• 21 enero 2021

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    Posteado en : Opinion

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    La constante adaptación de un proyecto de cooperación frente al cambio

    El proyecto MYPOL ha debido adaptarse a la irrupción de la COVID y a la realidad actual de Myanmar para seguir fomentando la reforma de su policía. María José Urgel, coordinadora del proyecto en la FIIAPP nos ofrece una visión general de MYPOL y de la redefinición de objetivos y actividades.

    MYPOL es uno de los proyectos europeos de cooperación delegada liderado por la FIIAPP, que busca brindar apoyo a la Policía de Myanmar, para que ésta ofrezca un servicio preventivo y eficaz, en donde primen los estándares internacionales, el respeto a los derechos humanos y la sensibilización de género.

    Para la consecución de este ambicioso objetivo se establecieron dos oficinas en el país, una en Yangón y otra en Nay Pyi Taw. Desde el terreno y en coordinación con la sede de la FIIAPP en Madrid, nos hemos centrado en varias áreas de intervención policial: mejora en materia de investigación criminal y manejo de masas; modernización del área de recursos humanos y formación profesional; mejora en materia de rendición de cuentas y marco legal; fortalecimiento de la relación entre la policía, la sociedad civil y los medios de comunicación.

    Además, desde hace algo más de año y medio, la FIIAPP ha apostado por incorporar la perspectiva de género en MYPOL y, hoy, cuenta con una estrategia de género y un programa de mujeres, paz y seguridad, desde donde se transversaliza el género hacia las cinco áreas de intervención y se asegura la implementación de toda la estrategia a nivel institucional.

    El proyecto cuenta con la colaboración de cuatro agencias de cooperación socias; la irlandesa del norte NICO, la alemana GIZ, la suiza DCAF y la francesa CIVIPOL, que transfieren conocimientos técnicos específicos a la policía de Myanmar, a través de las distintas actividades, principalmente, capacitaciones, elaboración de guías y protocolos de actuación y actividades de sensibilización.

    El intercambio entre administraciones públicas, característica fundamental de la FIIAPP, se produce a través de la Policía Nacional española, que lidera la temática relativa al manejo de masas.

    Para entender el contexto en el que se desarrolla MYPOL, hay que tener en cuenta la historia del país, pues gran parte de la coyuntura actual está relacionada con largos años de dictadura militar; una prolongada guerra civil con diversos grupos étnicos coexistiendo, todavía sin resolver; e importantes barreras sociales y culturales que impactan en la igualdad deseada para las mujeres. Además de importantes condiciones de pobreza que se han ido acentuado a la par que sus conflictos internos.

    Desde el 2011 el país ha iniciado un proceso de transición hacia la democracia que todavía debe de consolidarse. En los últimos años, la tensión étnica en el norte del estado de Rajine, más conocida como la crisis de los Rohingyas (minoría musulmana en un país mayoritariamente budista), ha incrementado drásticamente la violencia en la zona y tensionado a la comunidad internacional en su relación con Myanmar y viceversa.

    Sumado a lo anterior, la COVID 19 y el desconocimiento inicial de su impacto, nos sorprendió, convirtiéndose en otro reto adicional. En pocos meses, gran parte de las actividades de capacitación tuvieron que suspenderse temporalmente debido a las restricciones establecidas por el Gobierno. Esto también afectó a los espacios de interlocución conjunta entre los y las representantes de MYPOL, la Policía y las autoridades.

    Además, durante los últimos meses, el proyecto MYPOL ha tenido que desarrollarse en un clima político complejo previo a las elecciones celebradas en Myanmar el pasado noviembre, entre restricciones de movilidad a causa de la COVID y la continuación de la violencia en algunas zonas del país.

    Sin embargo, la capacidad de adaptación a los cambios y la creatividad de todo el equipo, para ajustar la estrategia de MYPOL, ha hecho que, en este momento, la implementación de nuestras actividades constituya un importante aporte al país, sin dejar de lado los objetivos que constituyeron el proyecto desde sus inicios. Tras numerosas reflexiones internas se ha decidido centrar los esfuerzos, entre otros, en:

    – El fortalecimiento de nuestra capacidad en materia de género a lo interno de MYPOL, con el objetivo de que los y las expertas que lideran las distintas áreas temáticas del proyecto, identifiquen los aspectos de género más importantes sobre los que trabajar y midan adecuadamente su impacto. Como parte de este fortalecimiento institucional, hemos desarrollado nuestra propia política de acoso sexual y discriminación, de obligado cumplimiento para todo el personal de MYPOL que, además, ha ido acompañada de una serie de cursos de sensibilización.

