• 30 agosto 2018

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    Una reflexión periodística conjunta en La Paz

    Juan Antonio Aunión, periodista de El País, nos explica su experiencia en el taller de crónica periodística que impartió en Bolivia dentro del proyecto contra el narcotráfico y la trata y tráfico de personas

    Pocos trabajos tienen un ritmo tan endiablado como el de periodista. Las urgencias del día a día raramente dejan huecos para la reflexión sobre la labor propia, para pensar despacio en las cosas en las que fallamos, también en las que salen bien, pero, sobre todo, en qué podemos hacer para mejorar. Por eso aprecio tanto mi trabajo como profesor en la Escuela de Periodismo UAM-El País, porque me obliga a reflexionar sobre todo ello. Y también por eso acepté, sin pensarlo dos veces, la invitación de la FIIAPP para impartir en La Paz (Bolivia), en coordinación con la Secretaría de Coordinación del CONALTID, y con la financiación de la Unión Europea y la AECID, el Taller internacional de crónica periodística sobre prevención en el consumo de drogas y la trata y tráfico de personas, unos temas tan importantes y tan serios que merecen todavía mayor cuidado y autocrítica a la hora de abordarlos desde los medios de comunicación. 

     

    En ese contexto, lo más lógico para mí era plantear desde el principio, de cinco días, una reflexión conjunta con los participantes, una veintena de profesionales de la prensa, la radio y la televisión bolivianas.  Precisamente, la heterogeneidad del grupo (no solo porque venían de medios distintos, sino también porque había algunos muy jóvenes, recién llegados al oficio, junto a curtidos periodistas con décadas de experiencia a sus espaldas) acabó aportando una enorme riqueza al taller. Pero también fue la primera dificultad, solventada, en todo caso, por el formato elegido: presentaciones breves, aliñadas con muchos ejemplos de textos de referencia, un trabajo sobre el que poner inmediatamente en práctica todas las ideas y las técnicas que se iban exponiendo, y mucha interacción, mucho diálogo 

     

    Esa tarea práctica consistía en escribir una crónica/reportaje en torno al consumo de drogas o la trata y el tráfico de personas, el cual nos sirvió para repasar todo el proceso periodístico, desde la elección del tema, su desarrollo, la documentación, el trabajo de campo, hasta la redacción y edición (en este caso, la corrección).  En ese camino pudimos profundizar en las técnicas de ficción que nos pueden servir para presentar nuestro trabajo de una forma más profunda y atractiva, sin perder nunca de vista las ideas fuerza de cualquier texto periodístico: la honestidad, el rigor, la comprobación de cada dato o la presentación del contexto necesario para entender realidades complejas. Y todo ello, buscando el inexcusable equilibrio entre la distancia profesional y la sensibilidad que requiere tratar temas sociales, en general, y de drogas y trata, en particular.  

     

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    Participantes del taller de crónica periodística

     

    Muchos de los problemas a los que los alumnos se fueron enfrentando en el camino son los mismos que nos podemos encontrar los profesionales españoles en nuestro día a día: cómo abordar a los personajes, cómo plantear la historia y hacerla atractiva, qué parte de la información obtenida con enorme esfuerzo debemos dejar fuera para que el resultado final sea mejor, etc.  Sin embargo, otros tenían que ver con particularidades bolivianas, con unas condiciones de trabajo y un entorno culturar propios; por ejemplo, el burocrático procedimiento escrito necesario para solicitar casi cualquier dato oficial. Las respuestas que todos juntos hemos dado a estos problemas, en el vértice de su experiencia y la mía, han resultado la parte más interesante del curso, al menos para mí, y creo que además tiene mucho que ver con la filosofía de trabajo de la FIIAPP en todos los países en los que está presente.    

     

    Por lo demás, mi objetivo en este curso era ofrecer una serie de herramientas a los alumnos para poder contar de una manera un poco más atractiva, un poco más cercana, tanto las historias grandes, esos grandes despliegues por los que puede apostar un medio, como las historias pequeñas de todos los días, esas que hay que hacer a toda velocidad, pero que también merecen, aparte del irrenunciable rigor, todo el cuidado y el cariño que seamos capaces de darles. Sobre todo, cuando se abordan temas tan sensibles como los que tienen que ver con el consumo de drogas y la trata y tráfico de personas.  

