• 16 agosto 2018

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    Posteado en : Entrevista

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    “La gran corrupción requiere una respuesta global y de cooperación”

    Delia Ferreira es presidenta de la ONG Transparencia Internacional y en esta entrevista nos relata algunos avances contra la corrupción así como también desafíos que aún están pendientes

    ¿Cómo podemos lograr un cambio cultural en nuestras sociedades en relación al fenómeno de la corrupción, de modo que deje de considerarse como un fenómeno natural?

     

    La normalización de la corrupción es un problema central en nuestras sociedades. La corrupción aparece cuando está instalada estructuralmente como la forma normal de hacer negocios o de conseguir tus derechos o lo que necesites del Estado en la prestación de servicios. Y ese es un problema que tiene que ver con la reconstrucción de ciertos consensos sobre valores básicos en una sociedad. Durante años se han ido rompiendo esos acuerdos y esa comprensión sobre lo que estaba bien y lo que estaba mal en las sociedades. Incluso si uno analiza cuál es la percepción de un niño muy pequeñito sobre lo que es justo e injusto, es mucho más clara que la percepción que ese niño va a tener al permearse a los criterios sociales a lo largo de los años. Debemos trabajar fuertemente en educación, en rediscusión sobre lo que es aceptable y lo que no, porque, cuando se normaliza la corrupción, ya no hay ningún antídoto efectivo, porque precisamente el socio que necesitamos en la lucha contra la corrupción es la sociedad movilizada, ciudadano por ciudadano, consciente de lo que se debe admitir y lo que no. Hay que generar condiciones que favorezcan o canalicen esa energía social.

    ¿Cuáles son los desafíos de la coordinación internacional en la lucha contra la corrupción ante fenómenos de corrupción institucionalizada y alcance global como el caso Lava Jato?

     

    La gran corrupción, como el caso del Lava Jato, plantea para la justicia desafíos distintos que los casos de corrupción que habíamos visto anteriormente, por muy grandes que fueran en términos monetarios, porque este es un fenómeno globalizado y, por lo tanto, requiere una respuesta global y de cooperación, no solo a nivel de los países, sino entre todas las agencias. Este es uno de los problemas que afronta la justicia cuando quiere investigar estos casos. No solo el acceso a información bancaria, información tributaria, información de los organismos de lavado de dinero, que debería ser mucho más fácil para los jueces y fiscales que investigan, sino también la necesidad de cooperar internacionalmente.

    Es por ello que hay que cambiar las normas procesales en muchos países y modificar los convenios internacionales de lucha contra la corrupción, porque seguimos enfrentándonos a este tipo de problemas en una situación en la que el dinero cambia de un país a otro con un clic de la computadora, en cuestión de segundos, y desaparece del radar. Esto lo afrontamos con el mismo mecanismo de oficios ante los gobiernos que teníamos en el siglo XIX: el juez hace un oficio que va al gobierno, éste lo manda al gobierno del otro país, que se lo manda al juez, y el juez dice que le falta un detalle y vuelve de regreso, y tardamos meses, cuando no años, en obtener la información, y, si el dinero se pasó de un país a otro, o de una estructura social a otra, o a otro paraíso fiscal en cuestión de segundos, resulta imposible seguir su rastro, que es lo esencial para investigar la corrupción.

     

    Recientemente se inauguró en Chile un Centro de Asistencia Legal Anticorrupción (ALAC), que ha contado con el apoyo de EUROsociAL+, programa gestionado por la FIIAPP, ¿qué valor tiene este centro para las denuncias de corrupción y cómo va a servir de enlace entre el Estado y los ciudadanos?

     

    Los ALAC ya existen en más de 60 países en nuestros capítulos. La idea de estos centros es acompañar a las víctimas de corrupción o a aquellos que conocen casos de corrupción y que quieren denunciarlos y no tienen el acompañamiento legal o jurídico necesario para hacerlo. Los ALAC nos han permitidos en muchos países del mundo activar las denuncias contra la corrupción, porque ya no es un ciudadano aislado, es una organización que está vinculada con el Ministerio Público y puede canalizar las denuncias y acompañar.

