• 26 marzo 2020

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    La ciclogénesis se llamaba cambio climático

    Conmemoramos el Día Meteorológico Mundial, que se celebra el 23 de marzo, visibilizando las relaciones entre meteorología y cambio climático y el trabajo de EUROCLIMA+ al respecto

    Las lluvias torrenciales o las sequías son fenómenos meteorológicos relacionados con el agua, todos ellos cada vez más extremos en cualquier punto del planeta. A estos y otros fenómenos similares se consagra este año el Día Meteorológico Mundial que, presidido por el lema «clima y agua» pone el foco en los efectos del cambio climático que se manifiestan a través del agua.

    Según datos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el ser humano no puede sobrevivir más de tres días sin agua y, en la actualidad, en todo el mundo hay 3000 millones de personas que no disponen de instalaciones básicas para lavarse las manos. Además, sabiendo esto, hay que tener en cuenta que en los próximos 30 años la demanda mundial de agua dulce aumentará entre un 20 % y 30 %.

    Con el objetivo de conmemorar el nacimiento de la OMM, que tuvo lugar el 23 de marzo de 1950 en el seno de la ONU, este día sirve también para poner de relieve la contribución de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales (SMHN) a la seguridad y al bienestar de las sociedades. Y, por qué no, para reflexionar sobre la importancia de la meteorología en el contexto global de cambio climático en el que vivimos en la actualidad.

    El agua, un bien común

    Los fenómenos meteorológicos extremos, fruto del cambio climático que estamos atravesando a nivel global, son una de las mayores amenazas mundiales. En concreto, aquellos que se relacionan con el agua constituyen un riesgo máximo por los impactos que provocan, tanto en el desarrollo sostenible como en la seguridad de las personas. Según declara el Secretario General de la OMM, Petteri Taalas, en el comunicado de la organización sobre el 23 de marzo, «los cambios en la distribución mundial de las precipitaciones están teniendo importantes repercusiones en muchos países. El nivel del mar aumenta a un ritmo cada vez mayor debido a la fusión de los glaciares más grandes, como los de Groenlandia y la Antártida. Ello está exponiendo las zonas costeras y las islas a un mayor riesgo de inundación y a la sumersión de zonas bajas”.

    Las crecidas de los ríos o las inundaciones son fuente de paz y de conflicto, pues la mayoría de los ríos y otras aguas dulces son transfronterizas, y las decisiones que un país adopte en relación con la gestión de recursos hídricos a menudo repercuten en otros países. Además, la seguridad alimentaria está muy relacionada con el agua: por ejemplo, la concentración de las lluvias en determinadas épocas del año o en determinados sitios afecta a la agricultura, a los desplazamientos y, en definitiva, a la supervivencia de millones de personas en todo el mundo.

    Buena prueba de la relevancia internacional del lema escogido la encontramos  en el hecho de que el agua y el clima son la piedra angular del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 (Agua limpia y saneamiento) y 13 (Acción por el clima), ambos recogidos en la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y que alberga en su seno las prioridades mundiales para los próximos 10 años.

    Para el proyecto EUROCLIMA+, cada gota cuenta

    Tal y como de forma expresa detalla la OMM, en la actualidad, los datos sobre los recursos hídricos son incompletos y están dispersados, lo que impide en gran medida el trabajo conjunto entre países y la cooperación internacional para poder enfrentarse a retos globales, como el cambio climático.

    En esta línea trabaja el proyecto EUROCLIMA+ de la mano de AEMET en Centroamérica, donde están llevando a cabo, junto a las instituciones de los distintos países, la generación de escenarios climáticos para anticiparse a los impactos del cambio climáticoy planificar medidas de adaptación. En este sentido, el proyecto, financiado por la UE y en cuya gestión participa la FIIAPP, tiene la mirada puesta en prever el impacto, la vulnerabilidad y las necesidades de adaptación al cambio climático.