     

    Juan Antonio Aunión, redactor especializado en temas sociales y educativos de El País 

  • 05 julio 2018

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    Expatriados FIIAPP: José Maté

    “En Kirguistán solo vivimos siete españoles”

     

    En esta entrevista, José Maté nos cuenta cómo es su vida en Kirguistán. El inspector jefe de la Policía Nacional, actualmente coordinador del proyecto UE-ACT en la zona de Asia central, atesora previa experiencia internacional, puesto que cuenta con sendas estancias en Guinea Bissau y en Timor.

     

    ¿Cómo ha sido tu adaptación al país?

     

    Mucho mejor de lo esperado. Antes de embarcarme en el proyecto busqué información en internet sobre el país, sus gentes, cultura, gastronomía… y además de ser poco lo que hallé, no se correspondía con lo que luego fue la realidad.

     

    Sin duda, Asia Central en general y Kirguistán en concreto son grandes desconocidos para los europeos, ya que no son lugares turísticos ni comerciales. Una muestra de ello es que tan solo somos siete los españoles que aquí vivimos. Sin embargo, es un país muy interesante, prácticamente virgen, en donde más del 90% del territorio son montañas, algunas superiores a los siete mil metros, y con unas personas de mente abierta a los extranjeros y a los cambios que estos puedan introducir.

     

    ¿Qué ha sido lo que más te ha costado y lo que menos?

     

    Lo que más me ha costado es el clima, ya que viniendo de Canarias y sitios tropicales donde he vivido, nos hemos encontrado días de invierno con temperaturas de -27ºC.

     

    Lo que menos me ha costado ha sido los cambios en las comidas, en Kirguistán tienen una variedad completamente distinta a la europea, con platos riquísimos y económicos. De hecho, ya he engordado, pero con el frío que hace no puedo hacer deporte hasta el verano.

     

    ¿Es tu primera experiencia fuera de España?

     

    No. Estuve en países como Timor o Guinea Bissau, ambos más pobres y con una idiosincrasia más compleja. En ese sentido puedo decir que mi calidad de vida ha ido a mejor.

     

    ¿Cómo es tu trabajo y tu día a día?

     

    Es un trabajo interesante pero difícil de realizar. Primero debo entablar relaciones con un montón de beneficiarios del proyecto pertenecientes a distintos Ministerios como son los de Salud, Justicia e Interior. Cada uno de ellos te exige diferentes requisitos formales para cooperar, por lo que la burocracia a veces resulta agotadora. Luego, debes diseñar un plan de trabajo que dé respuesta a sus demandas, pero a la vez que sea válido y realista con sus necesidades y con nuestras posibilidades.

     

    Tras esto, debes sacar adelante las actividades propuestas y acordadas, cosa que también entraña su dificultad, ya que en este país solo se habla ruso y todos los expertos que colaboran en nuestras actividades deben ser europeos. Además, debo monitorizarlos resultados y hacer un seguimiento de sus actividades. Como os podréis imaginar, me faltan horas en el reloj para poder hacer todo.

     

    ¿Cómo es tu relación con la sede de Madrid? ¿Y con tus compañeros en Kirguistán?

     

    La relación con Madrid es diaria, son mil cosas las que hay que coordinar y materializar y sin este entendimiento y apoyo sería imposible realizar este proyecto. La mayor parte tiene lugar por email, que no deja de ser un tanto impersonal y ceremonioso , pero por las diferencias horarias es lo más útil.

     

    Con mis compañeros de aquí, la relación es lo más sencilla y fácil del mundo, ya que solo tengo una compañera, Zhibek, que trabaja en la mesa de enfrente. Aun así, hay veces que nos comunicamos por email, sobre todo cuando queremos decirnos algo urgente y el otro está hablando por teléfono.

     

    ¿Cómo valoras tu experiencia de trabajar como expatriado de la FIIAPP en Kirguistán?

     

    Es una experiencia positiva ya que me brinda la oportunidad de conocer esta parte del mundo de la que no sabía nada. Es especialmente interesante para mi hija, que está aprendiendo el ruso en su nuevo colegio y además convive con personas de otras culturas, religiones, costumbres o maneras de pensar; no es lo mismo que te lo cuenten a vivirlo.

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  • 21 junio 2018

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    “Nuevas políticas contribuyen a mejorar la vida de las mujeres”

    Teresa Salvador-Llivina es la directora del programa COPOLAD desde su primera fase en 2011. Actualmente se está ejecutando la segunda fase del programa sobre políticas de drogas, que centra su conferencia anual en el enfoque de género

    ¿Cómo valoras la cooperación en políticas sobre drogas en el marco de trabajo del programa COPOLAD?