    En muchos de estos países lo que hacemos son convenios con los colegios de abogados que nos permiten contar con asesoramiento legal de primer nivel, abogados que trabajan ‘pro bono’ los casos y que permiten, a través de los ALAC, ese contacto con quien quiere ir a la justicia y no sabe cómo. Además, los centros ALAC nos han facilitado una gran cantidad de información sobre cómo opera la corrupción en los países, información directa, de primera mano, y que de otra manera hubiera sido difícil de recabar, dado que la corrupción opera en la opacidad total, no se entregan recibos de corrupción salvo en casos excepcionales en los que ha habido un registro de esa contabilidad, como pasó con Odrebrecht, que tenía una sección de la empresa dedicada a estas operaciones estructuradas.

     

    ¿En qué medida tiene la corrupción efectos diferenciados en las mujeres?

     

    Un sector importante en el que se nota una diferenciación de género es aquel que se refiere al acceso a los servicios y a los derechos vinculados a la pequeña corrupción. Ello se debe a que las mujeres estamos a cargo de las tareas de cuidado y, por lo tanto, somos la cara visible que va a solicitar esas ayudas, porque la pobreza se ha feminizado y los sectores más pobres son los que necesitan de esa colaboración del Estado en la prestación de esos servicios.

    Otro factor que castiga específicamente a las mujeres, o lo hace de manera más sustancial, es el tema de las monedas de intercambio. En muchos casos de pequeña corrupción, se exigen favores sexuales o se da lugar a situaciones de acoso en los cuales las mujeres son victimizadas doblemente.

    Del barómetro de corrupción, que es una de las mediciones de Transparencia Internacional, surge que, en la región, áreas de política pública como la salud, la educación o los planes sociales son percibidas como las más corruptas o más proclives a la corrupción, y son las áreas que precisamente se vinculan con las tareas de cuidado y de solicitud de derechos. Ahí tenemos un efecto diferenciado en materia de corrupción entre hombres y mujeres.

    Las otras dos áreas del Estado en las que también se observan efectos diferentes son la policía y los tribunales de justicia. Cuando la policía y los tribunales se ven afectadas por la corrupción, las mujeres que tienen que recurrir a ellos en casos de discriminación, de violencia doméstica o de género, de feminicidios, de violaciones o de acoso se enfrentan al hecho de que, al defender sus derechos en un área dominada por la corrupción, en lugar de encontrar la protección y la garantía de esos derechos, terminan siendo víctimas.

     

  • 02 agosto 2018

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    Posteado en : Opinion

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    ¿Ya estamos haciendo proyectos Twinning en América Latina?

    Gerard Muñoz reflexiona sobre el paralelismo entre los proyectos de hermanamiento y su experiencia como coordinador en el proyecto de lucha contra el crimen organizado en Perú

    ¿Estamos haciendo hermanamientos entre administraciones públicas, también conocidos en la Comisión Europea como Twinning, en América Latina?  

     

    Formalmente no, pero tenemos una serie de proyectos, que podrían considerarse como piloto, que se asemejan mucho.  Desde luego, estos son una oportunidad para la Unión Europea en aras de transmitir sus valores e influencia, sobre todo en estos tiempos de turbulencias y griterío entre los grandes bloques.  

     

    La negociación del nuevo marco financiero plurianual de la UE 2021-2027 puede ser el momento para introducir este tema en la agenda de cooperación, en el que la FIIAPP sería un actor principal por su especialidad y experiencia. 

     

    Esta herramienta, por su naturaleza técnica, puede ser muy útil como instrumento de desarrollo para los países de renta media de América Latina. Desde luego, este se debería adaptar a una realidad muy heterogéna a nivel subregional y encontrar condicionalidades positivas para participar en ellos. Veamos. 