    La utilidad de los escenarios, en palabras del especialista del proyecto y meteorólogo de AEMET Jorge Tamayo, consiste en disponer de información para saber “qué es lo que va a ocurrir y qué medidas son las que se pueden aplicar”, y que además esta información pueda “ser utilizada por parte de los responsables de la gestión hídrica, para planificar”, por ejemplo “si tienen que hacer mayor número de embalses o tienen que redimensionar los que tienen actualmente, para intentar paliar estos efectos al menos conociéndolos”.

    Trabajar juntos en la adaptación o mitigación del cambio climático es trabajar juntos por un futuro más resiliente, tal y como demuestra EUROCLIMA+.

  • 19 diciembre 2019

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    Posteado en : Opinion

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    Más ambición a partir de la COP25

    Alma Martín, técnica de apoyo en el proyecto de Intercambio de experiencias UE-Cuba para la promoción de las fuentes renovables de energía y la eficiencia energética, medita sobre la participación del proyecto en la COP25 y los resultados de la cumbre

    La Cumbre Mundial del Clima COP25 esperaba acuerdos más ambiciosos sobre neutralidad del cambio climático para 2050. El nivel frenético de discusiones y negociaciones de los casi 200 países participantes en la Cumbre no cesó hasta el último momento buscando un consenso, sin embargo, el mercado de emisiones de CO2 y otros temas relevantes se pospusieron hasta la COP26 de Glasgow, prevista para noviembre de 2020.

    Durante dos semanas, representantes de Estados, organismos internacionales, instituciones y sociedad civil han mostrado cifras que no dejan lugar a dudas de la urgencia de tomar medidas: 13.000.000 toneladas de plástico llegan a los océanos anualmente, la acidificación creciente de los mares afecta a la pesca y repercute en la seguridad alimentaria, tres cuartas partes del planeta están amenazadas, más de un millón de especies corren riesgo de desaparecer, los gases de efecto invernadero han batido un nuevo récord, en los próximos 50 años habrá entre 250 y 1.000 millones refugiados medioambientales obligados a abandonar sus hogares. Es cierto: los datos abruman y se necesitan compromisos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y evitar el aumento de temperatura superior a 1’5 grados.

    Imagen de la zona verde en la COP25

    Sin embargo, la COP25 no quiso quedarse solo en la alarma y emergencia medioambiental, tratando de ofrecer espacios de concienciación, sensibilización y diálogo, abordando el tema medioambiental desde todas las disciplinas: biodiversidad, género, migraciones, urbanismo, industria, finanzas, desarrollo tecnológico, etc. Una amplia variedad de temas para que todas y todos, especialistas y público general, pudieran conocer la situación actual sin caer en el dramatismo y pesimismo, porque todavía es posible actuar.

    En este sentido, la FIIAPP colaboró estrechamente con el gabinete de la Alta Comisionada para la Agenda 2030, Cristina Gallach, apoyando la organización de la COP y promoviendo diferentes actividades, como el panel «Transición energética y oportunidades de inversión económica en Cuba» de la mano de la coordinadora del proyecto Maite Jaramillo, Felice Zaccheo (jefe de la Unidad de Programas regionales para América Latina y el Caribe en la Comisión Europea), Marlenis Águila (directora de energías renovables del Ministerio de Energía y Minas de Cuba), Elaine Moreno (directora general de la Oficina Nacional de Energía en Cuba, la ONURE), Ramsés Montes (director de política energética de la ONURE-Cuba) y Eric Sicart (Fira Barcelona). Dicha actividad se enmarca en el proyecto de Intercambio de experiencias UE-Cuba para la promoción de las fuentes renovables de energía y la eficiencia energética que financia la Unión Europea y gestiona la FIIAPP. En dicho acto, se presentaron los principales elementos del programa y los retos y oportunidades de Cuba para el desarrollo de las fuentes renovables y el uso eficiente de la energía.

    Los países isleños sufren de forma muy directa las consecuencias del cambio climático y son conscientes de la fuerte vinculación que existe entre la protección del medio ambiente y el desarrollo económico y social sostenible. En este sentido, la delegación cubana formada por especialistas del MINEM y la ONURE invitados a la COP dieron a conocer, a través del panel, la política ambiciosa del país de reducir sustancialmente en 2030 el uso de hidrocarburos y las emisiones de dióxido de carbono a través de un aumento progresivo de las fuentes de energía renovables y elevar su participación en la matriz de generación de energía eléctrica.

