• 27 septiembre 2018

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    Posteado en : Opinion

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    La lucha contra la trata: prevenir, perseguir y proteger a las víctimas

    Bolivia hace frente al problema de la trata de personas en el marco de la estrategia de lucha contra el narcotráfico y delitos conexos que apoya el proyecto gestionado por la FIIAPP

    El 30 de julio se celebra el día Mundial de lucha contra la trata. Como una apuesta en firme en la lucha contra este delito por parte de las autoridades políticas del Estado Plurinacional de Bolivia, se ha instaurado el 23 de septiembre como el Día Nacional de lucha contra la trata de personas en el país.  

     

    Alineándose a este compromiso público, la Fundación Internacional y Para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIIAPP), en coordinación con la Secretaría de Coordinación del Consejo Nacional de lucha contra el tráfico ilícito de drogas (SC-CONALTID), están llevando a cabo en Bolivia el proyecto de apoyo a la estrategia de lucha contra el narcotráfico y delitos conexos, financiado por la Unión Europea y cofinanciado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).  

     

    Para entender de forma correcta la enorme problemática que supone la trata de seres humanos debemos previamente conocer qué es. La definición de trata viene recogida en el Protocolo de Palermo de la siguiente forma “…la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción; al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos”.

     

     

    Esta mercantilización del ser humano se ha convertido en el nuevo modelo de esclavitud del siglo XXI, generando enciclopédicos ingresos a las mafias organizadas que operan lucrándose a través de este delito. Se considera la trata de seres humanos como el segundo sector delictivo más lucrativo, por detrás del narcotráfico, cuyos ingresos se estiman entre 32 y 36 mil millones de dólares, según el informe sobre tráfico de personas de la ONU (2016). 

     

    Algunos datos para dimensionar el problema a nivel mundial: aproximadamente 21 millones de personas son víctimas de este delito, de los cuales el 70% son mujeres y niñas (51% y 20% respectivamente), el 21% hombres y el 8% niños. Las mujeres y niñas son los grupos más vulnerables a este delito, por lo que las políticas públicas de lucha contra la trata demandan una estrategia de género rigurosa y efectiva. Las víctimas provienen de un total de 137 países, lo que nos da una certera imagen de la problemática global que supone este delito.  

     

    Las principales causas que motivan la trata de seres humanos son, entre otras, la pobreza y las crecientes desigualdades; la proliferación de un modelo económico con un enfoque hacia la medición del valor en términos mercantilistas, alejado de una proyección más social; la creciente y continua escalada de conflictos bélicos; o la existencia de un aumento de los desplazamientos humanos. Todos estos factores han incrementado la vulnerabilidad de importantes grupos humanos cuyo riesgo a caer en redes delictivas ha aumentado exponencialmente.  

     

    La trata de personas es considerada, por lo tanto, un delito que vulnera derechos como la libertad, la integridad física, psicológica y sexual, la dignidad y la vida misma de las personas, reduciéndolas en el imaginario a objetos pasibles de ser utilizados, explotados y/o comercializados. 

     

    Bolivia: origen, tránsito y destino 

     

    En Bolivia existen datos proporcionados por el Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional, que es el ente que lidera el Consejo Plurinacional de lucha contra la trata y tráfico de Bolivia. Esta institución coordina con todos los Ministerios, sociedad civil y Defensor del Pueblo la operatividad de la Política Plurinacional de lucha contra la trata y tráfico de personas. En el informe del año 2016 se notificaron un total de 829 casos, de los cuales más del 70% eran mujeres, niñas y adolescentes.  

     

    Sin embargo, una mirada exhaustiva a la realidad del país nos traslada una constante en este delito y es la falta de visibilidad del mismo. Se duda de que estos datos sean lo suficientemente realistas para describir la verdadera dimensión de este problema. Bolivia está considerado como un país de origen, tránsito y destino de trata de seres humanos. Origen porque existen flujos de trata hacia Perú (principalmente por explotación sexual) y hacia Argentina (explotación laboral), entre otros, dentro de lo que conocemos como trata externa. Pero existe una realidad muy dura en relación a la trata interna, la que se produce dentro del país y en donde las víctimas son desplazadas internamente. Sectores productivos tradicionales como son la agricultura y minería ocultan una realidad de víctimas de trata por explotación sexual, comercial y explotación laboral. La trata por servidumbre costumbrista es una realidad de la cual el país todavía no ha conseguido visionar su verdadero impacto.  

