• 28 septiembre 2020

    |

    Posteado en : Reportaje

    |
    facebook twitter linkedin

    El acceso a la información, piedra angular de una sociedad igualitaria

    La FIIAPP celebra el Día Internacional del Acceso Universal a la Información y trabaja a favor de este derecho a través de sus proyectos

    El Día Internacional del Acceso Universal a la Información​ es un día de reconocimiento global designado por la Conferencia General de la UNESCO y celebrado desde el año 2016. La resolución, en parte impulsada por grupos de la sociedad civil en busca de una mayor transparencia, expresa que “el derecho a buscar, recibir y difundir información es parte indisociable del derecho a la libertad de expresión”. Este mismo documento señala que, tanto la libertad de expresión como el acceso universal a la información son piedras angulares para construir sociedades del conocimiento inclusivas.

    La libertad de expresión es un derecho reconocido por la Resolución 59 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, aprobada en 1946, así como por el Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948), que dispone que el derecho fundamental a la libertad de expresión incluye el derecho de “investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.  De esta manera, la libertad de información puede definirse como el derecho a tener acceso a la información que no está clasificada como restringida y que se encuentra en manos de entidades públicas.

    Por este motivo, contar con leyes que garanticen el acceso a la información es un factor imprescindible de toda sociedad democrática, ya que garantiza una mayor transparencia en los procesos internos que ocurren dentro de ella. El derecho a la información otorga una mayor libertad y empoderamiento a los ciudadanos.

    Este día tiene especial relevancia para la Agenda 2030  y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular el ODS 16 que exige garantizar el acceso público a la información y la protección de las libertades fundamentales. En línea con este objetivo, desde los proyectos de la FIIAPP se busca contribuir a este derecho universal.

    Uno de los proyectos en cuya gestión participa la Fundación es EUROsociAL+, a través del cual se busca apoyar la mejora de la cohesión social en los países latinoamericanos, así como el fortalecimiento institucional. En concreto, el área de gobernanza del proyecto, que trabaja en favor de la transparencia y acceso a la información en América Latina, lanzará la “Caja de herramientas de transparencia legislativa” realizada a través de la colaboración entre la Red de Transparencia y Acceso a la Información (RTA) y Parlaméricas.

    También en la región, se encuentra funcionando el proyecto Apoyo a la implementación de la Agenda 2030 en Paraguay que tiene como objetivo promover el desarrollo sostenible del país a través de la aceleración de la implementación de la Agenda 2030 y los ODS. Para lograrlo se han planteado dos objetivos principales: por un lado, que el país cuente con un sistema de gobernanza eficiente y que incluya datos estadísticos oficiales que faciliten el monitoreo y evaluación, y por otro, que se cuente con mejores políticas públicas para implementar con eficacia la Agenda 2030, en particular el ODS 5 (igualdad de género) y los ODS 13 y 15 (protección del medioambiente).

    Por otro lado, en el continente africano el proyecto Apoyo a la Transparencia y Anticorrupción en Ghana apunta a reducir la corrupción y mejorar la rendición de cuentas en el país. El proyecto está apoyando al gobierno de Ghana en la elaboración del Plan Nacional de Lucha contra la Corrupción de Ghana (NACAP). También, junto a organizaciones de la sociedad civil ghanesa ha participado en foros que han tenido como objetivo impulsar la aprobación de la Ley de Acceso a la Información en Ghana.

    ¿Cómo se logra empoderar a la ciudadanía mediante el acceso a la información?

    Estos proyectos tienen en común garantizar la transparencia mediante el fortalecimiento de la buena gobernanza, y si entendemos el derecho a la información como un derecho humano, este resulta ser la base para el desarrollo de muchos otros derechos civiles y universales puesto que no solo se garantiza que la ciudadanía esté en pleno conocimiento de la verdad, sino que, además, exige la transparencia en las gestiones de los gobiernos. Por lo tanto, contar con una ley de acceso a la información resulta ser un factor clave para toda sociedad y país que pretenda ser igualitario ya que contribuye a evitar actos de corrupción, crímenes de lesa humanidad y a reducir las desigualdades.

    La exdirectora de la UNESCO, Irina Bokova, explicaba el acceso a la información como un “compromiso de los gobiernos para formular, aprobar y aplicar políticas y leyes sobre el derecho a la información a fin de velar por el respeto de este derecho humano. Para ello se necesitan mecanismos de aplicación eficientes y una cultura de transparencia en todas las instituciones.”

    Por eso mismo, desde la FIIAPP conmemoramos el Día Mundial de Acceso a la Información todos los días a través de nuestro trabajo y continuamos luchando para que todas las regiones del planeta, en especial aquellas más desfavorecidas, puedan gozar plenamente de todos sus derechos y de pertenecer a una sociedad más informada, justa y libre.