    La amplia cobertura del programa, en los 33 países de la CELAC,  ha abierto un número significativo de oportunidades de cooperación entre la región de Europa y América Latina, cubriendo todas las políticas relacionadas con el tema de drogas. COPOLAD es el primer programa de cooperación europeo que lo hace. Mientras que los anteriores tenían un enfoque sectorial, principalmente en la reducción de la oferta de drogas, COPOLAD se basa en todos los aspectos que recogen la Estrategia sobre Drogas 2013-2020 de la Unión Europea y el Plan de Acción 2017-2020.
    Es decir, tenemos la oportunidad de apoyar el desarrollo de políticas equilibradas, basadas en la evidencia. Podemos ofrecer apoyo práctico orientado a conceptos que han surgido recientemente en los países CELAC. En este programa se trata realmente de una política orientada a la salud pública y además, podemos difundir resultados muy positivos.
    En todas estas tareas, contamos con contribuciones claves de agencias multilaterales, como el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA), el Secretariado Ejecutivo de la Comisión Interamericana para el Control del abuso de Drogas (CICAD-OAS) y la Organización Panamericana de la Salud (PAHO) así como redes biregionales de ONGs (RIOD y IDPC).

    COPOLAD promueve la inclusión del enfoque de género en las políticas sobre drogas, ¿Cómo ves ese progreso y cuáles son los principales retos?

    Desde su primera fase, COPOLAD ha sido un programa comprometido con la inclusión del enfoque de género. De hecho, ya dedicamos la conferencia anual de 2013 -celebrada en Quito, Ecuador- al enfoque de género. Esa conferencia fue una primera oportunidad para revisar cuál era la situación de aspectos clave en este campo. Como uno de los resultados de la conferencia, se publicó en 2014 un informe de la situación en los países participantes.
    Desde entonces se han hecho algunos avances en el reconocimiento teórico de la necesidad de incorporar este enfoque en todas las áreas de la política de drogas. COPOLAD está ahora evaluando ese progreso a través de un nuevo informe.

    La tercera conferencia anual de COPOLAD está también dedicada a las mujeres y las políticas sobre drogas, ¿Cuáles son los problemas a los que se enfrentan las instituciones implicadas?

    En primer lugar, las instituciones responsables de elaborar estas políticas deben garantizar que las medidas se basen en la evidencia. Es necesario apoyar diferentes tipos de investigación, tanto cuantitativa como cualitativa, para guiar intervenciones efectivas, sensibles a las necesidades y prioridades de las mujeres.
    En segundo lugar, se requiere una planificación adecuada para garantizar que los cambios se implementen sobre el terreno. En paralelo, las instituciones tienen que ofrecer oportunidades de formación para asegurar el desarrollo de las medidas incluidas en estrategias nacionales y planes de acción. Entre ellas, la prevención con perspectiva de género, programas de reducción de daños, medidas de inclusión social o reformas en el área de justicia respecto a los delitos relacionados con drogas cometidos por mujeres
    Por último, los cambios en las políticas deben ir acompañados de asignaciones presupuestarias apropiadas para la implementación de ciertas medidas y servicios.

    ¿Cómo la perspectiva de género y el empoderamiento de las mujeres pueden mejorar  la efectividad de las políticas de drogas? ¿Qué necesidades deben abordarse?

     

    Los problemas relacionados con las drogas a los que se enfrentan las mujeres son complejos y afectan a diferentes grupos sociales. No solo las que se encuentran en situaciones vulnerables, sino mujeres de todas las edades y condiciones. Esta complejidad requiere un enfoque integral, y ninguna política será completa, equilibrada, holística y efectiva si no toman en consideración los factores de riesgo que afectan a mujeres y hombres de forma diferente,

    ¿Cuáles crees que son las mejores prácticas sobre enfoque de género en Europa, América Latina y en general?

    En esta conferencia, se han presentado algunos ejemplos prometedores de la UE y los países de América Latina y el Caribe. Algunos de ellos incluyen la evaluación de beneficios derivados de cambios en políticas públicas, programas desarrollados o nuevos servicios.
    Me gustaría destacar el lento pero relevante progreso realizado en los últimos cinco años. En esta conferencia, algunos datos positivos sobre cómo las nuevas políticas están contribuyendo a mejorar la vida de las mujeres son alentadores. Además del aumento de programas e iniciativas sectoriales emprendidas por los países e instituciones multilaterales presentes.

    ¿Cómo ves el papel de la sociedad civil para facilitar la percepción de la necesidad de un enfoque de género en las políticas de drogas?

