• 20 junio 2019

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    Categoría : Entrevista

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    “El principal problema es el tránsito de la droga y la actividad económica que hay alrededor”

    Denis Gaillard, embajador de Francia en Bolivia nos habla del país y del proyecto sobre lucha contra el narcotráfico y delitos conexos en Bolivia

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    Denis Gaillard, embajador de Francia en Bolivia

    El proyecto, gestionado por la FIIAPP y financiado por la Unión Europea, la AECID y la propia FIIAPP cuenta con la participación de especialistas españoles y franceses de la Guardia Civil, Policía Nacional, jueces, fiscales y de instituciones gestionadas por CIVIPOL, como es la Gendarmería.

     

    ¿Qué importancia estratégica tiene Bolivia para Francia y para la Unión Europea?

    Toda América Latina es importante para Francia porque hay una relación fuerte, cultural, intelectual y también somos países latinos, así que tenemos mucho en común. En el conjunto de América Latina, Bolivia tiene un papel muy específico porque es un país en el cual Francia tiene una presencia importante.

    Hay una estrecha relación entre los dos países y estamos muy felices de poder ayudar a este país que tiene una situación económica y social que fue bastante difícil, era el país el más pobre de América latina.

    Así que, es un país que tiene dificultades pero que trata de enfrentarlas. Estamos contentos de poder colaborar con él.

     

    ¿Qué destacaría de la cooperación francesa y la cooperación europea en Bolivia?

    Es muy importante que la cooperación europea tenga en cuenta lo que cada país realiza. Hay una cooperación muy buena y una gran coordinación entre la Unión Europea y las actuaciones de los Estados miembros.

     

    ¿Cuál es la idiosincrasia de Bolivia?

    En relación con la economía, es uno de los países más pobres de América Latina pero también es el que tiene el mayor crecimiento, así que hay esperanza de que se produzcan cambios. El año pasado se avanzó mucho en educación, salud e infraestructuras, donde hubo muchos cambios muy positivos; nunca es bastante, pero hubo cambios importantes.

    En lo referente a la política, actualmente hay elecciones generales previstas para octubre, que serán presidenciales y legislativas y va a ser un momento importante de diálogo y de participación democrática. Así que estamos esperando este momento con mucha impaciencia.

     

    ¿Le parece que Bolivia es un país singular en el entorno de América Latina?

    Así es, primero, junto con Paraguay, son los únicos países que están enclavados, que no tienen salida al mar, así que tienen una situación bastante peculiar.

    También está el aspecto plurinacional, compuesto por varias comunidades, mayoritariamente de pueblo indígena que lo hace muy específico. Además, las políticas corresponden a esta situación, se tienen en cuenta y esto es muy positivo e importante.

     

    ¿Qué cree que aporta el proyecto al país?

    El tema del narcotráfico es importante, no solo para este país, sino para toda la región. Así que es vital que el país atienda este problema con mucha seriedad y mucha dedicación. Nos satisface poder participar, ser socios del proyecto sobre lucha contra el narcotráfico y delitos conexos en Bolivia, porque es un proyecto que permite luchar, de manera eficaz, contra el narcotráfico aplicando estrategias conjuntas con muchos servicios de las instituciones bolivianas que también están involucrados en el proyecto. También es importante que exista una red de comunicación de todos estos servicios y creo que este proyecto, ha contribuido a fomentar el diálogo y la colaboración, a lograr que trabajen de manera conjunta y eficaz.

     

    ¿Qué importancia estratégica tiene Bolivia para Francia y para la Unión Europea?

    Toda América Latina es importante para Francia porque hay una relación fuerte, cultural, intelectual, y también somos países latinos, así que tenemos mucho en común. En el conjunto de América Latina, Bolivia tiene un papel muy específico porque es un país en el cual Francia tiene una presencia importante.

    Hay una estrecha relación entre los dos países y estamos muy felices de poder ayudar a este país que tiene una situación económica y social que fue bastante difícil, era el país el más pobre de América latina, así que es un país que tiene dificultades pero que trata de enfrentarlas. Estamos contentos de poder colaborar con él.

     

    ¿Qué importancia cree que tiene la cooperación francesa y la cooperación europea en Bolivia?

    Es muy importante que la cooperación europea tenga en cuenta lo que cada país realiza. Hay una cooperación muy buena y una gran coordinación entre la Unión Europea y las actuaciones de los Estados miembros.

     

    ¿Qué opina de los esfuerzos que están llevando a cabo las instituciones bolivianas para reducir el narcotráfico y los delitos conexos?

    Creo que hay una verdadera dedicación. Bolivia tiene una situación un poco particular debido al uso tradicional de la coca, pero teniendo en cuenta este tema, hay una firme decisión del país de luchar contra el narcotráfico, que es un drama para la gente que está condenada a utilizar este tráfico como único modo de supervivencia. Así que hay un verdadero esfuerzo, pero nunca es bastante, porque las fronteras son difíciles de controlar debido a que hay mucha reactividad de los traficantes que cuando no pueden pasar buscan una ruta alternativa.

    Es realmente necesaria una estrategia constante y completa. Y por eso, es necesaria la ayuda de la Unión Europea, como con este proyecto.

     

    ¿Qué logros resaltaría del proyecto?

    La interlocución es el resultado más evidente de la primera fase, que finalizará en este 2019. Ha habido una gran colaboración, no solamente entre los servicios bolivianos encargados de la lucha contra el narcotráfico, sino que también se han establecido contactos con países de la región para compartir información. El narcotráfico no es, únicamente, un problema nacional, también es un problema regional de América Latina e internacional con España y con Europa, que es la entrada de la droga de nuestro continente.

    También estamos muy satisfechos de que este programa se ponga en relación con otras actividades ya existentes como, por ejemplo, todo lo que realiza Naciones Unidas sobre el cultivo alternativo a la droga.

     

    ¿Considera que sería necesaria una segunda fase del proyecto?

    Me parece que sí, primero porque la primera fase siempre empieza un poco despacio. En primer lugar, hay que conocerse, entender como uno funciona, quien está encargado de qué… Ya hemos llegado al final de la primera fase y sería una lástima dejarlo a mitad del camino. Así que es muy importante que haya una segunda fase y que, esa segunda fase, llegue rápido, para que no haya un momento de colapso. Es importante que tengamos esa misma dinámica se podría empezar, de inmediato, con un dispositivo muy eficaz.

     

    ¿Cómo cree que los resultados obtenidos contribuirán a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos?

    Hay que lograr que la vida de la gente involucrada en el tráfico de drogas cambie, van a tener que encontrar otra manera de trabajar y de sobrevivir. Bolivia es más un país de tránsito más que de consumo por lo que esto tiene un impacto directo sobre la población local.

    Hay otros países en la región, como Chile o Argentina dónde el consumo se está desarrollando mucho, así que en esos países tienen otra problemática, como la de ayudar a la gente que está involucrada en el consumo de drogas.

    Aquí, el principal problema es el tránsito de la droga y la actividad económica que hay alrededor, por lo que hay que ver cómo se puede cambiar la situación económica y hacer que la población tenga otras opciones.

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