    Más allá de la COP, la comunidad internacional ha empezado a dar pasos hacia la transición ecológica, pero el reto es hacerlo a tiempo y de forma equitativa y justa, evitando ahondar las desigualdades ya existentes. La responsabilidad del cambio exige políticas públicas de Estados, organismos internacionales y regionales, hacia la descarbonización de la economía, adaptando el sistema actual a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y a la Agenda 2030.

    A pesar de que los acuerdos de la COP no hayan sido los previstos, si algo ha quedado patente estos días es el interés de la sociedad española por reforzar la acción climática y avanzar en la neutralidad de las emisiones de CO2. Es tiempo de actuar y de buscar soluciones conjuntas.

  • 05 diciembre 2019

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    Europa y América Latina, juntas contra el cambio climático

    Iosu Iribarren, técnico del área de Estrategia de la FIIAPP, nos da su visión personal sobre la COP25 y cómo afrontar el reto del cambio climático.

    31 de octubre.  No paran de sonar los teléfonos. Y en silencio el «tic, tac» del reloj nos recuerda que es tiempo de actuar. Quedan cuatro semanas para que comience la COP25. Será en Madrid, apenas hay tiempo, y se apodera de todos nosotros una vigorizante mezcla de ilusión, confianza y nervios.

    Chile ha decidido, acertadamente, atender a las demandas sociales, que no pueden esperar. Y como la lucha contra el cambio climático también apremia, triunfa la solidaridad en forma de cooperación y multilateralidad.

    La COP25 es la última cumbre antes de la entrada en vigor del Acuerdo de París en 2020. Estados Unidos ya ha anunciado que abandona el barco y Greta, qué elocuente paradoja, nos cuenta por streaming su viaje en velero hacia la Cumbre. Mientras, la Unión Europea, América Latina y los demás países (hasta 196) se mantienen firmes en su compromiso de completar el artículo 6 – todavía en construcción – para crear un marco común para la compensación de emisiones de CO2.

    En el horizonte se dibujan un futuro neto en carbono y una transición energética global justa. La Agenda 2030 impregna el ambiente, nos marca el camino a seguir y nos ofrece un lenguaje común sobre el que promover – desde Iberoamérica, eso no ha cambiado – un desarrollo sostenible en sus tres dimensiones.

    La semana del 2 y del 13 de diciembre son la ocasión ideal para intercambiar perspectivas y poner en común los retos, las dificultades y las soluciones que, juntos, vamos encontrando para la adaptación y la mitigación del cambio climático. Diálogo político y diálogo de políticas: así, la COP25 será una plataforma para dar voz a América Latina y su agenda de adaptación.

    Los océanos son los protagonistas de esta Cumbre, a raíz del último informe del IPCC. Y es, en este contexto, que el océano Atlántico se presenta como puente para dos continentes unidos frente a los retos del cambio climático. Al pabellón de la presidencia chilena se suman el de Colombia (es la primera vez que el país tiene pabellón en una Conferencia del Clima), España, la Unión Europea  y EUROCLIMA+ para contar al resto del mundo nuestros esfuerzos en materia de cooperación climática.

    México aprobó su primera ley de cambio climático en 2012 y la reformó en 2018, al tiempo que Perú aprobaba su propia norma. Chile y España se encuentran en proceso de aprobación de sendos proyectos de ley y, en Panamá, recién arranca el diseño de su ley climática. Cuba, por su parte, aborda ahora la creciente inclusión de energías renovables en su matriz energética.

    ¿Experiencias similares o distintas? ¡Lo iremos descubriendo a lo largo la COP25! Lo que está claro es que no podemos eludir diseñar, implementar y evaluar las políticas públicas con la reducción de las desigualdades y la búsqueda de una vida próspera para todos en el centro, para un futuro inclusivo y sostenible, sobre la base de un compromiso con el medio ambiente.