     

    Existe una lógica economicista perversa que describe el proceso de recuperación de la inversión, entendida la inversión como el capital dedicado a la captación, traslado y acogida de las víctimas. La finalidad de estos procesos es la explotación del ser humano, diferente de la del tráfico de armas o tráfico de drogas, donde el lucro termina en el momento de la transacción comercial (compra/venta). En el caso de la trata, la tasa de retorno es continuada, los servicios prestados en términos de prostitución, explotación laboral, servidumbre, etc. continúan de forma recurrente.  En la trata de seres humanos, las personas se convierten en mercancías objeto de explotación continua y recurrente.  

     

    Continuando con esta lógica economicista, no hay que olvidar que las víctimas de trata no entran dentro de los canales oficiales del mercado laboral. Esto supone un grave perjuicio para ellas, ya que su trabajo no se encuentra amparado en beneficios sociales futuros, lo que supone además a las arcas públicas una falta de ingreso de esas actividades productivas. El problema de la trata no sólo es una total vulnerabilidad a los derechos humanos de las víctimas, sino que supone además un perjuicio de desarrollo económico a los países, afectando a su estructura de servicios sociales.  

     

    Un proyecto para un problema transnacional

     

    La estrategia de lucha contra este delito, a través del proyecto operado por la FIIAPP, se centra en los 3 pilares fundamentales: prevención, persecución y protección, que se conocen como las 3 P. Se ha puesto en marcha un programa muy ambicioso de formación a funcionarios públicos involucrados en la lucha contra este delito (policía, fiscales, magistrados, servicios sociales de atención a víctimas, sociedad civil, entre otros), marcando una estrategia en forma de embudo: desde la administración nacional hacia niveles departamentales y municipales, ya que mientras a un nivel nacional se establecen las políticas públicas, a un nivel municipal se está trabajando directamente con el personal que atiende a las víctimas.  

     

    Se han llevado a cabo además viajes regionales e internacionales, con el objetivo de mejorar la coordinación regional e internacional en la lucha contra este delito, pues no hay que olvidar el carácter transnacional del mismo. Se están reforzando los Consejos Departamentales de lucha contra la trata y tráfico de personas, a través del apoyo en la formulación de los Planes Departamentales de lucha contra la trata. En coordinación estrecha con el Ministerio Público y la Policía Boliviana, se está elaborando un manual de investigación en trata que busca sistematizar y estandarizar los procesos investigativos con el fin de mejorar la capacidad de investigación de policías y fiscales y de, entre otras cosas, reducir el riesgo de revictimización de las víctimas.  

     

    Desde la FIIAPP tenemos la firme convicción de que debemos seguir apoyando procesos de cambio a través del apoyo a políticas públicas y el alineamiento en el marco jurídico-normativo de los países con los que trabajamos. La lucha contra la trata y tráfico de personas va más allá de un compromiso institucional, siendo una obligación humana posicionarse en el lado de aquellas instituciones y personas que trabajan por las víctimas y su reinserción en la sociedad.  

     

    Santiago Santos, coordinador del proyecto de apoyo a la estrategia de lucha contra el narcotráfico y delitos conexos en Bolivia 

  • 21 octubre 2016

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    Posteado en : Opinion

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    ¿Eres un experto? Debes comunicar

    El próximo lunes, 24 de octubre celebramos el Día Mundial de Información sobre el Desarrollo. Ángel González Suárez, Técnico de la FIIAPP (Comunicación- Cooperación Española), nos cuenta lo que supone la comunicación y cómo podemos comunicar.

    Hace unas semanas pude leer una entrevista al antropólogo Arturo Escobar. En ella se recogían sus ideas sobre muchos temas, entre ellos, el papel de los expertos y las redes sociales. Se mostraba crítico con la capacidad de transformación social de estos cauces de comunicación y no dejaba en buen lugar a los especialistas. Reflexionando sobre sus afirmaciones, me quedé un poco ‘en tierra de nadie’, porque si bien me parecieron acertadas, mi experiencia me puso sus reparos.

     

    Hoy todos somos expertos en algo. Habrá quién no lo haya asumido (aunque nuestra navegación, cada vez más especializada y segmentada gracias a Google, lo desmiente), pero las categorías, las etiquetas y las palabras clave van a continuar con nosotros en nuestra realidad digital. Y hasta cierto punto es bueno que haya expertos, no porque se les tenga que emular o alabar, sino porque su experiencia puede ser muy importante para los demás, siempre y cuando la comuniquen.

     

    Una comunicación directa y personal

     

    Antes de animar a los expertos en Cooperación para el Desarrollo, y especialmente a quienes no lo hayan hecho ya, a utilizar las redes sociales, aprovecho para recordar algunos medios y géneros que pueden ayudarles:

     

    • Blogs

    Son un espacio abierto a la creación, el comentario y la interacción. En España existen varios tipos, algunos de carácter periodístico con una comunidad de contribuyentes (El País o el eldiario.es), otros que nacen desde el ámbito de las ONGD (Pobreza Cero , la Fundación CIDEAL y los de muchas ONGD españolas), de los Organismos Internacionales (Banco Mundial) o la Administración Pública Española (el MAEC, que además ha realizado un documento importante en Diplomacia Digital, la FIIAPP, o el portal de la Cooperación Española, cuyo trabajo me gustaría potenciar).