    Para COPOLAD, de acuerdo al Plan de Acción 2017-2018 de la UE, es necesario asegurar un diálogo constante entre las redes regionales e internacionales que trabajan en el campo de las drogas, involucrando a la Sociedad civil en la implementación y evaluación de los planes de acción así como en los diálogos birregionales y programas de cooperación como COPOLAD.
    Por ello, contamos con una red birregional (RIOD) y otra internacional con organizaciones no gubernamentales, tales como agencias colaboradoras. A través de ellas, intentamos apoyar el aumento de la participación de la sociedad civil en cada país participante

    ¿Cuál debe ser el enfoque de futuras iniciativas respecto a los problemas de género?

    La disponibilidad de datos necesarios para diferenciar las especificidades de los problemas relacionados con las drogas entre mujeres y hombres sigue siendo limitada, así como la evidencia de la eficacia de las respuestas emprendidas. En este contexto, la consideración de la perspectiva de género y el empoderamiento de las mujeres como un elemento clave de las políticas de drogas sigue siendo un desafío que se debe enfrentar en la práctica y de forma transversal.
    Por lo tanto, la investigación, la evaluación del progreso, la asignación de los recursos necesarios, los programas de formación y los cambios en las políticas para garantizar el respeto a los derechos de las mujeres mejorarán sus condiciones sociales, familiares, personales y de salud. Esto requiere una aproximación multisectorial capaz de abordar los principales desafíos, asegurando una coordinación entre agencias en la que el sector público y las iniciativas no gubernamentales – dirigidas por la sociedad civil – aseguren la implementación de estrategias y programas enfocados en la equidad, así como la provisión de servicios adaptados a las necesidades individuales de cada niña y mujer en nuestros países.

  • 08 febrero 2018

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    Expatriados FIIAPP: Manuel Marión

    “Kiev tiene mucho para ver, muchos atractivos. Es la gran desconocida de Europa”

    Conocemos Kiev (Ucrania) con Manuel Marión, subdirector del proyecto UE-ACT desplazado a la ciudad. Nos cuenta algunas anécdotas y su trabajo en el marco del proyecto financiado por la Comisión Europea y gestionado por la FIIAPP para mejorar la cooperación contra el tráfico de drogas y la delincuencia organizada.

     

     

    ¿Cómo ha sido tu adaptación al país? 

    Es fácil adaptarse a Kiev, una gran ciudad donde puedes encontrar de todo. Frente a mi casa encuentro jamón del bueno – y no es lo caro que podría uno imaginarse teniendo en cuenta que es un lujo importado – aceite de oliva y naranjas de España.

     

    Kiev tiene mucho para ver, muchos atractivos: ballet, teatro… es la gran desconocida de Europa. Y merecería la pena que se invirtiera en remozar algunos edificios antiguos con el mismo estilo que tienen las casas del centro de Viena, donde pasé viviendo diez años.

     

    Para mí es una ventaja hablar ruso, me puedo entender más o menos con la gente. Pues a pesar de la situación política y el fomento del uso del ucraniano, todos hablan ruso. La gente es cariñosa, aunque les cuesta mucho abrirse. La mayoría de los vecinos no te dicen ni buenos días cuando coincides en el ascensor, a menos que los conozcas de algo. Es la cultura de la desconfianza, deben pensar que los demás son espías o agentes del gobierno que quieren saber de su vida privada.

     

    ¿Qué ha sido lo que más te ha costado y lo que menos? 

    No ha sido el frío lo que más me ha costado. Tal vez entender la lógica que emplean para numerar los edificios y los portales. En una ocasión llevé a mi perro al veterinario y no encontraba la entrada porque estaba camuflada, hasta que vi un cartel pequeño que decía en ruso: “¡Sí, esto es la puerta!”.

     

    ¿Es tu primera experiencia fuera de España? 

    Llevo muchos años viviendo en diferentes países: El Salvador, Guatemala, Viena, Ucrania… con alternancias en España y períodos más cortos en los Balcanes. La primera experiencia exterior es la que te marca de manera significativa. La pobreza – a veces más miseria que pobreza – que había en El Salvador me impactó. Viví en una zona muy rural. Me asombraba ver a tantos niños y niñas andando a la lejana escuela por las mañanas, con unas camisas de un blanco inmaculado.

     

    En Guatemala estuve viviendo en la capital y allí lo que me preocupaba era la seguridad de mi familia. Había muchos secuestros, mucha gente “ultimada” como decían en las noticias cuando asesinaban a alguien.

     

    ¿Cómo es tu trabajo día a día? 