    Domingo 1 de diciembre. Está todo listo para la Cumbre. Los teléfonos se calmaron y se vuelven a escuchar las agujas del reloj. Las próximas fechas – 2020, 2030, 2050 – están cerca. Pero el ritmo ya no lo marca sólo el «tic, tac»; desde el pasado día 2 se suman las voces de América Latina y de Europa que se han encontrado más que nunca en la COP25 .

     

    A Alma y Carolina, compañeras de FIIAPP, y al equipo del Alto Comisionado para la Agenda 2030: gracias por vuestra ilusión y vuestras ganas contagiosas.  

     

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  • 27 junio 2019

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    Proteger el medio ambiente, una obligación de todos

    Con motivo del Día del Medio Ambiente, celebrado el pasado 5 de junio, y del Día de los Océanos, conmemorado el 8 de junio, destacamos la situación y las consecuencias que desencadena la contaminación medioambiental en nuestros días y cómo la FIIAPP, a través de diversos proyectos que gestiona, ayuda en la lucha para proteger el medio ambiente

    Según señala la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación ambiental ha alcanzado proporciones alarmantes, en cifras, 9 de cada 10 personas respiran aire tóxico y 7 millones mueren cada año por la polución ambiental y doméstica.  

     

    El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señala que “la contaminación del aire representa una amenaza para todos, si bien las personas más pobres y marginadas se llevan la peor parte”. En este sentido, la OMS destaca que más del 90% de las muertes relacionadas con la contaminación del aire se producen en países de ingresos bajos y medianos, principalmente de Asia y África, seguidos por los países de ingresos bajos y medianos de la Región del Mediterráneo Oriental, Europa y las Américas.  

     

    La contaminación del aire es considerada un factor importante de riesgo, especialmente para las enfermedades no transmisibles. Los datos muestran que causa una cuarta parte (24%) de las muertes de adultos por cardiopatías, el 25% de las muertes por accidentes cerebrovasculares, el 43% de las muertes por neumopatía obstructiva crónica y el 29% de las muertes por cáncer de pulmón.  

     

    Asimismo, según un estudio que se ha publicado en European Heart Journal’, la contaminación es responsable de 800.000 fallecimientos al año en Europa y de 8,8 millones en el mundo 

     

    Día Mundial del Medioambiente 

     

    La primera conferencia relacionada con cuestiones relativas al medio ambiente se celebró en Estocolmo del 5 al 16 de junio de 1972 auspiciada por las Naciones Unidas. Esta reunión es conocida como la Conferencia sobre el Medio Humano y su objetivo era conseguir una visión común sobre aspectos básicos relacionados con la protección y la mejora del medio humano.  

     

    Fue entonces cuando, el 15 de diciembre de 1972, la Asamblea General aprobó una resolución que designaba el 5 de junio como el Día Mundial del Medio Ambiente. Además, ese mismo día, la Asamblea General aprobó otra resolución que condujo a la creación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). 

     

    En este 2019, el Día Mundial del Medio Ambiente se ha centrado en la contaminación del aire. “Es hora de actuar con contundencia. Mi mensaje a los gobiernos es claro: gravar la contaminación, dejar de subvencionar los combustibles fósiles y dejar de construir nuevas centrales de carbón. Necesitamos una economía verde, no una economía gris”, ha destacado en su discurso el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres 

     

    ODS 13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos 

     

    Para fortalecer la respuesta global a la amenaza del cambio climático, los países adoptaron el Acuerdo de París en la COP21, que entró en vigor en 2016. En él, los países se comprometieron a trabajar para limitar el aumento de la temperatura global a menos de dos grados centígrados.  

     

    Entre las metas que se pretenden alcanzar con este Objetivo de Desarrollo Sostenible destacan: fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales; mejorar la educación y la sensibilización respecto de la mitigación del cambio climático; poner en funcionamiento el Fondo Verde para el Clima capitalizándolo lo antes posible y aumentar la capacidad para la planificación y gestión eficaz en relación con el cambio climático en los países menos adelantados.  