     

    ¿Qué es un Twinning? 

     

    Según la Comisión, el hermanamiento o Twinning es un mecanismo de la UE para la cooperación institucional entre las administraciones públicas de los Estados Miembros y de los países beneficiarios o socios, con el objetivo de lograr resultados vinculantes y concretos a través de las actividades entre pares. 

     

    En los países en proceso de adhesión a la UE, como Serbia o Macedonia, los hermanamientos entre administraciones tienen el objetivo de proporcionar apoyo para la trasposición, implementación y aplicación de la legislación de la UE, el famoso acervo comunitario. Esto con el objetivo de que cuando sean miembros de pleno derecho de la UE puedan operar con normalidad siguiendo los estándares legales europeos en sectores como la administración de justicia, seguridad, transporte, consumo, salud pública o propiedad intelectual. 

     

    Asimismo, desde el año 2004, los hermanamientos también se implementan con algunos de los socios estratégicos de la UE tales como Ucrania o Turquía. En este marco, el mecanismo tiene como objetivo mejorar las capacidades de la administración pública de estos países mediante la formación de su personal y el apoyo a la reorganización de su estructura. También respalda la aproximación de las leyes, los reglamentos y las normas de calidad nacionales a las de los Estados Miembros europeos, en el marco de los acuerdos de cooperación o asociación firmados con la UE. 

     

    Una experiencia similar en Perú 

     

    Pues bien, en Perú en los últimos cuatro años, a través del proyecto de lucha contra el crimen organizado, la FIIAPP ha realizado actividades semejantes a las de los hermanamientos, persiguiendo objetivos parecidos. A saber, el proyecto se ha articulado en componentes que corresponden a los resultados esperados y realizado una serie de actividades que incluyen talleres, sesiones de capacitación, misiones de expertos, visitas de estudio, pasantías y asesoramiento técnico especializado.  

     

    Durante estos años se ha formado a más de 2600 funcionarios peruanos, realizado 109 cursos en 64 temáticas distintas, 34 asistencias técnicas y 13 pasantías en Europa. Para ello, se movilizaron más de 200 funcionarios y empleados de las administraciones públicas de los Estados Miembros, y se contó con un equipo en terreno responsable del proyecto. 

     

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    Gerard Muñoz, coordinador del proyecto en Perú

     

    El hermanamiento se basa en aprender de forma ejecutiva y compartir las mejores prácticas, tal y como se ha hecho en Perú en materia de inteligencia, investigación o judicialización. Todo esto en aras de mejorar las capacidades del Estado Peruano para luchar contra el tráfico de drogas y el crimen organizado. 

     

    Por dar un ejemplo, después de 4 años de trabajo las autoridades peruanas están obteniendo cifras históricas en cuanto a intervenciones y desarticulación de  bandas organizadas dedicadas al tráfico de drogas y el crimen organizado internacional. Para colaborar con este logro de la administración pública peruana, el proyecto ha introducido nuevos enfoques de investigación basados en inteligencia e implementación de nuevas tecnologías. Esto se acompañó de cambios legales y un fomento del trabajo interinstitucional e internacional. No solo eso, el intercambio profesional y personal entre funcionarios está ahí para quedarse y facilitar intercambios de información y resolución de problemas entre Perú y la UE. 

     

    Oportunidades y desafíos  

     

    No olvidemos que la UE es el mayor socio comercial del Perú y tenemos importantes intereses comunes relacionados con sectores estratégicos como son las telecomunicaciones, minería, hidrocarburos, pesca, agricultura y los recursos naturales. Por ello, la mejora del Estado de Derecho y la seguridad en el Perú es un desafío compartido con Europa. 

     

    En este sentido, vale la pena reflexionar sobre la potencia de los mecanismos de condicionalidad positiva vinculada a la introducción efectiva de las reformas que se planteen en el marco de los proyectos o programas implementados por la UE. Ello inspirándonos en los hermanamientos que tan buenos resultados han y están dando. 