    -La elaboración de folletos informativos y la consolidación de protocolos de actuación policial ante el coronavirus, distribuidos en distintas áreas de la capital.

    -La impartición de talleres virtuales en sustitución de las actividades presenciales.

    –La elaboración de guías de orientación electoral con motivo de las elecciones para formadores y formadoras de la institución policial que han ahondado en la protección de las libertades y los derechos humanos, el respeto de los medios de comunicación y la provisión de un entorno seguro, especialmente para las mujeres.

    -La elaboración de manuales de actuación forense y protocolos para aplicar el enfoque de género en las entrevistas policiales con enfoque de género. Asimismo, se han diseñado de directrices en materia de arresto policial, siguiendo los estándares internacionales en materia de seguridad y respecto de los derechos humanos.

    –La creación de nuevos órganos en MYPOL como el Critical Incidental Management Team encargado de analizar la evolución de la pandemia en el país y su impacto en la evolución del proyecto.

    -La renovación de las instalaciones de formación en unidades de la policía y la provisión de equipamiento para llevar a cabo investigaciones criminales de manera correcta.

    Y en esa capacidad de adaptarse a los cambios, hemos tenido muy presente dos elementos: la importancia de establecer alianzas locales y la necesidad de fortalecer las relaciones con nuestros cuatro socios.

    Las alianzas locales, nos han ayudado a entender las consecuencias de todos estos cambios coyunturales; hemos incrementado el número de asesores y asesoras nacionales especialistas en materia policial y de género y hemos aumentado nuestras alianzas con la sociedad civil, en particular, con organizaciones de mujeres que durante años han trabajado en la sensibilización de género dentro de la policía.

    El fortalecimiento de la relación con nuestras contrapartes nos ha ayudado a entender mejor cómo los diversos enfoques y las distintas especializaciones profesionales de nuestros socios pueden ser aprovechadas de manera más estratégica frente a la realidad del momento.

    Desde la FIIAPP hemos aprovechado todas las oportunidades de mejora que se han dado, aun en los momentos más complejos para el proyecto. Y hemos aprendido que el aprovechar las dificultades nos ha ayudado a extraer aprendizajes de los procesos de cambio social emprendidos, identificando logros, limitaciones y potencialidades para mejorar nuestras intervenciones. Siendo esa, una línea de trabajo por la que seguiremos apostando.

    María José Urgel, coordinadora del proyecto MYPOL en la FIIAPP

  • 25 noviembre 2020

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    Posteado en : Reportaje

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    ‘La violencia contra las mujeres no es un invento de un colectivo’

    El 25 de noviembre es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Desde la FIIAPP, analizamos la situación a nivel mundial y el papel de la cooperación internacional con la especialista en género, Cecilia Güemes.

    Aproximadamente 15 millones de mujeres adolescentes (de entre 15 y 19 años de edad) de todo el mundo han sufrido relaciones sexuales forzadas en algún momento de su vida según UNICEF. A nivel mundialuna de cada tres mujeres ha sufrido violencia física o sexual, principalmente por parte de un compañero sentimental, según la ONUEl 72% de todas las víctimas de trata a nivel global son mujeres y niñas y 4 de cada 5 mujeres víctimas de la trata son utilizadas para la explotación sexual según UNDOC. Además, al menos 200 millones de mujeres y niñas de edades comprendidas entre los 15 y los 49 años se han visto sometidas a la mutilación genital femenina en 30 países donde hay datos representativos disponibles según UNICEF. 

    Frente a esta realidad, el 25 de noviembre se reivindica el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres. Un tipo de violencia específica que se ejerce contra las mujeres por el mero hecho de ser mujeres: ‘La violencia contra las mujeres no es un invento de un colectivo, sino que se refiere a un tipo específico de violencia dirigido a mujeres y asentado en factores históricos estructurales y en la construcción de roles donde se busca el control, la dominación, la invisibilización o la asignación de un papel específico en la reproducción social de las mujeres’. Así lo explica la presidenta del Grupo de Investigación en Gobierno, Administración y Políticas Públicas (GIGAPP), Cecilia Güemes. 

