• 23 julio 2020

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    Posteado en : Interview

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    Expatriados FIIAPP: Fernando Guerrero

    “Níger, con su multiplicidad cultural y étnica, es un país que ofrece muchas oportunidades”

    Fernando Guerrero, comisario de la Policía española y jefe de misión, nos habla de su experiencia como expatriado de la FIIAPP para el proyecto ECI Níger. Este proyecto, financiado por la Unión Europea a través del Fondo Fiduciario de Emergencia para África y  gestionado por la FIIAPP, tiene como objetivo luchar contra las redes criminales de inmigración ilegal y tráfico de personas en Níger.

    ¿Cómo fue tu llegada a Níger? ¿Recuerdas alguna anécdota?

    Llegué en la madrugada, un día de septiembre de 2018, a Niamey. Era la primera vez que venía al Sahel. Casi sin dormir, a la mañana siguiente, fuimos al centro de la ciudad acompañados por la coordinadora. El colorido, los olores, el paisaje, la algarabía del mercado, las aglomeraciones humanas, el calor, también la pobreza extrema… todo me llamó la atención y me dejó un recuerdo firmemente grabado en la memoria que difícilmente podré olvidar. Como anécdota a resaltar, destaco como durante ese primer día vi como elaboraban y vendían en el mercado productos de la gastronomía local como moringa con pasta de cacahuete, que me resultaron extrañaros al principio y que, hoy día, son parte insustituible de mi dieta.

    ¿Y el periodo de adaptación? ¿Qué fue lo que más te costó y lo que menos?

    Creo que si eres consciente del país al que vas y además está dispuesto a impregnarte de la cultura local, la adaptación es mucho más fácil. Níger, con su multiplicidad cultural y étnica es un país que ofrece muchas oportunidades.

    Hay costumbres que me chocan como la poligamia y las reglas bajo las que se desarrolla. También el hecho de que un buen parte de la población, por circunstancias históricas y sociales, más allá de la lógica mendicidad, vea en el blanco la solución a todos sus problemas y no dude en demandarte ayuda económica en todo momento incluso sin conocerte de nada.

    El trato humano de los locales ha facilitado la integración. La gente te abre la puerta de su casa con suma amabilidad y permite que conozcas sus hábitos.

    ¿Es tu primera experiencia fuera de España? ¿Está siendo muy diferente a las anteriores? ¿Cuánto tiempo llevas ya allí y cuánto te queda?

    Si, es mi primera experiencia fuera de España de manera continuada. Mis experiencias anteriores en el extranjero eran principalmente en Europa del Este. Llegué a Níger el 21 de septiembre de 2018 y el proyecto tiene prevista su finalización en diciembre de 2022.

    ¿Cómo es tu trabajo y tu día a día? ¿Es muy diferente a la rutina que llevabas en España?

    ECI Níger es un proyecto singular, en el sentido de que es una misión con un componente policial operativo. Los expertos somos parte de la estructura de la Policía Nacional nigerina. Participamos con ellos en las operaciones y les asesoramos en todo lo que tiene que ver con la operatividad policial. Asimismo, tratamos con distintas autoridades locales; con la Delegación de la Unión Europea; con Embajadas; con otros proyectos y misiones para lograr una mejor coordinación; y, por supuesto, con nuestro operador: la FIIAPP.

     ¿Cómo es la relación con la FIIAPP?

    La relación es sobresaliente. Valoro sobremanera el esfuerzo de adaptación que hace la FIIAPP para gestionar un proyecto policial operativo, que encima es pionero. Valoro asimismo la comprensión que muestra nuestro equipo de coordinación con las dificultades diarias que tenemos los profesionales que estamos “en terreno”.

    ¿Cómo valoras tu experiencia de trabajar como expatriado de la FIIAPP?

    La experiencia personal y profesional recibida en Níger es impagable. Tengo la suerte de contar en el equipo con excelentes expertos de mucha categoría profesional y humana. Además, habiendo trabajado en el seno de la Policía Nacional desde 1994, el trabajar con profesionales de la FIIAPP me aporta una visión nueva que me hace crecer profesionalmente.