     

    Solo un ejemplo, en el caso de Perú, el proyecto ha promovido el cambio legislativo para luchar de manera efectiva contra el lavado de activos, un auténtico problema en el país andino. Con este cambio, formalizado recientemente, se podrían mejorar indicadores clave que, en un momento dado, les abrirían las puertas a ingresar a la OCDE. Con su acceso, el Perú puede presentarse ante el mundo como una economía de mercado abierta, estable y con bases jurídicas claras y predecibles. Esto redundará en su capacidad negociadora posicionando al país a nivel regional e internacional. De hecho, en la actualidad, la Unión Europea está acompañando técnica y financieramente el ingreso del Perú en la OCDE. 

     

    Otras condicionalidades positivas, muy necesarias en la región, pueden ser la mejora en el acceso a la salud pública universal y el aumento de la recaudación tributaria para hacer frente a los gastos del Estado. Los proyectos y programas de Twinning pueden ir vinculados a la reforma y obtención de resultados en esos sectores. 

     

    Dada la disparidad regional y subregional en América Latina, el reto para la UE es escoger los países y sectores a tratar en los hermanamientos, así como ofrecer una cooperación técnica de altísima calidad para que sea atractiva a los Estados. De hecho, los programas regionales en América Latina, que en la actualidad cubren varios sectores, como EUROsociAL+, COPOLAD, EUROCLIMA+ o El PAcCTO pueden ser buenos instrumentos para acompañar a las Delegaciones de la UE en la selección de prioridades sectoriales de los hermanamientos en la región. 

     

    No será fácil adaptar este instrumento y quizás se debería reinterpretar dada la  heterogeneidad de países de renta media. No obstante, vale la pena darle una oportunidad, aunque solo sea para reflexionar sobre ello a la hora de destinar los fondos del nuevo prespuesto de la Unión Europea. 

     

    Gerard Muñoz, coordinador del proyecto de lucha contra el tráfico de drogas en Perú 

     

    *La definición de hermanamiento ha sido extraída de la página web de la Comisión Europea 

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  • 07 diciembre 2017

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    Posteado en : En primera persona

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    EUROsociAL+, buscando las respuestas

    Si por algo se caracteriza el programa EUROsociAL+ es por buscar respuestas a las demandas que llegan desde América Latina

    “Cuando teníamos las respuestas, nos cambiaron las preguntas”, recordaba Pelayo Castro un grafiti descubierto por el poeta ecuatoriano Jorge Enrique Adoum y universalizado por el escritor uruguayo Mario Benedetti. Esta cita, pronunciada por el Embajador de la Unión Europea en Costa Rica durante la apertura del encuentro de EUROsociAL+ en San José, marcó de alguna manera el debate y el intercambio de tres días en la capital costarricense.

     

    Porque si por algo se caracteriza EUROsociAL+ es por buscar respuestas a las demandas que nos llegan desde América Latina. Respuestas que encontramos en Europa y en América Latina, y que en Costa Rica se transformaron en realidades con importantes compromisos para la lucha contra la violencia de género, el diálogo social y el desarrollo regional.

     

    Pero también en esta tercera fase del programa para la cohesión social en América Latina queremos ser parte de las preguntas, lo que significa ser más estratégicos, posicionar de nuevo lo social en la agenda de la cooperación euro-latinoamericana y contribuir al cumplimiento de los países con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por eso, nuestra exigencia fue mayor para la puesta en marcha de las acciones en apoyo a políticas públicas que realmente incidan en una reducción de la brecha de la desigualdad en la región.

     

    Y no solo en el diálogo fue inspirador la cita inicial, también fue premonitoria del inolvidable momento cultural que se vivió en este primer encuentro anual de la tercera fase de EUROsociAL. Los laboratorios de creatividad dieron voz a diferentes realidades existentes en cualquier país de América Latina como son niños, niñas y jóvenes en riesgo de exclusión, la lucha del colectivo LGTBI, y la situación de las privadas y los privados de libertad, quienes, a través de la poesía, la pintura y la fotografía expresaron su anhelo de formar parte de una sociedad que les ofrezca los mismos derechos y las mismas oportunidades que a cualquier otra persona.

