• 30 septiembre 2013

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    Categoría : Opinion

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    Tres reflexiones y un hasta luego

    "Me quito el sombrero ante la ética y el esfuerzo que he podido observar en la mayoría de expertos con los que he trabajado"

    A partir del mes de octubre la FIIAPP tiene un nuevo director. Suerte para él y para todas las personas que han trabajado conmigo durante el tiempo que he estado en la fundación.

    Cuando uno cambia de trabajo lo mejor es esforzarse para aprender muy rápido en qué consisten sus nuevas responsabilidades. Pero cuando uno cambia también de sector, como fue mi caso, esta rapidez se tiene que combinar con una reflexión pausada de su nuevo entorno, de forma que lo urgente no te lleve a descuidar lo importante. Hoy, a modo de despedida, quería compartir con todos 3 de estas reflexiones.

    Lo público y lo privado se contemplan a menudo con distancia y reservas. Para mí, que vengo del mundo de la empresa, lo más importante que hace la FIIAPP es ayudar a otros países a modernizar sus administraciones, y hacerlo potenciando el papel de España en el mundo y demostrando que en algunos ámbitos nuestra Administración es la mejor.

    Es decir, demostrando que la Administración española aporta a menudo, mediante la relación coste/calidad de sus servicios, sus procesos, su tecnología o su formación competitividad a España. Aporta muchas otras cosas, seguramente más relevantes, pero también juega una baza importante en nuestra competitividad.Es una idea que sería bueno difundir, así como la imagen de funcionarios que están en la élite mundial, en contraposición con esa imagen gris tan extendida entre nuestros ciudadanos e instituciones.

    Otro elemento que me parece importante es la necesidad de que en todos los sectores y ámbitos profesionales entre de vez en cuando un poco de aire fresco. No he visto en mi vida un sector como el de la Cooperación, en el que las personas estén más identificadas con lo que hacen. Me quito el sombrero ante la ética y el esfuerzo que he podido observar en la mayoría de expertos con los que he trabajado. Pero, al mismo tiempo, es un mundo un poco cerrado.

    Desgraciadamente esto no es extraño, también me ha ocurrido cuando he trabajado en la empresa familiar o en el mundo de la ciencia y la innovación. En todos estos sectores es muy fácil construir una imagen idílica de los logros y del papel social que juegan, pero su tendencia a la endogamia les hace ser muy poco críticos con sus errores, lo que a menudo les lleva a ser ineficientes.

    También tengo la misma sensación con la Administración. En mi modesta opinión, cuanto más TAC’s haya en el Ministerio de Exteriores, más diplomáticos en el Ministerio de Economía o más miembros de los cuerpos de ingenieros del Estado en Sanidad, mejor será nuestra Administración pública.

    Como nos pasa en otros ámbitos, nos vendemos bastante mal. La forma en que trabajamos en los proyectos de cooperación, la forma en que nos relacionamos con otros gobiernos o socios es tremendamente valorada allí a donde vamos. No pueden decir lo mismo la mayoría de nuestros socios europeos u otros países desarrollados.

    Creo sinceramente que este estilo y la manera en que nos ven los países con los que estamos trabajando puede ayudarnos a mejorar nuestro papel internacional y hacer que las leyes internacionales sean semejantes a las nuestras. Es sólo una percepción personal, pero estoy seguro que si se hiciera un estudio esta idea quedaría demostrada. Claro que, a menudo, y sobre todo con los temas de imagen y marketing, a los españoles nos cuesta convencernos de estas ideas y por eso no las explotamos adecuadamente.

    Termino mis palabras agradeciendo a todas las personas que forman la FIIAPP su compromiso y a su Presidenta, Dª Soraya Sáenz de Santamaría, la oportunidad de haber formado parte de una institución tan desconocida como comprometida con millones de personas.

    Javier Quintana

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