    • Videoblogs

    Es un género que aún no ha calado en nuestros expertos. Tiene un alto grado de exposición pública (de ahí la influencia de los youtubers) pero también puede generar una empatía mayor con el público, más que a través de la palabra escrita. (No conozco ejemplos españoles, ni en español, que centren su contenido en Desarrollo, así que no dudéis en destacarlos en los comentarios).

    • Redes Sociales

    La utilización de las redes depende mucho de las características de cada una. No es lo mismo Twitter que Instagram, Facebook que LinkedIn. Recomiendo empezar por Twitter debido a su sencillez. Del buen hacer de sus usuarios en esta última hay muchos ejemplos, en @CooperacionESP tratamos de seguir múltiples cuentas que utilizan estilos y objetivos diversos. Merece la pena revisar bastantes perfiles antes de confeccionar el propio, y siempre, mucho mejor si se camina poco a poco.

     

    A pesar de ello, muchos expertos, principalmente los que trabajan dentro de las instituciones públicas, apenas usan estos medios para transmitir su conocimiento. Sé que es difícil y que hay motivos sólidos por los que no lo hacen:

    • Falta de tiempo.
    • Temor a la exposición pública.
    • Autoexclusión de las tareas de comunicación.
    • Rigidez de la estructura institucional.
    • Falta de confianza en las propias habilidades.

     

    Sin embargo, no sólo creo que esto es un error, sino que si se potenciase el uso de las redes sociales servirían para mejorar la comunicación institucional.

     

    Comunica lo que sabes hacer

    Os pongo un ejemplo. Hasta hace poco tuve la suerte de compartir mi espacio de trabajo con varios expertos en diversas materias, todas relacionadas con la Cooperación para el Desarrollo.

     

    Nunca antes había tenido la oportunidad de conocer la política de género española, ni las implicaciones y el grado de detalle que necesita la cooperación multilateral. Lo mismo me pasó con la coordinación de donantes dentro de la OCDE, los flujos de Ayuda Oficial al Desarrollo, el proceso de coordinación de cualquier posición que represente a España, la apuesta por mejorar los sistemas de salud y la atención a la infancia en otros países, o la necesidad de evaluar mejor nuestro trabajo.

     

    Cualquier persona debe conocerlo, especialmente si lo estás sufragando con tus impuestos. La diferencia entre cualquier otro y yo es que yo tuve acceso a un experto.

     

    La Cooperación Española tiene un gran panel de expertos. Lo he ido comprobando en los últimos dos años. Tienen experiencia en otros países, conocimiento, una buena red de contactos y mucho material documental acumulado (del que no se encuentra en la red). Comunicativamente hablando, son un filón. Creo que pueden mejorar las comunidades existentes y fortalecer la implicación social con la Cooperación, que ya de por sí es alta.

     

    La implantación de un sistema de comunicación fácil para los expertos de las Administraciones Públicas no es nada del otro mundo, Francia y el Reino Unido ya lo han hecho, y nuestros expertos también, por ejemplo en el ámbito de la Educación para el Desarrollo. Por eso me gustaría que los especialistas y técnicos se impliquen más en la comunicación. Su tiempo es oro. No me cansaré de decirlo, tienen lo más importante: conocimiento. Trasladarlo es mucho más fácil.

     

    Fijaos en Natalia Lizeth López López. Estoy convencido de que se convertirá en una experta, de hecho ya es una buena comunicadora que no conoceríamos sin Youtube. Lo mismo ocurre con muchos activos de la Cooperación Española. (Por cierto, y ésta es la clave, el enlace me lo ‘comunicó’ una de sus especialistas).

     

    Escrito por Angel González,  FIIAPP (Comunicación- Cooperación Española)

  • 15 julio 2016

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    El Gran Chaco Americano

    Marta García Moreno es la Coordinadora del proyecto Chaco Ra’anga en Paraguay, y hace un repaso de los objetivos, actividades y países visitados durante el proyecto.

    La imagen del Chaco

    El Gran Chaco es un territorio que se imagina lejano, aislado e impenetrable. Tierra de jaguares, polvo, cactus gigantes, lagunas y caimanes, se extiende entre Argentina, Paraguay, Bolivia y una pequeña parte de Brasil.