    Doctora en ciencias políticas y abogada, Güemes ha desarrollado su carrera profesional en el campo de la investigación en materias como la confianza social y política, las políticas públicas, y la cohesión social. Además, colabora con la Fundación Carolina y es la autora de publicaciones como Mujeres en Iberoamérica: herramientas de gobierno para un cambio que ya ha comenzado o “ Será ley. La lucha por la legalización del aborto en Argentina 

    Para la especialista, las instituciones públicas tienen un rol clave para combatir la violencia de género, algo reflejado en los compromisos adoptados en el año 2015, cuando 193 países se comprometieron a trabajar por el cumplimiento de la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. En este sentido, el quinto Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) es lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a to

    das las mujeres y las niñas. Para ello, este ODS establece diferentes metas como eliminar todas las formas de violencia contra todas las mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipos de explotación o aprobar y fortalecer políticas acertadas y leyes aplicables para promover la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas a todos los niveles. Según Güemes, las acciones concretas de los gobiernos inciden y dan forma a la realidad social, por ello, la especialista defiende la necesidad de que las mujeres y la perspectiva de género formen parte del diseño de las  políticas, que se integre la perspectiva de género en toda la acción de gobierno en todas las áreas, ‘no solo que existan instituciones especificas abocadas al tema de género, que se destine presupuesto para diseñar, implementar y evaluar políticas con perspectiva de género y, finalmente, que se capacite al funcionariado encargado de gestionar lo público en perspectiva de género. 

    El compromiso de la FIIAPP  

    La FIIAPP, como agencia de cooperación que trabaja estrechamente con las instituciones públicas, es consciente del papel que tiene la Fundación a la hora de promover la colaboración entre los diferentes agentes sociales para crear un ambiente de paz y desarrollo sostenible, desde un enfoque de género. Dicho enfoque se aplica desde programas financiados por la Unión Europea en sectores diversos como la seguridadla lucha contra la trata de personas, el acceso a la justicia de forma inclusiva, la lucha contra la corrupción o la mitigación del cambio climático. En este sentido, programas como EUROsociAL+, un programa gestionado por la FIIAPP en colaboración con otras agencias europeas, están priorizando el enfoque de género en su plan de acción.  

    También es el caso del programa EUROCLIMA+ en América Latina, a través del cual se busca la integración y la implicación de las mujeres en las políticas elaboradas y en la toma de decisiones respecto a los efectos del cambio climático. Pero no son los únicos proyectos que aplican la perspectiva de género. Programas europeos como EL PAcCTO o A-TIPSOM, que luchan contra el crimen organizado en América Latina y contra la trata de personas en Nigeria, respectivamente, también aplican métodos de trabajo basados en la igualdad de género.  

    De esta forma, la FIIAPP reafirma su compromiso con la erradicación de la violencia contra las mujeres y el papel clave de la cooperación para combatir esta problemática, algo en lo que coincide Güemes: La cooperación internacional es clave en tanto es capaz de contribuir con recursos económicos, humanos y cognoscitivos en el desarrollo de políticas públicas, en el seguimiento y en la evaluación de las acciones y en el uso de buenas prácticasespecialmente en sociedades reticentes a estos temas, donde los roles sociales están asentados normativamente’.  

    Una lectura para concienciarse este 25N  

    ‘Hay muchos libros que recomendaría donde se vislumbra el cambio de época y se retratan las luchas externas e internas que hoy ocupan a las mujeres’, explica la colaboradora de la Fundación Carolina. Dos autoras argentinas que me han gustado mucho son Luciana Peker (Putita Golosa, y La revolución de las hijas) y Tamara Tenenbaum (el Fin del Amor). También recomiendo seguir su trabajo en redes. 

    En y desde Europa, Güemes recomienda el reciente trabajo de Vanessa Springora “El consentimiento”. ‘Me ha gustado mucho ya que deja al descubierto hipocresías y contradicciones en sociedades occidentales. 

    Por último, respecto a autoras contemporáneas, la presidenta de GIGAPP recomienda leer autoras que en sus historias relatan las tensiones que sufren mujeres que buscan cuestionar o romper con los roles de género y contribuyen a la labor, no solo de deconstruir, sino de construir una nueva sociedad.  Chimamanda Ngozi Adichie, Olga Tokarczuk, Siri Hustvedt, Jhumpa Lahiri o Vivian Gornick, por citar algunas de las que más me han gustado’, concluye. 

    Por Cristina Blasco,  (@cbm_cris). Equipo de comunicación FIIAPP. 

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  • 22 agosto 2019

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    Posteado en : Opinion

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    La mujer y las pandillas criminales de Centroamérica

    Sandra Zayas, fiscal de Guatemala y colaboradora de EL PAcCTO, relata en estas líneas la evolución del papel de las mujeres en las pandillas de América Central

    La prevención: una prioridad

     

    Prevención. Es en lo que nos debemos enfocar los países de América Central pues, matemáticamente, tres de los seis países de Centroamérica comenzamos con el problema de las pandillas hace muchos años y tres lo enfrentan de forma incipiente, pudiendo estos lograr resultados muy diferentes, si trabajan con prevención social y delictual.

