesgo de discriminación múltiple en base a género, identidad indígena y discapacidad. ¿Cuáles son los retos específicos de este colectivo? ¿Qué avances se han dado en la situación de las mujeres indígenas con discapacidad?

     

    Las mujeres indígenas se enfrentan principalmente a las estructuras machistas de nuestros gobiernos autónomos, el atraso educativo y el escaso respaldo de otras mujeres indígenas.

     

    Estas limitaciones se multiplican en el caso de las mujeres indígenas con discapacidad debido a que las negociaciones sobre su participación en la sociedad se inician en su entorno familiar donde es frecuente que no se comprenda el derecho a la autonomía que tenemos.

     

    ¿Qué medidas se deben tomar para asegurar que las personas indígenas con discapacidad se beneficien de la protección de la CDPD (Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad) del mismo modo que otras personas con discapacidad?

     

    El desafío más importante es comprender el pluralismo jurídico que existe dentro de los sistemas indígenas y no caer en la confusión de identificar a las comunidades indígenas con las zonas rurales puesto que no siempre es así y esto que hace que, por ejemplo, se diseñen políticas pensadas para zonas rurales que no siempre puedan ser aplicables en las comunidades indígenas que viven en entornos urbanos.

     

    Las zonas rurales están regidas por los instrumentos jurídicos que el Estado diseña. En cambio, las comunidades indígenas se rigen bajo usos y costumbres establecidos por los ancestros desde sus orígenes y, con el tiempo, van añadiendo nuevos acuerdos de convivencia social adecuados a las nuevas generaciones.

     

    Además, es necesario realizar una interpretación rigurosa de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas sobre los derechos que establece la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Por ejemplo, la Declaración no menciona el tema de la accesibilidad, pero sí habla del derecho a gozar de nuestros territorios, lo cual requiere que contemos con mecanismos que nos garanticen el acceso a ellos.

     

    Bridging the Gap II cuenta con la participación de una organización europea de personas con discapacidad (EDF) y una red de organizaciones de discapacidad y desarrollo (IDDC), ¿Cómo valora la incorporación de organizaciones de la sociedad civil a los proyectos de cooperación internacional?

     

    Generalmente las organizaciones de personas con discapacidad somos consultadas cuando en los proyectos se exige nuestra participación, pero pocas veces contamos con la capacidad económica para llegar a los lugares donde se centralizan la información y los proyectos.

     

    Esto hace más difícil que además de ser consultadas, podamos participar como actores directos de esos procesos. Por eso pienso que es un gran acierto que se incluyan organizaciones de la sociedad civil que puedan acompañar el proceso de manera que aporten la experiencia de vida y soluciones más cercanas a la realidad.

     

    Usted participó como invitada externa en el seminario de inicio de Bridging the Gap II, ¿Cómo fue su experiencia en esta reunión? ¿Cuáles piensa que son los principales retos de este proyecto?

     

    Para mí fue una gran experiencia porque fue la primera vez que pude estar presente en el inicio de un gran proyecto. Considero que el principal reto de este y otros proyectos que trabajan en temas de discapacidad y desarrollo es poder contar con una buena información procedente de actores de base.

     

    Para eso es muy importante que las organizaciones de personas con discapacidad o de los pueblos indígenas incluyan a personas indígenas con discapacidad que aún vivan en sus comunidades de origen porque muchas de las organizaciones y líderes sociales en este ámbito nunca han estado en una comunidad indígena y asumen que las necesidades son iguales en todas ellas, pero cada comunidad es diferente, igual que no es lo mismo una comunidad indígena que una zona rural, ni tampoco un entorno urbano.