     

  • 23 marzo 2018

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    Posteado en : Entrevista

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    “Piensan que es mejor morir que quedarse en casa sin hacer nada”

    Abdou Salam Moumouni es comisario de policía y jefe de la División de Investigaciones Especiales en Níger y nos habla sobre la trata de personas

     

    El comisario es responsable de la lucha contra la trata de personas y el tráfico ilícito de inmigrantes y documentación falsa en su país y trabaja en el proyecto ECI-Níger, con sus homólogos españoles y franceses. El proyecto, con una duración de tres años, está financiado por la Comisión Europea y gestionado por la FIIAPP.

     

    ¿Cómo es la experiencia de trabajar y ser parte del proyecto Equipo Conjunto de Investigación en Níger (ECI-Níger)?

    Ser miembro del ECI es un placer para mí por su naturaleza multicultural, y multidisciplinaria. El contacto con otras nacionalidades como los franceses y los españoles nos ha enriquecido y nos ha ofrecido experiencia, aportándonos nuevas ideas y nuevas formas y medios para trabajar en materia de investigación. A nivel personal, también ha sido muy positivo el intercambio cultural, tanto para mí como para aquellos que están viviendo la experiencia.

     

    En Europa hay todo un discurso sobre la migración y en ocasiones, no se tiene en cuenta el punto de vista y las políticas de los países africanos. ¿Cuáles son en el Estado de la República de Níger?

    A ese nivel debo aportar dos precisiones importantes que son los textos jurídicos que hacen referencia a la lucha contra la trata de personas en Níger. Una ordenanza que data de 2010, y posteriormente una ley de 2015 que organiza la represión de la trata y el tráfico ilícito de personas. Esos dos textos nigerinos son realmente más protectores que represores porque además de la represión abarcan la protección y la cobertura de las víctimas.

     

    Hay que entender que hay ideas que llegan a Occidente, sobre todo a Europa, que hacen que las personas piensen que Níger es un país que no respeta en absoluto los derechos humanos y el tráfico ilícito de personas migrantes. Pero yo pienso que es todo lo contrario, porque si comparamos la legislación europea y la legislación nigerina creo que estamos más avanzados en cuanto a la cobertura de los migrantes víctimas de trata o de tráfico lícito.

     

    Las personas que nosotros buscamos en el marco de las investigaciones que llevamos a cabo y su represión no son las personas migrantes sino los “passeurs”.


    ¿Y quiénes son los pasadores?

    Son las personas que planifican el viaje de los migrantes, recibiendo por ello una contraprestación de cualquier tipo. Estos migrantes son a menudo víctimas de secuestro o de extorsión económica, y están expuestos al maltrato e incluso a la prostitución. No es fácil descubrir estos casos, sobre todo cuando la persona migrante no se reconoce como víctima y colabora de alguna manera con la organización. Consienten ser víctimas de esa infracción. Nosotros trabajamos para luchar contra estos fenómenos, siempre protegiendo a los migrantes contra los pasadores. Estos pasadores son condenados a penas de prisión que llegan en ocasiones a 15 o 20 años.

     

    En caso de ser arrestados, los pasadores pasan a prisión preventiva. En el caso de los migrantes, se les interroga para conocer su situación y son sometidos a detención administrativa en caso de que se encuentren en situación irregular. Se les trata de la forma más adecuada que podemos para que estén bien: se cubre su alimentación y unas condiciones básicas. Además, se les facilita el acceso a su familia o a su consulado y a un medio de comunicación si lo demandan. Se les ofrecen visitas y cuidados médicos y después normalmente son derivados a organizaciones internacionales como la Oficina Internacional para las Migraciones (OIM) para el retorno voluntario a su país de origen.

     

    En el caso de los solicitantes de asilo tenemos lo que llamamos la Dirección General de la Migración, que forma parte del Ministerio del Interior. Los derivamos directamente desde la Dirección de Vigilancia del Territorio (DST), por la vía de la Oficina Internacional para las Migraciones (OIM) o del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, para que se encarguen de ellos y, si la solicitud está justificada, el Estado de Níger normalmente les da el título de asilo sin dificultad.