    Viajo mucho fuera de Ucrania, tanto a Asia Central, como a África o Europa. Alrededor de la mitad del mes lo paso fuera. Acudo a reuniones que se organizan en torno al problema de la droga, las que organizamos nosotros, en representación del proyecto… principalmente en cinco países: Kyrgyzstan, Georgia, Ucrania, Pakistán y Tanzania.

     

    En Kiev tenemos una oficina donde trabajo con otros dos expertos. Preparo informes, leo los que hacen nuestros expertos, apoyo sus actividades… Hablo todos los días gracias a Skype, WhatsApp o Viber con varios expertos y contrapartes que se encuentran en otros países y por supuesto con FIIAPP en Madrid. El correo electrónico es mi principal herramienta de trabajo y comunicación.

     

    Recientemente he pasado dos semanas en Tanzania, coordinando un equipo de expertos de varios países para evaluar su capacidad de investigar el creciente tráfico de drogas – principalmente heroína – que llega por mar desde Afganistán para luego venir a Europa, así como ver la política que aplican respecto al consumo de droga y los tratamientos a drogodependientes. Por cierto, allí hay una ONG española dedicándose a su rehabilitación.

     

    ¿Cómo es tu relación con la sede de Madrid? ¿Y con tus compañeros en Ucrania? 

    Cordial, sin problemas. Principalmente con María, la coordinadora de programa, que es con la que casi a diario me tengo que “pelear” – en connivencia – para superar juntos los requisitos burocráticos.

     

    Cada país tiene sus costumbres, y la verdad es que en Ucrania cuando pides una factura formal todos salen corriendo. No hay manera. Y a ver cómo le digo yo a María que necesito urgentemente proveerme de unos servicios o materiales pero que no me darán factura…

     

    En el equipo están Marta, Iván, David, y Mónica. Todos muy majos y eficientes tratando de ayudar. Tengo que mencionar también a Ana, y especialmente a Sara, una gran ayuda del departamento de personal. Con ambas trabajé hace más de diez años en otros proyectos de la FIIAPP. Tampoco me olvido de Charo, del departamento de comunicación de la FIIAPP.

     

    ¿Cómo valoras tu experiencia de trabajar como expatriado de la FIIAPP en Ucrania? 

    Es una oportunidad única. Debido a mis frecuentes viajes no paso mucho tiempo en Kiev, y me gustaría para poder conocer más su cultura, sus bonitos rincones, museos, teatros y sus alrededores. Kiev me permite practicar ruso, que llevaba estudiando diez años. Con el proyecto viajo a muchos países de habla rusa y siento una gran satisfacción al poderme comunicar en su idioma. Ucrania es un país que formó parte de la Unión Soviética y tienen todavía mucha influencia de aquellos tiempos, son culturas que hay que vivir para conocer bien.

     

    ¿Alguna experiencia o anécdota que resaltar de tu llegada al país? 

    Me llamó mucho la atención cuando llegué ver a abuelos y abuelas trabajando. La gente mayor, los retirados, tienen unas pensiones ridículas y no les da para vivir. Tienen que seguir trabajando como sea, hasta que no pueden más por su edad: venden frutas, vegetales… con tal de volver a casa con unas pocas grivnas de ganancia.

     

    En las estaciones de metro hay al final de las escaleras unas abuelas “vigilando” que todo vaya bien. Las porteras suelen ser abuelas, de 70 o más años.  Y no veas tú como cumplen su cometido… Las porteras de mi edificio – se turnan cuatro y están día y noche – me sometieron a un interrogatorio para ver quién era.

     

    También me llamó la atención que la gente es por regla general muy reservada y aparentemente triste. Aunque – puede ser contradictorio – les gusta como a nosotros la juerga y hay mucha vida nocturna, claro que no hasta tan tarde como en Madrid. Yo soy “salsero”, me gusta mucho bailar salsa, y hay pocas ciudades donde haya tantos locales con música caribeña y gente para bailar.

  • 06 octubre 2017

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    Los retos de las administraciones tributarias de América Latina

    El Director de Cooperación y Tributación Internacional del CIAT describe los grandes desafíos a los que se enfrentan las administraciones tributarias de América Latina

    Tal vez “heterogeneidad” sea el término que mejor define a América Latina (AL), tanto por las diferencias geográficas, económicas y culturales de sus países, como por la desigualdad en el nivel de desarrollo de sus habitantes. No es tarea fácil definir retos comunes para sus administraciones tributarias (AT). La región alberga AT de clase mundial y otras que presentan carencias significativas, siendo la misión del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT) trabajar para reducir las brechas existentes en el nivel de desarrollo de las mismas.