     

    Fue un encuentro lleno de símbolos, desde la palabra Libertad que da nombre al Parque Metropolitano donde iniciamos el encuentro, hasta el antiguo presidio conocido como “La Peni”, hoy convertido en Museo de los Niños adónde acudimos en coincidencia con el Día Universal del Niño. Por ello, la mejor manera de cerrar estas líneas es acudiendo al prólogo escrito por Kennly Garza, subdirectora del Centro de Atención Integral Vilma Curling, para el libro de poemas de las privadas de libertad de este centro, titulado “Luna compartida”. En este preámbulo, de nombre “Alquimistas de significados”, Kennly nos hace un llamado de atención sobre algunas de estas alegorías: “La prisión de mujeres es un lugar incómodo y antagónico; la insospechada bienvenida de querubines apura la sonrisa. Al fondo, el susurro de quinientas escritoras inquieta la conciencia al sabernos parte de esas tramas. Escenario de pérdidas y reivindicaciones, es también una isla de guerreras cuyas historias merecen ser contadas antes que el Río Cañas las reclame su patrimonio. Hasta entonces, aquí el tributo de su palabra, transparente y directa, advirtiendo que mientras haya mujeres escribiendo desde la cárcel de la desigualdad, el hablar de libertad nunca será un facilísimo ni un lugar común, es una deuda urgente que solo el aplauso no refrenda”.

     

    Enrique Martínez es responsable de comunicación del programa EUROsociAL+

  • 06 octubre 2017

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    Posteado en : Opinion

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    Los retos de las administraciones tributarias de América Latina

    El Director de Cooperación y Tributación Internacional del CIAT describe los grandes desafíos a los que se enfrentan las administraciones tributarias de América Latina

    Tal vez “heterogeneidad” sea el término que mejor define a América Latina (AL), tanto por las diferencias geográficas, económicas y culturales de sus países, como por la desigualdad en el nivel de desarrollo de sus habitantes. No es tarea fácil definir retos comunes para sus administraciones tributarias (AT). La región alberga AT de clase mundial y otras que presentan carencias significativas, siendo la misión del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT) trabajar para reducir las brechas existentes en el nivel de desarrollo de las mismas.

     

    Aunque existen algunas herramientas regionales de armonización – modelos, manuales, propuestas –, en el ámbito de la política tributaria poco se ha logrado armonizar. Por ejemplo, el Código Tributario del CIAT-BID-GIZ representa un modelo regional, que pretende motivar reformas tendientes a “equilibrar el campo de juego”. En la tributación internacional[1], la transparencia y el intercambio de información[2], se está dando un proceso de armonización que surge de iniciativas globales. Este proceso constituye un reto para la región. Sin embargo, nace de la experiencia de países desarrollados y no de AL. A este proceso, lo llamaría “armonización importada”.

     

    Las AT de AL han mejorado principalmente gracias al uso de la tecnología y a un mayor respaldo político por parte de sus gobiernos. De acuerdo a datos del CIAT, desde los años 60, los ingresos tributarios de los gobiernos centrales de AL han presentado una tendencia positiva, pasando de 9,7 (1960) a 16,2 (2014) puntos del PIB, siendo este último valor el más alto registrado en el referido período.