     

    Si nos centramos en la participación activa de las pandilleras, esta ha sufrido grandes cambios: de ser ellas víctimas de coacciones a ingresar en estos grupos delincuenciales. En algunos países de la región han llegado a tomar papeles como el manejo, en muchas ocasiones, de la logística y las finanzas.

     

    No debemos olvidar la diferenciación entre Guatemala, El Salvador y Honduras, con pandillas muy fortalecidas como la Mara SalvaTrucha y la del Barrio 18, y pandillas relacionadas con mafias, algunas incipientes y otras con fines específicos como es el caso de México, Costa Rica y Panamá.

     

    Guatemala, El Salvador y Honduras son los países con mayor participación de mujeres en pandillas y los resultados presentados en diversos estudios sobre este tema indican que Guatemala es el país centroamericano con mayor índice en desigualdad de género, calificándola como “alta”, El Salvador y Honduras como “media”, y Costa Rica y Panamá como “baja”. Esto supone, menos oportunidad laboral, menos paridad, mayor problema social de género. Esta desigualdad de género en nuestros países coincide con lo presentado en el Taller sobre Mujeres Pandilleras celebrado esta primavera en San Salvador y organizado por EL PAcCTO, proyecto financiado por la Unión Europea y gestionado por FIIAPP y Expertise France, con el apoyo del IILA y del Instituto Camões.

     

    Hay que diferenciar la participación de las mujeres en las pandillas como autoras, cómplices o encubridoras de crímenes estableciendo penas diferenciadas para cada uno de los casos. Resaltar también que, en asuntos de narcotráfico, extorsiones y lavado de dinero, la mujer pandillera realiza actividades necesarias para la comisión de uno o más delitos.

     

    Además, los delitos de narcotráfico han traído como consecuencia, en muchos de nuestros países, la extorsión y asesinatos (sicariatos), donde sí tienen gran participación las mujeres-pandilleras. En Guatemala ya se han dado tres casos de pandilleras que han logrado explotar granadas en autobuses del servicio público. Podemos afirmar entonces que la participación de las mujeres pandilleras en las organizaciones criminales es un hecho.

     

    Por parte de policía, fiscalía y jueces, no se evidencia mayor diferenciación entre mujer y mujer pandillera, con excepción de El Salvador y Costa Rica, con novedosos protocolos internos de trato a mujer-sindicada de un delito.

     

    Las mujeres pandilleras en los centros penitenciarios

     

    Las Reglas de las Naciones Unidas para el tratamiento de las reclusas y medidas no privativas de libertad para las mujeres delincuentes” (Reglas de Bangkok) recomienda reducir el período de prisión de las mujeres a través de medidas correccionales sin custodia, tomando en cuenta la maternidad, el alejamiento de las madres de los menores hijos o incluso las madres que están recluidas con sus hijos en centros carcelarios. Nuevamente es Costa Rica quien ha logrado disminuir el número de mujeres recluidas, tomando en cuenta estos criterios y utilizando medidas alternativas a la prisión en todos los casos de mujeres-privadas de libertad. A lo más que llegan los demás países del Istmo es a diferenciar las cárceles en que van a ser recluidas las mujeres que pertenecen a diferentes pandillas en caso de haber conflicto entre los grupos pandilleros. No olvidemos el tema de reinserción social que no existe positivamente en la mayoría de países, para las mujeres y hombres en general, pues mayor es la dificultad de reinsertar a la sociedad a las mujeres-pandilleras, más si le sumamos el “agravante” del caso de la mujer pandillera que se vuelve testigo protegida o colaboradora eficaz, delatando a su “familia”, su “pandilla”.

     

    Hay que resaltar el escaso presupuesto para invertir en este tipo de problemas, ausencia total o parcial de voluntad política para la creación de normativas positivas, indicadores o estadísticas compartidas con todo el sector de la justicia. Se requieren, además, medios de investigación especializados y sobre todo una voluntad de cambio.

     

    Sabemos que necesitamos oficinas de inteligencia, protocolos interinstitucionales, administradores de justicia comprometidos y con las herramientas suficientes para actuar efectivamente, cooperación interinstitucional e internacional, registros de datos e indicadores específicos para los problemas que se quiere resolver, porque todo esto debe ser medible.

     

    Y concluyo entonces con las 5Ws: ¿qué debemos hacer? Trabajar este problema antes de que se extienda a los demás países con la intensidad que ya existe en algunas regiones. ¿Cómo? Trabajando juntos con políticas de gobierno definidas, con inteligencia, registros y mediciones. ¿Por qué? Por un mejor futuro para nuestros países. ¿Quién? Todos los habitantes que amen a su país. ¿Dónde? En todo el mundo y ¿cuándo? Pues ya.