     

     

  • 30 julio 2020

    |

    Posteado en : Reportaje

    |
    facebook twitter linkedin

    “La interrupción de la cooperación significaría una segunda victimización para las mujeres y niñas que son traficadas”

    Un experto del proyecto A-TIPSOM nos relata por qué hoy la cooperación es más necesaria que nunca para luchar contra la trata de personas

    De acuerdo con el Protocolo de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, la trata de personas se define como “la acción de captar, transportar, trasladar, acoger o recibir personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder (…) con fines de explotación”. Según este mismo documento, la explotación puede adoptar distintas formas, ya sea sexual, trabajos o servicios forzados, prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o extracción de órganos.

    La actual emergencia sanitaria y alimentaria desencadenada por la COVID19 ha aumentado la condición de vulnerabilidad de las posibles víctimas a sufrir cualquier tipo de explotación, principalmente, en los países que ya contaban con infraestructuras deficientes. La situación de pobreza y escasez de alimentos se convierte en el escenario ideal para que las organizaciones criminales aumenten las posibilidades de engaño, sobre todo a mujeres y niñas en riesgo, ante falsas promesas de trabajo y futuro mejores.

    El coordinador del proyecto A-TIPSOM en Nigeria, Rafael Ríos, nos explica cómo estas organizaciones criminales han hecho de la crisis pandémica una oportunidad para alcanzar y reclutar a sus víctimas: “el 90% de la población de Nigeria vive de la venta ambulante y con el cierre de las actividades no pueden realizar esta actividad. Las estadísticas hablan de que los nigerianos sobreviven con menos de un euro al día, su misión es salir a la calle e intentar vender algo. Al imposibilitarse ese ingreso diario se convierten en víctimas mucho más vulnerables, porque están desesperadas y van a hacer cualquier cosa con tal de conseguir esos ingresos”.

    A-TIPSOM es un programa financiado por la Unión Europea (UE) y gestionado por la FIIAPP cuyo objetivo es combatir la trata de personas y el tráfico irregular de migrantes en Nigeria y entre el país africano y la UE. Para lograrlo, el proyecto aborda la problemática a través de cinco grandes líneas conocidas como las cinco P: Política, Prevención, Protección, Persecución y Partenariado.

    Los índices  de tráfico de personas en Nigeria se han convertido en un foco de preocupación para la comunidad internacional. Con el objetivo de erradicar esta práctica ilegal, el gobierno nigeriano inauguró en el año 2003 la Agencia Nacional para la Prohibición de la Trata de Personas (NAPTIP) y promulgó la Ley contra la Trata de personas en el año 2015.

    La cooperación internacional,  herramienta clave para erradicar la trata de personas

    Las víctimas de la Trata a menudo son trasladadas de una comunidad a otra, especialmente, desde las zonas rurales a las urbanas y de los países en desarrollo a los países desarrollados mediante falsas promesas. La implicación en cadena de estas redes criminales, que actúan desde distintos puntos geográficos, requiere de la cooperación conjunta entre países para poder combatir efectivamente este tipo de negocio ilícito.

    De acuerdo con las Naciones Unidas, los migrantes son el grupo más vulnerable a la explotación y a que sus vidas sean puestas en riesgo. Cada año, miles de personas mueren asfixiadas en contenedores, perecen en medio del desierto o se ahogan en el mar mientras son trasladadas de contrabando a otro país.

    Rafael Ríos puntualiza que la cooperación, hoy más que nunca, se ha vuelto fundamental: “la interrupción de la cooperación en estos momentos significaría una segunda victimización para las mujeres y niñas que son traficadas”. Y agrega al respecto: “estamos hablando de mujeres víctimas que han sido tratadas, traficadas y que han sufrido las peores pesadillas por el único interés que tenían de llegar a un nuevo destino. Nuestro proyecto no solo hace campañas de prevención para hacerle entender a las mujeres nigerianas qué es la trata de personas y prevenir que caigan en manos de estas redes, sino que además trabajamos para mejorar sus condiciones de vida en Nigeria, que puedan tener un empleo”.

    La trata de personas y la migración irregular prosperan cuando hay ausencia de medidas preventivas sostenibles. La Asociación ciudadana para combatir la trata de seres humanos y todas las formas de violencia de género (ATINA), advierte que para prevenir la trata de personas en primer lugar se debe prestar atención a las causas que conducen a esta situación. Los traficantes tienden a explotar y aprovecharse de las necesidades de las posibles víctimas, ya sean básicas, como de vivienda y alimentación o emocionales, de amor y pertenencia. Ríos apunta que la mejora de las condiciones de vida de las victimas es un factor clave ya que evita la necesidad de que estas tengan que emigrar a otro país y por consiguiente, poner su vida en riesgo llevándolo a cabo.

    La dimensión transfronteriza de la problemática añade una complejidad extra que exige que sea abordada por múltiples organismos, tanto gubernamentales como internacionales para coordinar una respuesta con un enfoque multidisciplinar que abarca desde la justicia penal, los derechos humanos, la inversión y el desarrollo.

    En el día Mundial contra la Trata de Personas,  la FIIAPP ratifica su apoyo y compromiso con la cooperación en la lucha contra el crimen organizado que impide el desarrollo de los países y pone en riesgo la vida de las personas  más vulnerables.