     

    Los migrantes en ocasiones no son conscientes de que son parte de una red de trata de personas y que alguien se va a beneficiar económicamente a costa de su sufrimiento y /o explotación. ¿Conoce algún caso?

    La pregunta es difícil, porque la respuesta puede ser múltiple. Hay quien sabe que está arriesgando su vida, su dignidad, su fortuna, y hay quien no.

     

    En lo que respecta a la explotación inicial por parte de los pasadores, que sacan beneficio del paso de los migrantes, un ejemplo sería el trayecto entre Burkina Faso y Niamey. El transporte cuesta como mucho 5.000 francos CFA, no más de unos 5 euros, pero los migrantes están dispuestos a pagar más de 100 euros para realizar este trayecto. Ellos saben que es más barato, pero los pasadores les convencen de que si pasan por la vía oficial de la policía, con los casos de expulsión que hay hoy en día, no conseguirían cruzar la frontera. Así que se ha extendido la idea de que es mejor confiar en los pasadores que en la policía.

     

    En el caso de aquellos que tienen más conciencia de la suerte que pueden correr, el fin justifica los medios. Algunos saben que están corriendo un riesgo, pero como hay una falta de programas de desarrollo para el empleo, piensan que es mejor morir que quedarse en casa sin hacer nada. Otros no saben exactamente lo que les espera porque los pasadores les hacen creer que van a llegar al paraíso, que llegarán a Europa y les espera un trabajo, que hay muchos puestos vacantes y que están esperando su llegada para ocuparlos.

     

    En el caso de las que son víctimas de trata a menudo son consentidoras, por ejemplo, en el caso de la prostitución. Hay algunas personas que saben que van a tener que prostituirse y en su país se veían obligadas a hacerlo porque no tenían alternativa.

     

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    ¿Qué piensan los nigerinos de lo que está pasando con la migración y todas estas medidas que se están poniendo en marcha para evitar que la gente muera en el desierto?

    Cuando dices “los nigerinos” es la opinión pública de Níger incluyendo a aquellos que están en el negocio del tráfico de migrantes. Los que están en este negocio piensan que, hasta el momento, el Estado les ha perjudicado mucho, ya que les han impedido su actividad a través de la represión y de la sensibilización. Hay muchos que quieren renunciar al tráfico, pero piensan que no han encontrado alternativa social para dejarlo.

     

    Para saber cuál es la opinión pública de Níger, la respuesta es clara: si vemos las estadísticas, son muy pocos los nigerinos que son candidatos a la inmigración clandestina. Sin embargo, son muchos los que se preguntan por qué hay tantos inmigrantes de los países de la CEDEAO que se encuentran en este tipo de situaciones, hasta llegar a morir en el desierto. En estos casos, para los nigerinos esta situación no se justifica.

     

    Para los pasadores , en cambio, si se justifica porque para ellos la llegada de migrantes a Níger es un negocio y el hecho de pararlo es un golpe. Es lógico, son como una mafia.

    ¿Cuáles son las medidas que piensa que pueden evitar que estas personas tomen la decisión de entrar en ese sistema de migración irregular?

    En primer lugar, la máquina de la represión está en marcha, es lo que hacemos todos los días sobre todos los territorios.

     

    La máquina de la sensibilización está igualmente en marcha, pero hay que seguir sensibilizando a la población que debe buscar un trabajo y no dejarse matar, morir en el desierto o ser explotado por los pasadores. Son necesarios programas de desarrollo concretos para crear el mayor número de empleos posible para estas personas, para su realización e inserción social y poner en marcha las medidas para evitar que emigren.

     

    En este sentido, hay muchas empresas europeas que están sufriendo y que pueden venir a invertir en África: África las necesita. En el continente africano hay materia prima y mano de obra cualificada. Habría que acompañar a los países africanos, invirtiendo en el sector industrial, en la agricultura y en la formación para poder evitar una gran parte de esas salidas voluntarias, ya que hay un buen número de diplomados entre los migrantes que se van a vivir a Europa.

     

    Si la persona que emigra, por ejemplo, es un ingeniero, va a desarrollar en Europa un trabajo en ocasiones muy por debajo de sus cualificaciones. Si se dieran las condiciones adecuadas en África, creo que este tipo de personas no migraría.