  • 21 marzo 2019

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    Posteado en : Entrevista

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    “Todo se ve diferente cuando nos ponemos en la piel de la otra persona”

    Hoy, 21 de marzo, es el Día internacional para la eliminación de la discriminación racial. Para celebrar esta fecha, charlamos con Lucía Molo, técnica del proyecto Convivir sin discriminación

    Hoy es el día internacional de la eliminación de la discriminación racial, ¿para qué crees que sirven los días internacionales?

     

    La iniciativa promovida por Naciones Unidas de marcar en el calendario días internacionales, tiene entre sus objetivos llamar la atención y sensibilizar a la opinión pública respecto a una problemática en cuestión. Son asuntos sobre los que todavía queda mucho por trabajar, por lo que son la excusa perfecta para recordar a la sociedad y a sus gobiernos que deben actuar al respecto.

     

    ¿Qué es la discriminación racial?

     

    Según se recoge en la normativa de la Unión Europea, se dice que hay discriminación racial directa cuando existe un trato menos favorable hacia una persona fundamentado por motivo de raza, color, lengua, religión, nacionalidad u origen nacional o étnico de lo que sea, haya sido o vaya a ser tratada otra en situación comparable. También reconoce que la discriminación puede existir no sólo cuando se trata de modo diferente a personas en situaciones si­milares, sino también cuando se trata de forma idén­tica a personas en situaciones diferentes. Esta última forma de discriminación se denomina «indirecta» por­que no es el trato lo que difiere, sino sus efectos, que afectan de distinto modo a personas con caracterís­ticas diferentes.

     

    Cotidianamente se producen en nuestro entorno incidentes discriminatorios a causa del origen racial o étnico, afectando a personas refugiadas e inmigrantes, a la comunidad gitana, así como a otros grupos vulnerables. Si nos detenemos por ejemplo a leer anuncios de ofertas de empleo, con mucha seguridad encontraremos alguno en el que se especifica de manera clara una preferencia por candidatas/os de origen español, excluyendo de esta forma a la población extranjera.

     

    ¿Crees que la ciudadanía está comprometida con este tema? ¿Más o menos que antes?

     

    Creo que la sociedad, desde un punto de vista general, no ejerce una discriminación intencionada ni voluntaria hacia personas de otra raza o etnia. Factores como el desconocimiento, el temor a lo diferente, los prejuicios o la desinformación favorecen las situaciones de discriminación. Pero también considero que son elementos que pueden surgir como consecuencia de una implicación política insuficiente que debería, desde mi punto de vista, centrar más esfuerzos en la prevención, sensibilización e información de la población.

     

    De hecho, Naciones Unidas reconoce un aumento del populismo nacionalista, con ideologías de supremacía extrema y superioridad racial, produciendo de esta forma más movimientos racistas. En el último informe de la relatora especial sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia de la ONU de agosto de 2018, explica el uso contemporáneo de la tecnología digital en la propagación de intolerancia neonazi y formas conexas de intolerancia. Señala tendencias y declaraciones recientes de exaltación del nazismo y otras prácticas que contribuyen a fomentar las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia.

     

    ¿Cómo se puede prevenir la discriminación?

     

    En primer lugar, el derecho a la no discriminación se debe apoyar con instrumentos jurídicos garantistas que ayuden a prevenir este tipo de situaciones. Además, se deben reforzar acciones de información, formación y sensibilización en interculturalidad y ética de la tolerancia. Tanto a la ciudadanía, como al personal de las administraciones públicas.

     

    Por otro lado, es importante que haya un acompañamiento de las políticas públicas que garantice la no discriminación. España ha puesto en marcha diferentes acciones en este sentido: la creación de un Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) en el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, la creación de la figura de los fiscales delegados para los delitos de odio y la discriminación dentro del Consejo General del Poder Judicial, la puesta en marcha de un sistema de recogida de incidentes relacionados con los delitos de odio y la discriminación en el Ministerio de Interior o el Servicio de Asistencia a Víctimas de Discriminación Racial o Étnica del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad.

    ¿Se trabaja desde la FIIAPP este tema? ¿De qué manera?

     

    La FIIAPP trabaja directamente en la lucha contra la discriminación racial a través de un proyecto de cooperación delegada en el Reino de Marruecos llamado “Convivir sin discriminación: un enfoque basado en los derechos humanos y la dimensión de género” financiado por el Fondo Fiduciario de Emergencia para la Estabilidad en África de la Unión Europea. En su gestión participan la FIIAPP y la AECID. Cuenta además con la colaboración de instituciones españolas y marroquíes como el OBERAXE, el Ministerio delegado encargado de los Marroquíes Residentes en el Exterior y de los Asuntos Migratorios y el Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos.