     

    El gran reto que las AT enfrentan consiste en “hacer + con -”. Para ello, es necesario orientar esfuerzos en aquellos ámbitos donde existe riesgo de incumplimiento; con el ánimo de clasificarlos, prevenir su ocurrencia o bien gestionarlos. El reto consiste en fortalecer varios procesos e integrarlos en una sola plataforma – Ej.: acceso y manejo de información, registro de contribuyentes, cuenta corriente tributaria, sistemas de facturación, servicio al contribuyente, investigación, auditoría, recaudación, cobranza, iniciativas de cumplimiento cooperativo, etc.–. En este ámbito, el uso de soluciones tecnológicas avanzadas hace la diferencia. Para no fallar en el intento, es fundamental una adecuada planificación, donde las áreas críticas deben actuar de manera coordinada, inclusive, con actores que trascienden la frontera de la AT.

     

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    Isaac Gonzalo Arias, Director de Cooperación y Tributación Internacional del CIAT

     

    Un adecuado monitoreo de incentivos tributarios contribuye con el propósito planteado anteriormente. Según datos del CIAT, representan en promedio 4,6 puntos del PIB en AL (2012), siendo éste un número significativo. Asimismo, la adecuada aplicación de convenios para evitar la doble imposición constituye un desafío. Este último tema actualmente no es relevante para todos, aunque gradualmente los países de AL están ampliando sus redes.

     

    El fortalecimiento de la infraestructura jurídica representa una asignatura pendiente para muchos países de AL. Actualmente, el planeamiento tributario es sofisticado, dejando una frontera muy delgada entre la elusión y la evasión. Resulta complejo para las AT aplicar normas generales y específicas anti-abuso. Complementariamente, es oportuno plantear estrategias para evitar litigios y prestar atención a la capacidad de los tribunales a cargo de asuntos tributarios.

     

    Para afrontar estos retos, el compromiso político, el diálogo y la cooperación entre pares, el apoyo internacional, la inversión en recursos para la AT, y ante todo la transparencia tributaria, resultan imprescindibles. En este marco, el reciente convenio de colaboración firmado entre el CIAT y la FIIAPP para promover el intercambio de experiencias, conocimientos y buenas prácticas entre las AT de la Unión Europea y de América Latina, así como entre las propias administraciones latinoamericanas en el marco del Programa EUROsociAL+, representa una oportunidad para las AT de AL.

     

    [1] Marco Inclusivo BEPS

    [2] Estándar sobre transparencia e intercambio de información

     

    Isaac Gonzalo Arias es Director de Cooperación y Tributación Internacional del CIAT

     

  • 18 mayo 2017

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    Posteado en : Opinion

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    Instituciones fuertes débiles

    Evaluación políticas públicas en América Latina.

    Hace tiempo tuve la ocasión de conversar con un oficial de investigación de la policía nacional de un país latinoamericano en una reunión a la que me invitaron en calidad de evaluador.

     

    Es mucho lo que se está haciendo en este ámbito con el apoyo técnico de instituciones, también españolas entre otras, y con el cuidado de no aplicar “modelos” de otros países en una realidad nacional totalmente ajena y extremadamente compleja. Estados Unidos, por ejemplo, se ha enfocado especialmente en los temas de narcóticos y las pandillas juveniles. En España, tenemos muchas experiencias, si bien puedo mencionar, por ejemplo, el trabajo realizado en Guatemala para disminuir el número de casos de delitos contra la vida y violencia contra las mujeres.

     

    El oficial con el que conversaba decía que en su país los policías tenían mucho estrés, que llevaban varios años haciendo su trabajo con gran presión y que a muchos de ellos les gustaría terminar de estudiar una carrera universitaria, hacer otra cosa, o, al menos, tener un mejor sistema de turnos que les permitiera descansar.

     

    También me contaba que habían aprendido que pocos delincuentes cometen muchos delitos, y que si hay, digamos, 10.000 víctimas de homicidios anuales éstas podrían ser atribuibles a unos 1.000 victimarios. Es decir, que con un poco de investigación, con buen criterio político y una mejor coordinación entre fiscales, jueces y policías el problema de la violencia y la inseguridad ciudadana se podía manejar mucho mejor.