     

    Día Mundial de los Océanos 

     

    La Asamblea General de Naciones Unidas designó el 8 de junio como el Día Mundial de los Océanos. Los océanos cubren más del 70 % de la superficie global. Sin embargo, tan solo un 1 % de la superficie oceánica está protegida. Además, los océanos contienen el 96% del agua de la Tierra y absorben año tras año alrededor del 25% del CO2 que se agrega a la atmósfera debido a la actividad humana, reduciendo así el impacto de este gas con efecto de invernadero en el clima.  

     

    “En los últimos 150 años se han perdido aproximadamente la mitad de los corales vivos. La contaminación por plástico en los océanos se ha multiplicado por diez en los últimos 40 años. Un tercio de las poblaciones de peces están sobreexplotadas. Las zonas muertas —desiertos submarinos donde no prospera la vida debido a la falta de oxígeno— están aumentando rápidamente, tanto en extensión como en número” ha señalado Antonio Guterres. 

     

    ODS 14: Vida Submarina 

     

    Entre el 5 y el 9 de junio de 2017, se celebró la Conferencia de los Océanos, siendo ésta la primera conferencia de las Naciones Unidas que fomentaba la consecución del ODS 14, cuyo objetivo es conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible. 

     

    Recreación de kilos de plásticos en los océanos, realizada por Corona x Parley en Madrid

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    Asimismo, este Objetivo de Desarrollo Sostenible tiene como metas: prevenir y reducir la contaminación marina de todo tipo; reglamentar la explotación pesquera y poner fin a la pesca excesiva, ilegal, no declarada y no reglamentada y las prácticas pesqueras destructivas; conservar al menos el 10% de las zonas costeras y marinas conforme a las leyes nacionales y el derecho internacional y facilitar el acceso de los pescadores artesanales a los recursos marinos y los mercados, entre otras.  

     

    En la actualidad, diversas marcas están reflejando en sus campañas publicitarias el problema que sufren actualmente nuestros mares. Por ejemplo, la Fundación Reina Sofía ha presentado un cortometraje de animación, Lemon, que representa la problemática de los plásticos en la naturaleza. 

     

    Según afirman los científicos, en 2050 habrá más plástico que peces en el mar. Asimismo, alerta de que un millón de aves marinas y 100.000 mamíferos marinos mueren al año por el plástico. Y, por si fuera poco, destacan que en el 70% de la sal, moluscos y crustáceos que consumimos en nuestro país se han encontrado microplásticos 

     

    La FIIAPP y su aportación al medio ambiente  

     

    La FIIAPP gestiona diversos proyectos centrados en cuidar el medio ambiente. El programa EUROCLIMA+, financiado por la Unión Europea y cuyo componente de gobernanza climática gestiona la FIIAPP, promueve el desarrollo ambientalmente sostenible y resiliente al clima en 18 países de América Latina, debido a que en esta región el transporte urbano muestra un aumento continuo de las emisiones de gases de efecto invernadero.  

     

    Si hablamos de cambio climático, Beatriz García-Pozuelo, técnica sénior de EUROCLIMA+, señala que “se prevé que en el año 2100 la temperatura de Madrid haya aumentado 4º centígrados. Esto significa, que vivir en Madrid sería como vivir más en Arabía Saudí o Emiratos Árabes”. 

     

    Por otro lado, la FIIAPP gestiona el proyecto para la promoción de las fuentes renovables de energía y la eficiencia energética en Cuba, Cuba-renovables. Este proyecto apoya la efectiva implementación de la política para el desarrollo perspectivo de las fuentes renovables de energía y el uso eficiente de ésta y su marco regulatorio.  