     

    ¿Cuál es el objetivo de este proyecto?

     

    El proyecto tiene como objetivo principal reforzar los instrumentos y políticas públicas dirigidos a prevenir y combatir el racismo y la xenofobia hacia la población migrante en el Reino de Marruecos. Busca fortalecer las capacidades de actores institucionales y no estatales clave (sociedad civil, medios de comunicación, sector privado…) en la implementación de iniciativas de prevención del racismo y la xenofobia hacia la población migrante, a través del acompañamiento, el intercambio y la transferencia de conocimientos.

     

    ¿Alguna reflexión sobre el tema que nos haga pensar a todos?

     

    Una de las reflexiones que surgió repetidamente durante el taller organizado por el programa EUROsociAL+ sobre movilidad humana el 19 de marzo fue que todo se ve diferente cuando nos ponemos en la piel de la otra persona.

     

    Me gusta la idea que plantea la ONG Movimiento contra la Intolerancia de que solo existe una sola raza: la raza humana. Si las personas empezamos a vernos como hermanas y hermanos, estoy segura de que no tardaría en llegar el momento en que no tuviéramos razones para seguir celebrando este día.

  • 20 diciembre 2018

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    Posteado en : Entrevista

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    “Angola cuenta con un 36% de mujeres en el Gobierno y en el Parlamento”

    Helena Zefanias Lowe, asesora de género para el programa de Desarrollo Local en Angola, nos cuenta su papel en este proyecto. Además, destaca el rol que tiene actualmente la mujer angoleña.

    ¿Cuál es su papel en el proyecto? 

     

    Uno de los requisitos del proyecto era tener estrategias para asegurar que las mujeres también se iban a beneficiar del proyecto de Desarrollo local en Angola, por ello, han creado espacios para que todo el equipo del FAS pudiera recibir información sobre género y masculinidad. Mi papel ha sido capacitar a estos equipos del FAS en este sentido. 

     

    ¿De qué manera se está trasladando al personal del FAS esta materia? 

     

    Lo primero que hicimos fue realizar un diagnóstico para determinar las necesidades y, a partir de ahí, hemos realizado una formación básica donde el 85% del personal del FAS ha podido participar de alguna manera. Además también participó el personal de la FIIAPP contratado para el proyecto.

    Además, hemos mirado cómo reforzar el liderazgo femenino dentro del proyecto. Todo el personal femenino del FAS ha participado en talleres sobre liderazgo femenino y algunas de las mujeres han sido promovidas. 

     

    También hemos desarrollado algunas herramientas, como una estrategia de género para la entidad. La estrategia permitirá al FAS usar la competencia que se ha desarrollado y con ella, el equipo interno de 12 formadores de género podrá conocer en qué áreas pueden trabajar. La propuesta es seguir trabajando dentro de los equipos del FAS y en las estructuras municipales de Angola, ya que se hace una prestación de servicios a estas. 

     

    Por otro lado, en Angola se está trabajando con los Agentes de Desarrollo Comunitario y Sanitario, ADECOS, para que estos tengan claro cómo llegar a las mujeres. Para ser ADECO se debe saber leer y escribir pero hay muchas mujeres que no saben y no consiguen entrar. La estrategia orienta un poco cómo hacer para conseguirlo. 

     

    ¿Qué papel tiene la mujer ahora mismo en la sociedad angoleña? 

     

    La mujer angoleña tiene un papel muy importante. Angola es un país que ha estado 40 años seguidos en guerra y, cuando hay una contienda, las mujeres acostumbran a asumir una serie de responsabilidades al estar solas. Esto ha hecho que se hayan organizado rápidamente y hayan buscado estrategias para seguir trabajando, no solo como madres y esposas, sino también como agentes económicos. 
     

    El FAS está trabajando, con el apoyo de la FIIAPP, en la inclusión productiva. A través de ella se ha intentado financiar iniciativas de mujeres emprendedoras. 
     

    Por otro lado, el marco político es también muy importante. Angola está mejor situada que España a nivel de mujeres. En este país africano hay alrededor de un 36% de mujeres en el Gobierno y en el Parlamento. El reto es asegurar que la presencia de estas mujeres sea trasladada al resto de ámbitos en general, tanto a nivel de condiciones de vida, de salud, educación…etc. 
     

    ¿Qué beneficios puede traer consigo el proyecto? 

     

    Hay varios beneficios. El FAS trabaja, en principio, con personas que tienen dificultades para acceder a los recursos. Por ejemplo, al poner los centros sanitarios o las escuelas más cerca de la comunidad, hay un beneficio directo ya que más niños y niñas van a poder ir al colegio, tener salud. 