     

    “No nos dejen solos”, me decía preocupado por los escasos apoyos que tenían internamente y por el hecho de que estos temas pudieran dejar de ser una prioridad para la cooperación. . Seguramente algunos así lo ven, cansados de apoyar una institucionalidad que podemos definir como débil-fuerte-ausente-presente.

     

    Débil, en lo que se refiere a la dirección estratégica puesto que muchas instancias trabajan en torno a los mismos temas de manera descoordinada: investigación criminal, fiscalía, jueces, sistema penitenciario, instituciones de lucha contra el crimen organizado… Fuerte, porque a veces estas instituciones solo contemplan como respuesta aceptada por la sociedad el meter a los jóvenes en las cárceles, lo cual no lleva sino a saturar las cárceles, donde por otro lado hay pocos tratamientos apropiados para salir del circulo de la violencia. Ausente, porque no hay policías o jueces allí donde se necesitan y no llegan a muchos lugares donde se sigue linchando a los delincuentes. Y, por último, presente, porque el gobierno tiene un gran afán de estar en los medios y demostrar que la inseguridad ciudadana es su gran prioridad, sin que sepamos bien a qué se refieren realmente.

     

    Evaluación de políticas públicas

     

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    Por eso es necesario mejorar nuestros diagnósticos apoyándonos en herramientas como la evaluación de políticas públicas, para tener la capacidad de mejorar los programas y hacer frente a estos desafíos que generan respuestas tan contradictorias desde las instituciones.

     

    Ya tenemos una larga experiencia de trabajo con muchas instituciones como para poder introducir la evaluación como un requisito para la realización de programas de cooperación para la reforma institucional, y también hemos generado la confianza necesaria que permite hacer análisis no solo de tipo cualitativo sino también cuantitativo, con líneas de base y encuestas después de varios años.

     

    A simple vista parece más fácil cuantificar el impacto de la ayuda cuando se trata de programas sociales, o de reducción de la pobreza, que es donde tradicionalmente se han venido realizando este tipo de evaluaciones, pero si lo observamos con atención desde el ámbito institucional y, más concretamente, del desarrollo de capacidades hay muchas opciones interesantes.

     

    Si se diseñan los programas desde el principio con el objetivo de ser evaluados, podríamos decir qué impacto tiene sobre el rendimiento de los policías, por poner un ejemplo, el que se haga un tipo de formación u otro, y eventualmente, qué impacto tiene sobre el cambio institucional y la reducción del crimen, que es de lo que se trata. También sería un gran avance, y estamos en condiciones de hacerlo, saber qué efecto tiene la capacitación de unidades de investigación criminal sobre la variable impunidad, es decir, en cuánto ayuda nuestra cooperación en lo que se refiere a resolución de casos y la capacidad de llevarlos a juicio.

     

    De esta manera las propias instituciones serán más conscientes de los límites y oportunidades que se plantean para poder desarrollar reformas de mayor escala y para ir construyendo una nueva cultura de desarrollo institucional.

     

    Miguel Angel Lombardo trabaja desde FIIAPP en la cooperación sur sur para la evaluación de políticas públicas en América Latina.

  • 23 septiembre 2016

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    Posteado en : Opinion

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    El Defensor del Pueblo como cooperante internacional en derechos humanos

    Carmen Comas-Mata, Directora del gabinete de la Defensora del Pueblo, nos habla de la importancia de la cooperación.

    En mi ya larga experiencia a cargo de las relaciones internacionales del Defensor del Pueblo, que es también la institución nacional de derechos humanos en el sentido de la Organización de las Naciones Unidas, he podido comprobar la importancia de cooperar en derechos humanos, no sólo ya para conseguir que los países beneficiarios alcancen unos estándares mínimos de respeto y protección a esos derechos, sino también para aumentar el prestigio exterior de España.