     

    “El uso de energías renovables ha permitido generar hospitales de montaña, de escuelas rurales y, en definitiva, el acceso de la población a la energía de una manera más equitativa”, destaca Maite Jaramillo, coordinadora del proyecto Cuba-Renovables. Además, señala que Cuba, al ser un país rico en recursos renovables, el desarrollo de estos recursos “supondría una importante contribución al medio ambiente” 

     

    Además, el Programa de Asistencia contra el Crimen Transnacional Organizado, El PAcCTO, está desarrollando diversas actividades entre cuerpos y fuerzas de seguridad de Europa, de América Latina e internacionales con el fin de impulsar políticas conjuntas de lucha contra los delitos medioambientales 

     

    A este mismo objetivo se ha sumado el proyecto de ‘Rendición de cuentas, Estado de Derecho y Anticorrupción de Ghana’, ARAP-Ghana, cuyos representantes de la Fiscalía de Ghana y de la Agencia de Protección de Medio Ambiente del país han visitado España con el fin de adquirir conocimientos y buenas prácticas en materia de delitos medioambientales. 

  • 28 febrero 2019

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    Las energías renovables y su relación con el cambio climático

    El cambio climático es cada vez más evidente. Desde la FIIAPP apostamos por la sostenibilidad a través de dos proyectos centrados en energías renovables y cambio climático: Cuba-Renovables y EUROCLIMA+.

    Las energías renovables son recursos limpios e inagotables que proporciona la naturaleza. Estas energías, a diferencia de los combustibles fósiles, no producen gases de efecto invernadero ni emisiones contaminantes, por lo que no afectan al cambio climático. 

     

    En la Conferencia de París sobre el Climacelebrada en diciembre de 2015 y conocida como COP21, 195 países firmaron el primer acuerdo vinculante mundialmente sobre el clima. Este acuerdo establece un plan de acción mundial que pone el límite del calentamiento global por debajo de los 2ºC entre 2020 y 2030. 

     

    Según la Agencia Internacional de Energías Renovables, IRENA, si se duplicase la cuota de energías renovables en el panorama energético mundial hasta alcanzar el 32% en 2030 traería consigo un incremento del 3,7% en el bienestar y el aumento del empleo en el sector hasta más de 24 millones de personas. 

     

    Existen diversas fuentes de energías renovables como son la energía eólica (obtenida del viento), la solar (obtenida del sol), la hidráulica o hidroeléctrica (se consigue de ríos y corrientes de agua dulce), biomasa y biogás (adquirida de materia orgánica), energía geotérmica (se obtiene del interior de la Tierra), mareomotriz (extraída de las mareas), undimotriz u olamotriz (conseguida de las olas), bioetanol (se obtiene mediante procesos de fermentación de productos vegetales) y el biodiésel (se obtiene a partir de aceites vegetales).  

     

    Las energías renovables representan en España el 46,7% de la potencia instalada. En 2018, la generación renovable peninsular pasó del 33,7% al 40,1%, según datos extraídos del Avance del informe del sistema eléctrico español 2018 de Red Eléctrica de España. 

     

    ¿Qué ventajas traen consigo las energías renovables? 

     

    Como hemos señalado anteriormente, las energías renovables no emiten gases de efecto invernadero en la generación de la energía, por lo que supone una solución limpia que evita la degradación ambiental y no afecta al cambio climático. 

     

    Asimismo, son fuentes inagotables a diferencia de las fuentes de energías tradicionales. Estas energías cuentan con la misma disponibilidad que el sol donde tienen su origen y se adaptan a los ciclos naturales 

     

    Al ser desarrolladas en la misma región en la que se instalan, hacen que las regiones sean más autónomas en energía.  

     

    Por otro lado, no suponen ningún tipo de riesgo para la salud al ser obtenidas de fenómenos naturales y permiten ser utilizadas en cualquier tipo de escenario. 

     

    Transición a fuentes de energía 100% renovables 

     

    La Universidad LUT y el Energy Watch Group han publicado un informe que muestra la viabilidad de una transición energética europea hacia fuentes 100% renovables. En este estudio se muestra lo que supondría comenzar a utilizar fuentes de energía 100% renovables frente a las existentes en la actualidad, eliminándose los combustibles fósiles en todos los sectores antes de 2050. 

     

    Asimismo, el estudio destaca que la generación de electricidad en el sistema de energía 100% renovable consistirá en una combinación de fuentes de energía solar, fotovoltaicaeólicahidroeléctricabioenergía y geotérmica 

     

    Los datos publicados en este estudio “demuestran que Europa puede pasarse a un sistema energético de cero emisiones. Por lo tanto, los líderes europeos pueden y deben hacer mucho más por la protección del clima que lo está hoy sobre la mesa”, ha afirmado Hans-Josef Fell, presidente del Energy Watch Group.   