     

    Asimismo, hay un beneficio desde el punto de vista de las condiciones de las mujeres, de los hombres, de personas mayores… También los hay a nivel de mejorar la economía, los proyectos de trabajos públicos y de inclusión productiva, diseñados para hacer llegar productos financieros a las personas, principalmente a las mujeres. 
     

    El FAS ha definido una estrategia de discriminación positiva, que significa poner primero a las mujeres en todos los proyectos que hace. Además, se trabaja para que las mujeres ocupen cargos directivos dentro de la institución en sí. 

     

    ¿Qué papel está desarrollando la FIIAPP en este enfoque de género? ¿Está llevando a cabo alguna supervisión en materia de género? 

     

    La FIIAPP está reforzando la capacidad del FAS de manejar este proyecto y asegurar que la calidad del trabajo que se está desarrollando cumple con los objetivos que se habían definido antes. En lo relativo a género, yo pongo los recursos y dentro de lo que es el seguimiento que la FIIAPP hace en los proyectos, hay una persona responsable para garantizar que se realicen análisis de género. 

     

    Por otro lado, el hecho de que yo haya estado presente en la sede de la FIIAPP muestra el papel que esta institución quiere desarrollar. En este sentido, yo creo que ha sido una cooperación tanto con el FAS como con la FIIAPP porque todos salen ganando. 

     

    ¿Considera que la sociedad está cada vez más concienciada con la importancia que tiene la igualdad de género? 

     

    Sí. Yo creo que sí. Lo que ocurre es que cada vez hay una mayor conciencia y hay un mayor número de denuncias.   En portugués tenemos una expresión que es “en asuntos de marido y mujer no se mete la cuchara”. En género metemos la cuchara. Para mí, la mayor visibilidad del tema de violencia, incluso de discriminación a nivel institucional, es el resultado de una mayor conciencia, por eso las personas hablan. 

     

    ¿Qué retos son más acuciantes para conseguir que la igualdad entre hombres y mujeres sea real?  

     

    El primer reto es que cada institución conozca qué es lo que está buscando. A mí me gusta mucho una expresión que utiliza la Agenda 2030 que dice “No dejar a nadie atrás” y ese es el reto principal que tenemos que conseguir. 

     

    Yo he trabajado en temas de género desde hace 40 años. He estado en situaciones en las que las personas creen que igualdad de género es que las mujeres empiecen a hacer lo que los hombres hacen y no es así. Lo que queremos es una sociedad justa para todos y este es el mayor reto.  Al principio, los proyectos siempre trabajaban con las personas a nivel de proyecto y no tocaban el nivel del hogar porque son un asunto privado y ahora tratamos asuntos privados. 
     

    ¿Qué objetivos ha tenido la formación que ha impartido en la FIIAPP en materia de género? 

     

    La formación ha tenido tres objetivos. El primero de ellos ha sido realizar un diagnóstico de dónde esta la FIIAPP para poder ver que es lo que es necesario hacer; yo creo que es necesario que la institución tenga mucho coraje en este sentido. El segundo ha sido trabajar herramientas con los técnicos, cómo podemos hacerlo para empezar desde ahora a introducir estos temas en nuestro trabajo y el tercero ha sido la concienciación, un taller bastante general. 

     

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  • 19 julio 2018

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    Posteado en : Opinion

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    Las mujeres con discapacidad, unidas por sus derechos en Sudán

    La sociedad civil tiene un rol clave en la inclusión de las personas con discapacidad, especialmente mujeres, en Sudán. El principal reto es que se tome conciencia de sus derechos, también a nivel institucional

     

    Las personas con discapacidad suponen en torno al 6% del total de ciudadanos de Sudán. A pesar de que existen políticas y leyes específicas destinadas a este grupo, estas personas siguen siendo discriminadas dentro de sus comunidades, en relación con el acceso a los servicios o sus derechos.

     

    El principal reto al que se enfrentan es la escasa sensibilización respecto a esos derechos específicos. Por ello, en la actualidad, las asociaciones de la sociedad civil trabajan activamente para que las personas con discapacidad en Sudán sean conscientes de sus derechos, de cómo obtenerlos, al mismo tiempo que impulsan políticas y leyes para promoverlos.

     

    El derecho a una mejor educación o el acceso al empleo son, por ejemplo, dos de los principales retos a los que se enfrentan. Las universidades y escuelas de Sudán no están bien equipadas para las personas con discapacidad. En el caso del mercado laboral, sí que hay puestos que pueden solicitar, pero existen problemas de accesibilidad al entorno de trabajo.