     

    Aunque existen algunas herramientas regionales de armonización – modelos, manuales, propuestas –, en el ámbito de la política tributaria poco se ha logrado armonizar. Por ejemplo, el Código Tributario del CIAT-BID-GIZ representa un modelo regional, que pretende motivar reformas tendientes a “equilibrar el campo de juego”. En la tributación internacional[1], la transparencia y el intercambio de información[2], se está dando un proceso de armonización que surge de iniciativas globales. Este proceso constituye un reto para la región. Sin embargo, nace de la experiencia de países desarrollados y no de AL. A este proceso, lo llamaría “armonización importada”.

     

    Las AT de AL han mejorado principalmente gracias al uso de la tecnología y a un mayor respaldo político por parte de sus gobiernos. De acuerdo a datos del CIAT, desde los años 60, los ingresos tributarios de los gobiernos centrales de AL han presentado una tendencia positiva, pasando de 9,7 (1960) a 16,2 (2014) puntos del PIB, siendo este último valor el más alto registrado en el referido período.

     

    El gran reto que las AT enfrentan consiste en “hacer + con -”. Para ello, es necesario orientar esfuerzos en aquellos ámbitos donde existe riesgo de incumplimiento; con el ánimo de clasificarlos, prevenir su ocurrencia o bien gestionarlos. El reto consiste en fortalecer varios procesos e integrarlos en una sola plataforma – Ej.: acceso y manejo de información, registro de contribuyentes, cuenta corriente tributaria, sistemas de facturación, servicio al contribuyente, investigación, auditoría, recaudación, cobranza, iniciativas de cumplimiento cooperativo, etc.–. En este ámbito, el uso de soluciones tecnológicas avanzadas hace la diferencia. Para no fallar en el intento, es fundamental una adecuada planificación, donde las áreas críticas deben actuar de manera coordinada, inclusive, con actores que trascienden la frontera de la AT.

     

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    Isaac Gonzalo Arias, Director de Cooperación y Tributación Internacional del CIAT

     

    Un adecuado monitoreo de incentivos tributarios contribuye con el propósito planteado anteriormente. Según datos del CIAT, representan en promedio 4,6 puntos del PIB en AL (2012), siendo éste un número significativo. Asimismo, la adecuada aplicación de convenios para evitar la doble imposición constituye un desafío. Este último tema actualmente no es relevante para todos, aunque gradualmente los países de AL están ampliando sus redes.

     

    El fortalecimiento de la infraestructura jurídica representa una asignatura pendiente para muchos países de AL. Actualmente, el planeamiento tributario es sofisticado, dejando una frontera muy delgada entre la elusión y la evasión. Resulta complejo para las AT aplicar normas generales y específicas anti-abuso. Complementariamente, es oportuno plantear estrategias para evitar litigios y prestar atención a la capacidad de los tribunales a cargo de asuntos tributarios.

     

    Para afrontar estos retos, el compromiso político, el diálogo y la cooperación entre pares, el apoyo internacional, la inversión en recursos para la AT, y ante todo la transparencia tributaria, resultan imprescindibles. En este marco, el reciente convenio de colaboración firmado entre el CIAT y la FIIAPP para promover el intercambio de experiencias, conocimientos y buenas prácticas entre las AT de la Unión Europea y de América Latina, así como entre las propias administraciones latinoamericanas en el marco del Programa EUROsociAL+, representa una oportunidad para las AT de AL.

     

    [1] Marco Inclusivo BEPS

    [2] Estándar sobre transparencia e intercambio de información

     

    Isaac Gonzalo Arias es Director de Cooperación y Tributación Internacional del CIAT

     

  • 02 marzo 2017

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    Expatriados FIIAPP: Javier Vega-Barral

    Entrevistamos a Javier Vega para conocer su experiencia en el continente africano.

    En nuestra segunda publicación de Expatriados FIIAPP entrevistamos a Javier Vega-Barral, técnico del proyecto de Aplicación del Estado de Derecho en el Cuerno de África y Yemen, desde 2016.

     

    El objetivo de este proyecto es el fortalecimiento de las capacidades y de la cooperación regional en la lucha contra terrorista en el Cuerno de África y Yemen, centrándose  en la capacitación de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado y su relación con el Estado de Derecho. Un proyecto liderado por la FIIAPP, como entidad delegada de la Comisión Europea, que cuenta además con la participación de agencias del Reino Unido, de Francia e Italia y cuenta con el apoyo del Ministerio del Interior (Secretaría de Estado para la Seguridad-SES-), del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación y del Ministerio de Justicia.