     

    Suele hablarse de la “Marca España” para mostrar al mundo los éxitos que consiguen nuestros deportistas y nuestras empresas. Pero no nos debemos quedar ahí: a lo largo de los últimos 40 años, España ha sido un ejemplo de respeto a los derechos humanos, y podemos enseñar al mundo cómo pasamos en una transición ejemplar de la dictadura a una democracia donde aceptamos una Constitución que colocaba al ciudadano como sujeto de derechos y establecía mecanismos eficaces para su protección. Precisamente, uno de los protagonistas de esa transición fue una institución extrajudicial, el Defensor del Pueblo, que se encarga de velar por que las administraciones respeten esos derechos, y es además, dentro de este tipo de instituciones, una de las que más competencias tiene en todo el mundo.

     

    Por eso, me siento especialmente orgullosa de haber podido ayudar a incrementar la imagen y el prestigio de mi país trabajando en cooperación en derechos humanos en países de la antigua Unión Soviética como Kazajstán o Armenia, y en otros más cercanos como la Antigua República Yugoslava de Macedonia o el último en Turquía, a través de proyectos Twinning de la UE, donde con la inestimable ayuda de la FIIAPP hemos ayudado a poner en marcha o a fortalecer otras instituciones de Defensor del Pueblo u Ombudsman. La importancia de que Instituciones hermanas colaboren de una manera unívoca en la misma dirección, es decir, la de mejorar procedimientos de actuación, la de aprender unos de otros y la de poder así servir mejor a los ciudadanos, única razón de nuestra existencia, entiendo es algo incuestionable y muy positivo.

     

    Uno de nuestros objetivos prioritarios es, cómo no, Iberoamérica. La fuerza expansiva de los derechos humanos, hizo que se viera la necesidad de intensificar la colaboración con los defensores de otros países, especialmente de los iberoamericanos, mediante la celebración de reuniones dentro de un ente nuevo que optó por denominarse Federación Iberoamericana de Ombudsman (F.I.O). Su objeto era y es sentar las bases de una fructífera cooperación internacional, sobre todo en países con una cultura y un pasado comunes. Esa cooperación se manifiesta y concreta con la puesta en práctica de programas prácticos y eficaces para la capacitación de personal especializado y la promoción del establecimiento y de la solidez de los defensores en todas las naciones de la comunidad iberoamericana.

     

    Se trabaja en materias tan importantes como inmigración, trata de seres humanos, menores, mujeres y prisiones. Es precisamente este campo, el de la cooperación en asuntos penitenciarios, y por ende, el del cuidado de los presos españoles en el extranjero, uno de los que más puede verse beneficiado por la cooperación española. Es necesario hacer ver a nuestros países hermanos de América, que tan importante como perseguir el delito es hacer que las penas se cumplan en condiciones dignas. Este es uno de los deberes más importantes que tenemos hoy en día.

     

    También trabajamos con los países del área mediterránea. La primavera árabe ha sido una amenaza a las incipientes instituciones de Ombudsman que se estaban creando, pero en algunos países está siendo también una oportunidad para que se adapten mejor a los estándares internacionales sin dictaduras que pongan cortapisas a su desarrollo. La cooperación con estos países se realiza a través de la Asociación de los Ombudsmen del Mediterráneo cuyo objeto ha sido y es dar firmeza y consistencia a las instituciones defensoriales de la cuenca mediterránea, como cauce seguro de afirmación de la democracia en el área, así como el inicio de una acción consistente de colaboración internacional para cooperar en el marco de la política de buena vecindad.

     

    El Ombudsman es la voz del amigo que nos escucha, nos informa y, si es posible, nos ayuda a mejorar nuestras vidas y a solucionar nuestros problemas; y, sobre todo, es la última esperanza de decenas de personas a las que los poderes públicos –culposa, dolosa o accidentalmente- han pasado por encima como si de máquinas apisonadoras se tratase.

     

    Ciudadanos somos todos, los españoles y los extranjeros, no lo olvidemos, y por eso fortalecer nuestras instituciones aquí y allá con proyectos de cooperación, significa fortalecer nuestro sistema de libertades.

     

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