     

    En Sudán, además de las asociaciones dedicadas a cada tipo de discapacidad, existe la Organización de Mujeres con Discapacidad, que incluye a todas las mujeres independientemente del tipo de discapacidad que tengan. Esta organización funciona como una red que favorece el intercambio de experiencias entre las mujeres con discapacidad, lo que les permite entender las necesidades de sus compañeras: trabajan juntas para ayudarse y apoyarse mutuamente. Y es que el principal objetivo de la organización es la inclusión social de las mujeres con discapacidad en las comunidades.

     

    Una de las historias exitosas fruto de este trabajo fue el caso de una chica con discapacidad visual que dejó de ir a la escuela, estuvo en casa 14 años y ahora la organización la ha apoyado para completar su educación escolar. La enviaron a una institución especializada para personas ciegas, pagaron las cuotas para ella y ha aprobado el examen para acceder a la universidad.

     

    Otra mujer solicitó nuestra ayuda para acceder a la Universidad, ya que la Facultad de Educación la rechazó porque tenía discapacidad auditiva: cómo iba a trabajar como profesora en la escuela si no podía oír a los alumnos. Frente a esta situación, la organización fue a la Universidad para resolver este problema y consiguió que esta mujer pudiera seguir estudiando, lo que esperamos que en un futuro le permita desarrollar su carrera profesional como profesora.

     

    Y es que el acceso al empleo para las mujeres con discapacidad sigue siendo limitado en Sudán. De ahí que en la organización valoremos muy positivamente el trabajo que estamos desarrollando junto a Bridging the Gap, proyecto financiado por la Unión Europea, coordinado por la FIIAPP e implementado en Sudán a través de la Agencia Italiana de Cooperación al Desarrollo (AICS). En concreto, trabajamos en el estado de Gedaref para fortalecer las capacidades de mujeres con discapacidad procedentes de zonas rurales y, con ello, aumentar sus posibilidades para encontrar un empleo o crear oportunidades empresariales y de cooperativas.

     

    En estas capacitaciones, se promueve la concienciación de los profesores, las familias y las propias personas con discapacidad sobre el derecho a la educación y la inclusión de las mujeres con discapacidad en el mercado laboral, que beneficia a toda la sociedad. También trabajan en la creación de un mejor entorno, accesibilidad y equipamiento, y para que se trate de manera adecuada con personas con diferentes tipos de discapacidad.

     

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    Akhyar Omar, a la derecha, durante una visita a la FIIAPP

     

    En general, la sociedad sudanesa considera la discapacidad como un estigma, aunque depende de las personas. Mientras que para algunos no es tan grave, otros esconden a sus hijos de amigos y familiares. Tienen miedo a tener hijos con discapacidad, especialmente niñas, porque creen que no serán capaces de protegerse a sí mismas mientras caminan por la calle, por ejemplo, de las agresiones sexuales. Así que las mantienen dentro de casa, que se convierte en una prisión para ellas. El acceso a la educación y, posteriormente, al mundo laboral, se convierte, por tanto, en una experiencia liberadora para ellas.

     

    Bridging the gap es un buen proyecto porque trabaja tanto con las autoridades del Gobierno como con las propias personas con discapacidad. Esto ayuda a Sudán, a la sociedad, a reducir la brecha entre personas con y sin discapacidad y que esto se refleje en políticas y leyes.

     

    En este sentido, el papel de la sociedad civil es clave ya que las instituciones del país suelen solicitar su apoyo cuando tienen que abordar temas de discapacidad debido a que los funcionarios no están preparados para tratar con personas con discapacidad. No obstante, el Consejo Nacional de las Personas con Discapacidad está trabajando en un Plan Estratégico para las Personas con Discapacidad en Sudán que, una vez que lo apruebe el Gobierno, deberá ser adoptado por todos los ministerios.

     

    En las organizaciones relacionadas con la discapacidad en Sudán, la representación de las mujeres ha sido escasa en el pasado. Pero ahora se considera que las mujeres tienen la capacidad y están preparadas dentro de las comunidades para hablar sobre sus derechos.

     

    Akhyar Omar, presidenta de la Organización de Mujeres con Discapacidad en Sudán

     

    Sobre el proyecto

     

    Bridging the Gap cuenta con el respaldo de las instituciones nacionales sudanesas y está en línea con la estrategia de desarrollo del país, que incluye el apoyo a la inclusión social de las personas con discapacidad. Por eso, el proyecto busca ayudar a fortalecer la participación de las organizaciones nacionales de la sociedad civil y las organizaciones de personas con discapacidad en los procesos de formulación de políticas. Desde la Organización de Mujeres con Discapacidad, siguen trabajando para que esas políticas inclusivas presten especial atención a las mujeres con discapacidad.