     

    Hablamos con él sobre el proyecto y su experiencia personal en terreno.

     

    ¿Cómo fue tu llegada al país?

     

    Había estado ya en Nairobi por trabajo, pero en el marco de una misión de corto plazo. Por lo tanto, ya tenía una idea del nuevo entorno, pero obviamente esa idea era una mera muestra de lo que realmente significa estar viviendo en Nairobi.

     

    Pese a haber sido informado de mi incorporación al terreno con antelación, no pude evitar la sensación de que algo me quedaba por cerrar antes de irme. Dejé atrás la familia durante los primeros meses para poder preparar su llegada, pero en paralelo estaba de lleno metido en las distintas tareas del proyecto.

     

    Llegué de noche al aeropuerto de Nairobi, con el Jefe de Proyecto (del Ministerio del Interior) esperándome para recogerme. Era una noche de lluvia intensa, en definitiva, una noche de lluvia ecuatorial. No sé si fue casualidad, pero fue la primera y única noche de lluvias torrenciales que viví hasta la fecha. Marcó el fin de la época de lluvias “largas” que ha sido especialmente fuerte este pasado año 2016. Pero desde entonces casi las precipitaciones han sido esporádicas y no han impedido que en estos días ya se haya decretado la sequía en buena parte de Kenia, incluyendo Nairobi.

     

    Durante estos primeros meses me dediqué exclusivamente en establecer la oficina del proyecto, entablar relaciones con instituciones reforzando el trabajo iniciado por el jefe de Proyecto. Los ratos libres los dedicaba en ir arreglando mi instalación definitiva y la llegada de mi familia.

     

     

    ¿Qué es lo que te ha resultado más difícil a tu llegada?

     

    El trabajo que desempeñamos en terreno nos obliga por esencia a ser una persona multitarea. Por ello, a la vez que trabajaba junto a los expertos sobre los contenidos del proyecto, como representante de la FIIAPP tenía como principal cometido poner en funcionamiento la oficina del proyecto, manteniendo un riguroso control sobre la asignación y uso de los fondos del proyecto.

     

    Esa tarea no es meramente logística, sino también un intenso trabajo de relaciones institucionales. Por la propia naturaleza de las actividades y del proyecto, no se puede separar las relaciones institucionales de las personales.

     

    El perfil profesional de los distintos involucrados hace que se trate de un círculo cerrado y restringido, en el que se debe generar un nivel de confianza importante antes de que las instituciones con las que queremos trabajar nos abran sus puertas. No debemos dejar de pensar que somos extranjeros, y que en un asunto tan delicado como la lucha anti terrorista, instaurar una relación de confianza es una tarea imperiosa y clave para poder conseguir implementar lo que la UE encomendó a la FIIAPP.

     

    Otro factor a tomar en cuenta es el hecho que la UE es un actor relativamente nuevo en la región, en cuanto a temas de seguridad se trata. Para superar esa falta de reconocimiento de la UE como tal ha sido fundamental la puesta a disposición de reconocidos expertos. Estos expertos proceden de su mismo entorno profesional y son capaces de compartir experiencias comunes, pero desde otros prismas y enfoques, en definitiva, capaces de aportar valor añadido a su trabajo cotidiano.

     

    Por último, destacaría el hecho de que, al tratarse de un proyecto regional, abarcamos una región de unos 5.7 millones de km2 con una población de 250 millones de habitantes, con diferencias raciales, étnicas y religiosas que a menudo son fuente de conflictos. Ese trabajo de relaciones personales implica la necesidad de conocer la región y las personas de forma directa, y de mantener en el tiempo los contactos.

     

     

    Estar ubicado en Nairobi facilita mantener estos contactos, el cara a cara, tan importante en las culturas locales para generar los lazos de confianza necesarios, implica una disponibilidad absoluta para poder viajar en la región. Debido a las infraestructuras de la región, a menudo estos viajes se pueden convertir en odiseas más exigentes de lo que cabría pensar.

     

     

    ¿Y lo más fácil?

     

    Creo que nada ha sido realmente fácil, pero sí es cierto que estamos viendo una buena aceptación, y una primera valoración positiva de los esfuerzos de la UE, a través de la FIIAPP y de las Administraciones Públicas españoles y de los estados miembros involucrados en la implementación de nuestras actividades.

