• 10 octubre 2013

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    Categoría : Opinion Otras

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    Universitarios que ayudan a contribuyentes de renta baja a declarar sus impuestos

    La pasada semana se inauguró en Costa Rica el primer Núcleo de Apoyo Fiscal y Contable (NAF), una novedosa experiencia de educación fiscal que nació en Brasil en 2011 de la mano de la Receita Federal, y que la FIIAPP está apoyando para su implementación en otros países de América Latina -Costa Rica fue el primero- a través del Programa EUROsociAL. Clóvis Belbute Peres, auditor fiscal de la Receita Federal de Brasil nos explica en este artículo el porqué de las ventajas de los NAF.

    Los sistemas fiscales de todos los países son complejos por varias razones que no necesitan ser investigadas en este breve artículo. Sin embargo, es importante reflexionar sobre las consecuencias de esta complejidad y la forma de superarla.

    La consecuencia más evidente es el rechazo de los ciudadanos a su obligación de contribuir a través de los impuestos. El ciudadano desconfía de las Administraciones Tributarias y tal percepción psicológica se convierte en una barrera de comunicación real para las personas con bajo nivel educativo o económicamente en desventaja. A menudo, los ciudadanos menos educados o micro-empresarios tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones tributarias simples.

    El análisis de esta externalidad fiscal fue el inicio de la idea de los Núcleos de Apoyo Contable y Fiscal (NAF). Una iniciativa de la Receita Federal de Brasil para fomentar, en las Facultades de Ciencias en Contabilidad, la creación de grupos de estudiantes para la investigación de cuestiones de impuestos y para ayudar a comunidades marginadas en sus problemas fiscales más sencillos. Esta iniciativa es similar a los Centros de Práctica Jurídica de las facultades de derecho y se inspiró en el modelo de LITC de Estados Unidos (Low Incoome taxpayer Clinics o Consultorios para Contribuyentes de Bajos Ingresos).
    Por tanto, los NAF tienen dos funciones complementarias. En primer lugar, complementar la educación de los alumnos con estudios específicos en materia fiscal. En grupos y con el apoyo de la Administración Tributaria y de otros organismos, los estudiantes pueden estudiar materias fiscales complejos y difundir este conocimiento entre los demás estudiantes universitarios. En segundo lugar, ayudando a los necesitados, los estudiantes contribuyen a su comunidad y adquieren una formación ciudadana.

    La comunidad tiene una ganancia clara. A veces, las personas con bajo nivel de alfabetización pueden sentirse avergonzadas y frustradas al tratar de exponer sus problemas en una unidad de atención estándar de las Administraciones Tributarias. Consideran, sin embargo, más relajado hablar con un estudiante o un profesor. Las universidades y las Administraciones Tributarias también ganan. Las Administraciones se aproximan a los futuros contables, ayudándoles a desarrollarse profesionalmente. Las universidades cumplen mejor su misión académica y se insertan mejor en sus comunidades.

    El primer NAF inició sus operaciones en Brasil en abril de 2011; hoy forman una red de 34 núcleos en diferentes universidades brasileñas. Recientemente, con el apoyo de la FIIAPP a través del área de Finanzas de EUROsociAL II, se compartió la iniciativa con otros países, como Costa Rica, que ha inaugurado el primer NAF fuera de Brasil.

    Clóvis Belbute Peres es auditor fiscal de la Receita Federal de Brasil

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