     

     

    EUROCLIMA+ y Cuba-Renovables 

     

    La FIIAPP participa en la gestión de dos proyectos centrados en el cambio climático y las energías renovables. Por un lado, el programa EUROCLIMA+, financiado por la Unión Europea, pretende promover el desarrollo ambientalmente sostenible y resiliente al clima en 18 países de América Latina, debido a que en esta región el transporte urbano muestra un aumento continuo de las emisiones de gases de efecto invernadero 

     

    “El hecho de que la mayor parte de la población vive en centros urbanos, el uso del transporte público y un alto índice de energía renovable en la matriz energética, hacen que América Latina sea un escenario excelente para la movilidad sostenible”, señaló Horst Pilger, jefe de sector de la Dirección General de Cooperación Internacional y Desarrollo de la Unión Europea durante la COP24, celebrada el pasado diciembre de 2018. 

     

    Por otro lado, el proyecto para la promoción de las fuentes renovables de energía y la eficiencia energética en Cubadesarrollado como estrategia de cooperación entre la UE y Cuba, también conocido como Cuba-Renovables, apoya la efectiva implementación de la política para el desarrollo perspectivo de las fuentes renovables de energía y el uso eficiente de la energía y su marco regulatorio.  

     

    Fotografía realizada en Cuba por Maite Jaramillo, coordinadora del proyecto Cuba-Renovables
    Fotografía realizada en Cuba por Maite Jaramillo, coordinadora del proyecto Cuba-Renovables

    “No podemos olvidar que Cuba es un país rico en recursos renovables y dependiente de recursos fósiles externos. Por lo tanto, lograr el desarrollo de las energías renovables supondría una importante contribución al medio ambiente, así como una independencia energética para la isla”, destaca Maite Jaramillo, coordinadora del proyecto Cuba-Renovables. 

     

    Asimismo “la FIIAPP va a contribuir con el intercambio de expertos y a partir de la experiencia de trabajo que ya tenemos en el país y el entendimiento con Cuba. Además, contribuirá con la creación de redes en el sector”, afirma. 

     

    ODS 7: Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos. 

     

    Los líderes mundiales adoptaron en 2015 una serie de objetivos globales, conocidos como Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que tienen como fin erradicar la pobreza, proteger el planeta y mejorar los derechos de la ciudadanía. En el caso de las energías renovables, estas ocupan el ODS número siete, que pretende garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos.  

     

    La energía es el factor que contribuye principalmente al cambio climático, y representa alrededor del 60% de todas las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, destaca Naciones Unidas en un informe sobre este ODS. 

  • 20 septiembre 2018

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    “EUROCLIMA+ trabaja en un entorno innovador, intersectorial y de múltiples partes interesadas”

    Alexandra Cortés, experta en Comunicación y Visibilidad de EUROCLIMA+, nos cuenta las claves del programa contra el cambio climático en América Latina

    ¿Qué es EUROCLIMA+? 

     

    EUROCLIMA+ es un programa financiado por la Unión Europea que ofrece una amplia gama de servicios especializados orientados a apoyar la implementación de los compromisos del Acuerdo de París en el ámbito de la gobernanza climática, así como la financiación y la asistencia técnica para la ejecución de proyectos con los países latinoamericanos.

    La implementación de estos proyectos se realiza mediante el trabajo sinérgico de agencias de cooperación de países miembros de la Unión Europea, junto con dos agencias de la Organización de Naciones Unidas (ONU).  

     

     ¿Cuáles son los objetivos del programa? 

     

    El programa busca promover el desarrollo ambientalmente sostenible en 18 países de América Latina, en particular, para el beneficio de las poblaciones más vulnerables. Además, apoya a los países en la implementación de los compromisos establecidos mediante el Acuerdo de París sobre cambio climático. 