     

    A nivel personal, tengo que señalar que el pasaporte español abre muchas puertas, o por lo menos evita que se cierran. Las razones son múltiples, sin lugar a duda el hecho que no tengamos una presencia histórica en la región, la imagen de nuestra sociedad como un ejemplo de convivencia y superación de atrasos o limitaciones, o incluso la imagen positiva vinculada a los éxitos deportivos españoles en la última década, lo que suelo llamar la “diplomacia del deporte”, marcan positivamente nuestra imagen, y ello facilita el acercamiento hacia terceros.

     

    ¿Cómo valoras la experiencia de trabajar como expatriado?

     

    Personalmente, y aunque suene menos glamuroso, creo que los expatriados somos ante todo inmigrantes y como tal nos enfrentamos a situaciones similares independientemente de la razón, por la que se haya dejado al país. A su vez, las propias condiciones de las migraciones hoy en día son totalmente distintas, los medios de comunicación hacen que estando a miles de kilómetros, se mantengan relaciones casi cotidianas con la realidad del país de origen. El expatriado o emigrante, se convierte en un experto de las conexiones por Skype, por Whatsapp y por FaceTime.

     

    A su vez internet, permite tener un contacto con la propia sociedad española. Creo que ello es importantísimo, pues uno de los riesgos de estar lejos de España, es centrarnos en nuestro trabajo diario y olvidar que también representamos a nuestras instituciones, y para ello es fundamental tomar el pulso de las sociedades española y europea.

     

    En lo profesional, estar fuera es una experiencia que solo puedo recomendar, permite el contacto con otras culturas, pero también permite adquirir una adaptabilidad a circunstancias inesperadas que a nivel profesional obliga a tener respuesta más rápidas y adaptadas ante imprevistos, y especialmente cuando se trabaja en entornos internacionales o multiculturales.

     

    ¿Y cómo lo valoras haciéndolo con una organización como la FIIAPP?

     

    Trabajar con la FIIAPP permite poder tener acceso a los mejores profesionales de la Administración Pública española, y por lo tanto, reforzar la presencia de España, incluso en lugares donde no teníamos una presencia importante, pero que son geoestratégicamente hablando, muy relevantes para el conjunto de la UE, y por tanto también para nuestro país.

     

    Restablecer la seguridad en el cuerno de África, y fortalecer el Estado de derecho no debería ser considerado como asuntos lejanos, pues el impacto sobre España puede ser directo. A modo de ilustración, la mayoría del tráfico marítimo desde Asia pasa por el Mar Rojo y por las aguas del Cuerno, mientras tanto en España, lugares como Valencia y Barcelona son algunos de los principales puertos de destino de estas mercancías asiáticas. Del mismo modo, todos hemos sabido de los problemas sufridos años atrás por la flota pesquera española desplazada en el Índico y que provocó la puesta en marcha de la Operación Atalanta. La piratería en la región está íntimamente ligada con el fenómeno terrorista. También cabe destacar, el reclutamiento de terroristas en el cuerno de África no sólo para operar en la zona sino también para combatir en el Sahel y en particular Libia. Por lo tanto, los desafíos a los que se enfrente los Estados de la región son mayúsculos lo que, sin duda alguna, añade relevancia al apoyo prestado por la FIIAPP.

     

    Nos gustaría conocer más sobre el lado humano de tu experiencia, ¿hay algo más que te gustaría contarnos?

     

    Al margen de mi actividad en FIIAPP, tuve la oportunidad de conocer algunas asociaciones que se centran en fomentar el trabajo para las madres solteras. Como ocurre en todas partes del mundo, los menores son siempre los más vulnerables. Pero en África esa situación es, si cabe, aún más cruente. No es raro ver a niños de 5 a 10 años deambulando y desamparados por las calles. Su indefensión les hace particularmente vulnerables a todo tipo de abusos, y la mendicidad se convierte en su principal modo de subsistencia. Los factores que llevan esa situación son múltiples, pero en numerosos casos, estos niños son hijos de madres solteras sin expectativas laborales.

     

    En el área de Kangemi, zona de infra viviendas y chabolas, existe una asociación que lleva a cabo una labor local digna de mención de apoyo a las madres, pero también a los niños, favoreciendo ingresos en el hogar. Una asociación llamada Mama Africa puso en marcha un taller de costura para las mujeres, potenciando habilidades básicas que permite a estas mujeres acceder a un trabajo, y a recursos financieros. Gracias a los esfuerzos de esta asociación, su trabajo se puede adquirir en la tienda ubicado en el barrio de Kangemi, pero también empieza a estar disponible en varias tiendas de Nairobi.

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