    En la región conviven numerosos pueblos indígenas de diferentes identidades étnicas con otras comunidades que se instalaron más tarde, como criollos y menonitas. Además de una rica diversidad cultural, el Chaco es un área clave para la conservación de la biodiversidad. Sin embargo, el modelo de desarrollo extractivo a gran escala amenaza a pasos agigantados la sostenibilidad del medio ambiente y de los modos de vida tradicionales de sus pueblos.

     

    Chaco Ra’anga

    La palabra Chaco proviene del idioma quechua “chaku” y significa “territorio de caza”. Ra’anga es una palabra en lengua guaraní que quiere decir reflejo, imagen.

    Chaco Ra’anga se podría traducir como “La imagen del Chaco”.

     

    El viaje

    1 mes (mayo de 2015)

    3 países (Argentina, Bolivia y Paraguay)

    7 camionetas

    27 personas en ruta con cámaras y muchas preguntas

    Todos cargados de buenas intenciones, aunque eso no siempre es suficiente.

     

    “Nadie regresa del Chaco (quien vuelve es, en parte, otro)”, Ticio Escobar. El círculo inconcluso, 2014.

     Durante el mes que recorrimos el Chaco, observamos grandes plantaciones de algodón y soja en el norte de Argentina. La soja continuaba en Bolivia junto a la explotación de hidrocarburos. Entrando en el chaco paraguayo, hectáreas interminables de estancias ganaderas.  Conocimos a comunidades indígenas que han sido desplazadas de sus territorios ancestrales y que luchan por recuperar sus derechos no tan solo territoriales sino también civiles, políticos, económicos, sociales y culturales.

     

    A pesar de la deforestación ambiental y cultural, también conocimos un Chaco que resiste al avance agro-ganadero. Existen otros modelos de desarrollo alternativos, sostenibles y respetuosos con el medio ambiente, como la agricultura campesina familiar, la agroecología y los sistemas de vida de los pueblos indígenas.

     

    El recorrido, que contemplaba 10 días por país, también incluía visitas a comunidades campesinas, colonias menonitas, una planta de extracción de gas, parques naturales y lugares clave para la recuperación de la memoria histórica de la región, entre otros.

     

    A partir del trabajo de campo, los contactos realizados, los proyectos de los viajeros y de los asesores, empezamos a trabajar en los distintos componentes del proyecto:

    – Un Simposio Internacional, (celebrado el pasado mes de noviembre en el Centro de Formación AECID de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia).

    – Una exposición, “Territorio Acotado / Expandido”,  que se inauguró el pasado mes de abril en el Centro Cultural de España Juan de Salazar (Paraguay), para después itinerar por los Centros Culturales de la Cooperación Española en Argentina y Bolivia. También está previsto que la muestra llegue el año que viene a España.

    – Un documental: que tiene como objetivo visibilizar la riqueza del Gran Chaco. Para ver el tráiler entra aquí.

    – Una web interactiva y un libro (en proceso).

     

    El objetivo es visibilizar la importancia que tiene el Gran Chaco y las amenazas a las que se enfrenta la región, avanzar en la construcción de una ciudadanía global comprometida con el desarrollo sostenible, desde una perspectiva de justicia social, con equidad y derechos, y en un escenario de paz y cooperación internacional.

     

    chaco americano 2
    Viajera boliviana Pamela Gómez en la comunidad Chaidi del pueblo Ayoreo Totobiegosode (Paraguay)

     

    El futuro

    Es difícil evaluar de qué manera puede influir Chaco Ra’anga a medio plazo. Como dice la curadora Lia Colombino en el texto que acompaña a la exposición: “Este viaje, que todavía no termina, esta travesía cuyo recorrido arroja más preguntas de las que hemos hecho, ha de cambiar primero lo que somos para que no haya sido tan solo un recorrido sobre el territorio”.

     

    Termino con esta frase porque desde mi punto de vista está intrínsecamente ligada a un objetivo fundamental del proyecto: la formación de ciudadanos críticos, comprometidos con su entorno y con su sociedad. Creo que el trabajo compartido, la producción cooperativa y el intercambio de modos de ver y hacer, es lo que puede hacer frente a presentes cada vez más aislados y aislantes, y generar alternativas y compromisos de cambio, no solo de pensamiento sino también de realidades.

     

    Marta García Moreno, Coordinadora del proyecto Chaco Ra’anga en Paraguay. Un proyecto de la Cooperación Española impulsado por la Red de Centros Culturales, a través del programa ACERCA y con el apoyo de la Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas públicas (FIIAPP).

     

    Si te interesa saber más sobre el chaco y sobre el proyecto, entra en el blog: www.chacoraanga.org

     

    Puedes seguir a Chaco Ra’anga  en las redes sociales:

    Facebook: Chaco Ra´anga / Twiiter: @ChacoRaanga