     

    ¿Qué hace cada una de las agencias que gestionan el programa?

     

    El espectro de temas cubiertos por EUROCLIMA+ incluye las principales áreas de desarrollo que forman parte de la agenda del cambio climático. Estos temas son impulsados gracias a la vasta experiencia de las agencias implementadoras del programa, seleccionadas sobre la base de su experiencia en el campo del cambio climático, el medio ambiente y el desarrollo sostenible en América Latina.

     

    Una o varias agencias se ocupan de cada uno de los componentes del programa. Así pues, la FIIAPP trabaja la Gobernanza Climática con la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), ONU Ambiente y la Sociedad Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ). La agencia alemana se ocupa también del componente de Bosques, biodiversidad y ecosistemas, eficiencia energética, junto a Expertise France, de Producción resiliente de alimentos, también con la institución francesa, y de Movilidad urbana, con la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD). Esta última trabaja además con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) en los componentes de Eficiencia energética, Gestión del agua desde una perspectiva urbana y Gestión del riesgo de desastres. 

     

    ¿Qué aporta el trabajo conjunto de todas estas instituciones? 

     

    El trabajo conjunto de las diferentes agencias implementadoras aporta una amplia y complementaria experiencia en materia de cambio climático y desarrollo sostenible. Asimismo, promueve el intercambio entre Europa y América Latina, acortado distancias y promoviendo sinergias. 
     

    ¿Y el trabajo de la FIIAPP en concreto? 

     

    La FIIAPP lidera la implementación del componente de Gobernanza Climática, acompañando a los países en el diseño, actualización o implementación de políticas climáticas. Esto contribuirá a que los países de América Latina lleguen a 2020 con una legislación actualizada y planes adaptados a sus realidades.  

     

    Concretamente, la Fundación facilita el diálogo de políticas climáticas y presta apoyo técnico y financiero para el desarrollo y la puesta en marcha de políticas, planes, medidas y herramientas de adaptación y mitigación al cambio climático en América Latina. Trabaja mediante apoyo directo a los distintos gobiernos de los países, con acciones orientadas a sus demandas estratégicas y directas diseñadas conjuntamente con las instituciones latinoamericanas en el marco del programa EUROCLIMA+. 

     

    De acuerdo con los temas de mayor interés en la región y teniendo en cuenta el contexto y los principales retos para enfrentar el cambio climático, las líneas de acción del componente son serían la implementación de las NDCs, servicios climáticos, financiamiento climático, Educación, comunicación y participación, y género. 

     

    Las herramientas clave, al servicio de los 18 países latinoamericanos participantes, son la colaboración entre instituciones, la búsqueda de sinergias, el aprendizaje conjunto y el intercambio de información y de mejores prácticas. Para ello, el componente horizontal pone a disposición la experiencia tanto europea como latinoamericana en la materia. Además, fortalece las capacidades del personal de las Administración Pública, así como de otras personas involucradas, incluyendo a la sociedad civil.  
     

    ¿Cuáles son los retos de EUROCLIMA+? 

     

    EUROCLIMA+ trabaja en un entorno innovador, intersectorial y de múltiples partes interesadas. Las iniciativas se identifican y planifican a través de mecanismos participativos. Fomenta el diálogo y el intercambio regional, asegurando que los países de América Latina compartan las mejores prácticas y lecciones aprendidas.  

     

    El programa brinda servicios a los gobiernos de América Latina en función de sus necesidades, buscando promover el diálogo político, la gestión del conocimiento, el desarrollo de capacidades, la educación y la conciencia sobre el cambio climático. EUROCLIMA+ es impulsado por la demanda. Reúne experiencias de Europa y América Latina, así como la experiencia de los organismos especializados de las Naciones Unidas, apoya la cooperación Sur-Sur y los procesos de aprendizaje conjunto. 

     

    Ante este escenario, uno de los principales retos del Programa es justamente el trabajo sinérgico con 18 países de América Latina, región en la cual se comparten muchas fortalezas y necesidades, pero que al mismo tiempo presentan sendas diferencias, marcadas por su historia, cultura, política e interacción entre las mismas naciones.